viernes, 31 de diciembre de 2021

Se termina 2021

Ya ni asusta.

No puedo decir que este 2021 que está en sus últimos estertores haya sido un gran año, pero al menos ha sido mejor que el anterior. Vale, el listón no estaba muy alto, pero todo lo que sea mejorar es bienvenido. 

Aunque empezó raro y lleno de restricciones (eso de tener que estar en casa a las 22:00, como los niños, a mis 40ypico años se me hacía raro) he podido recuperar muchas de las cosas que para mí son importantes. He podido volver a ver baloncesto en Miribilla (a veces hasta ganando y todo), he podido viajar un poco y he tenido cosas más o menos parecidas a jornadas. Esta sensación de pseudonormalidad fue la que me permtió salir en verano del estado de apatía constante en el que me había instalado y mi salud mental mejoró bastante al volver a tener cosas con las que ilusionarme, sin que la vida se redujera a ir dejando pasar los días.

Al cine también he ido más (65 veces este año) y por lo demás, pues ahí han seguido estando las series (destacando por encima de todas esa maravilla que fue Wandavision), juegos de mesa y los videojuegos. De rol, a principios de año tuve mis escarceos con el online, pero en cuanto he podido he vuelto al presencial, empezando dos campañas (Pendragon y Avengers: Aftersnap).

No se me ocurre nada más que contar. Solo que deseo que se termine ya todo este ritual de nochevieja, con campanadas, uvas y demás, y que al igual que hice el año pasado, cenaré y me iré a casa, donde estaré tan a gusto. Que lo de despertarse el 1 de enero sin resaca tiene su punto. 

jueves, 30 de diciembre de 2021

Don´t look up (No mires arriba)

Una película de terror.

Unos científicos descubren un terrible meteorito que en unos pocos meses va a colisionar contra la tierra y aniquilar toda forma de vida, de modo que los líderes mundiales (o sea, el Gobierno de los EEUU) tienen que tomar medidas para afrontar tan calamitosa noticia. Este tropo, que es todo un clásico del género de catástrofes ha sido llevadoi varias veces al cine (me vienen a la cabeza títulos como Deep Impact, Armageddon o Greenland: El último refugio), pero sin duda la visión que ofrecen en esta película es la más creíble de todas.

Nos presentan una ácida y divertida sátira de la sociedasd actual, al menos de la sociedad yanki, donde los protagonistas no solo tienen que desgañitarse para hacer llegar su mensaje de que el mundo se va a la mierda, sino que cuando consiguen que llegue, algunas reacciones son de lo más descorazonadoras, con posturas que van desde el negacionismo más cerril (¡el meteorito no existe, es un invento del Gobierno para controlarnos!) hasta los que tratan de monetizarlo y buscar beneficio, aún a riesgo de destruir el planeta y, naturalmente, políticos tratando de aprovecharse de la situación para rascar votos y consolidar su poder. ¿Nada que nos resulte familiar, verdad?

La película cuenta además con un reparto de campanillas, con Jennifer Lawrence, Leonardo DiCaprio, Meryl Streep, Cate Blanchett, Timothée Chalamet, Ron Pearlman... y algunas caras muy conocidas haciendo sus cameos, así como personajes que son parodias muy reconocibles de personas o estereotipos reales.

Aunque es de humor, y tiene momentos que me hicieron reír, en el fondo es una plícula que da mucho miedo, ya que no hay prácticamente nada en ella que no crea posible, y menos viendo lo que ha pasado con todo el tema de la pandemia (que en el fondo es mucho de lo que se critica aquí).

Con un par de divertidas escenas postcréditos, Don´t Look Up recoge el testigo espiritual de Idiocracia como ¿cómica? crítica social.

miércoles, 29 de diciembre de 2021

Empezamos con T.I.M.E. Stories Revolution (reseña sin spoilers)

Los componentes, más prácticos y simplificados.

De este juego hablé en su día aquí, y hace justo un año contaba que nos habíamos terminado la primera campaña del juego. Y por fin, un año después de haberlo comprado, hemos podido estrenar el primer capítulo de la segunda campaña, que procedo ahora a comenta.

De los dos escenarios que ofrecen (Proyecto Hadal y Una noche de verano) hemos jugado el primero, y la verdad es que las sensaciones han sido muy positivas, tanto por la historia como por las mecánicas del escenario y las mejoras en las reglas, que procdedo a comentar. 

Entre los cambios más gordos podemos observar que ya no están ni el tablero ni los dados, y los icónicos cilindros de madera son ahora unas piedrecitas azules, que simulan el Azrak, una materia de propiedades maravillosas que en esencia viene a reemplazar a las UTs (Unidades de Tiempo), de una forma muy hábil y que facilita muchísimo el juego.

Aquí, en vez de haber un marcador común de UT, que se marcaba en el tablero y se iba bajando cada vez que se hacían cosas, cada jugador tiene su reserva de Azrak (al que cariñosamente llamamos "cronopollo") tiene que hastar una de estas unidades de Azrak. esto aclara muchísimo y simplifica la gestión de turnos y el caótico "qué hacía uno mientras el otro estaba haciendo tal cosa". Esto afecta también al tema de los saltos temporales. Mientras que en el T.I.M.E. Stories cada vez que se llegaba a cero había que reiniciar (lo que a veces daba la sensación de no estar avanzando nada), aquí las piedras de azrak que se van gastando van a una reserva, y cuando alguien se queda sin ellas, o cuando así se decide, los jugadores cogen las de la reserva y reponen, PERO, cada vez que se hace eso hay que mandar una fuera, a una carta especial, y la puntuación depende de cuántas veces haya habido que reponer azrak, de modo que no es un recurso que convenga gastar a la ligera. 

Mejora también bastante la secuencia del turno, que está mucho mejor explicada y estructurada, de modo que es mujcho más fácil de ver cuándo se puede hacer cada cosa.

La otra gran mejora es la gestión del azar. Los dados con iconos extraños han sido reemplazados por una baraja de cartas de destino (con valores negativos y positivos) que se suman/restan a nuestra habilidad a la hora de hacer pruebas. De este modo, cuando tengamos que hacer una "tirada", calculamos nuestro atributo contra la dificultad, pudiendo aumentar nuestro atributo gastando azrak, y a eso le aplicamos una carta de destino, de modo que cada tirada tiene tres resultados posibles; fallo cuando sacamos menos que la dificultad, éxito cuando sacamos más que la dificultad y crítico, que sucede cuando sacamos exactamente la dificultad.

También es de agradecer, aunque esto sea un detalle más cosmético, que hayan cambiado los marcadores genéricos (esos cuadradotes con formas abstractas de colores) por marcadores personalizados para cada cosa, más visuales y bonitos de ver. En general se nota que han hecho un esfuerzo en pulir las mecánicas y el juego en general, y se agradece.

En cuanto al escenario que jugamos, el Proyecto Hadal, nos pareció que estaba a la altura de los mejores, con una historia que seguía una lógica y no daba la sensación de aventura gráfica mala, en la que hay que probar todo con todo porque sí, que daban algunos de los anteriores y una resolución con un puzzle que, siendo desafiante, tenía sentido.

Contentos con esta nueva etapa de T.I.M.E. Stories.

martes, 28 de diciembre de 2021

Retomando el dojo

Practicando las katas.

Las artes marciales son algo, bien es sabido, que siempre me ha tirado mucho. Me fascinan las películas de ninjas y hacer deporte suele ser siempre una de mis primeras opciones a la hora de ver en qué gasto mi tiempo libre. Pero entre una cosa y otra llevaba mucho tiempo sin pisar un tatami, algo que cambió hace unas semanas cuando un amigo, antiguo compañero de dojo, de cuando hacía judo, me propuso ir un día a probar.

Volver a sentir la adrenalina de la lucha y la emoción de competir despertó en mí el gusanillo, de modo que me puse a ello y me apunté a las claes, con un estilo combinado de judo, jiu-jitsu, karate, capoeira, krav maga y kaeng kari kai. Al principio me veía un poco torpe, pero lo bueno de las artes marciales es que son como montar en bicicleta, nunca se olvidan del todo, así que poco a poco he ido cogiendo soltura y en unas pocas semanas he conseguido el cinturón negro en algunas de las citadas disciplinas. Puede incluso que en unos pocos días caiga algún dan.

La pena es que no me diera por hacer esto un año antes, ya que podría haber aprovechado para intentar ir a los J.J.O.O. de Tokio, y ver si rascaba alguna medalla. Supongo que puedo esperar a 2024, si la pila y las ganas aguantan.

Mientras tanto... ¡kia!

lunes, 27 de diciembre de 2021

Magia de cerca

 
En concreto, la actuación de Miguel Ángel Gea.

Por cortesía de mi madre, que me regaló las entradas por Navidad, mi señora y yo hemos podido hoy disfrutar de una divertidísima actuación de magia en el palacio Euskalduna, de la mano de Miguel Ángel Gea, mago al que no conocía pero que nos ha parecido un crack, tanto por su destreza con los trucos como por la chispa y el encanto que daba a su actuación, con un estilo sobrio y entrañable, en todo momento divertido.

En un ambiente bastante recogido (era una sala pequeña y no habría más de 25 espectadores), me lo he pasado como un enano durante la hora que ha durado el espectáculo, dejándome hechizar por la actuación, aplaudiendo y riendo con ganas. No soy muy ducho en estos temas de la magia, pero me ha parecido un grande.

domingo, 26 de diciembre de 2021

Finde navideño

En las ruinas perdidas de Arnak.

Hay muy pocas cosas que me gusten de la navidad, pero una de ellas es lo de que el 24 y el 25 no tengo que trabajar, lo que me ha permitido tener un fin de semana con un día extra, así que comenzaré mi típico repaso de domingo-noche con el jueves.

Ese día tuve que madrugar mucho, más de lo habitual, para hacerme la PCR antes de ir a trabajar (vacunado y sin síntomas, no me podía ir a casa), y a media mañana respiré tranquilo cuando me llegó el aviso con el resultado negativo. Por la tarde, al salir del trabajo, me paso por la lonja, donde pruebo el divertido Reinos Rodados. Luego nos juntaos unos pocos, vamos a cenar, tenemos un poco de tertulia y ya sobre las 2 me retiro a mi casa.

El viernes por la mañana toca hacer un par de compras (pero no regalos, sino de las de tener comida en casa), cocino la comida del día (una rica salsa de pistachos a la pimienta para la pasta) y por la tarde voy a la lonja, para jugar otra vez al Reinos rodados, luego a los Autos Locos y por fin el Spoilers, antes de dar un buen paseo previo cena.

El sábado por la mañana me echo un par de partidas al Marvel Champions (Gamora VS Cráneo Rojo+M.O.D.O.K.), con una derrota estrepitosa y otra en la que me quedo a un punto de ganar. Para comer subo a casa de mi madre, donde ingiero comida para lo que queda de año y parte del siguiente y vuelvo a la lonja a echar la tarde, con más juegos (el infame Dungeon WC y The Others, donde gano manejando al más navideño de los pecados: la gula).

El domingo por la mañana lo dedico básicamente a dormir y jugar algo al ordenador, y tras una comida ligera y una siesta, otra tarde de juegos de mesa con derrota estrepitosa en el Azul y victoria apurada en Las ruinas perdidas de Arnak.

Mañana toca trabajar, pero la semana es otra vez de cuatro días.

viernes, 24 de diciembre de 2021

Hawkeye

Ojo de Halcón para los amigos
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Le tenia bastantes ganas a esta serie, protagonizada por uno de los personajes del UCM que si bien no es de los más populares, a mí me gusta mucho desde que lo conocía en los cómics, el amigo Clint Barton. Y aquí introducen a un personaje muy importante en su arco argumental (badum, chas), que es Kate Bishop, a la que da vida una más que genial Hailee Steinfeld, que se come el show y se hace con el protagonismo de la serie.

Con un tono divertido y desenfadado, la serie se ve muy rápido y muy a gusto. De hecho, después de Wandavision (que juega en una liga distinta) diría que es la que más me ha gustado de las series recientes de Marvel, pese a que hay algunas cosas que no me han terminado de convencer, con algunos personajes secundarios que quedan en mi opinión desaprovechados (caso de Jacques Duquesne o Kingpin) o alguno que no me terminaba de transmitir (caso de Maya). Pero el conjunto era demasiado disfrutable como para no ponerle una nota alta.

Por otra parte, me ha gustado mucho la representación de los juegos de rol en esta serie, no tanto por lo que hacen (el formato "me visto con una armadura y me lío a espadazos de gomaespuma" lo odio), sino porque transmite, con total naturalidad, que los juegos de rol son un hobby sano, accesible, abierto y practicado por gente normal, con trabajos normales y una vida más allá del juego, y no solo por los 4 frikis inadaptados que se encierran en un garaje y solo se relacionan entre ellos. Creo que ese detalle es una de las cosas que más le han subido la nota a esta serie. 

Bueno, eso y que tiene la mejor escena postcréditos del UCM, y de ahí no me bajo.

jueves, 23 de diciembre de 2021

Coronasusto

Madrugar para esto.

Hoy me ha tocado levantarme un poco antes de lo común, a fin de que me introdujeran un hisopo en la nariz y hurgaran con él en mi cerebro. El motivo, aunque podría parecer que lo hacía por gusto, es que tenía fundadas sospechas de que pudiera haber contraído Covid, pues primero el martes un contacto directo con el que estuve el sábado me dijo que había estado con algo de fiebre y estaba encerrado en casa a la espera de que le llamaran de Osakidetza  y ayer otro contacto directo, con quien había comido el lunes, me dijo que había dado positivo.

Me pateé las farmacias, en busca de test rápidos de antígenos y llamé por teléfono a las que me pillaban un poco a desmano, pero en todas la respuesta era la misma. Síntomas no tenía ninguno, pero sí los contactos y la preocupación, así que concerté una cita para hacerme una prueba PCR. a las 7 de la mañana.

Allí que he ido, para que profanaran mi nariz, y como estoy vacunado, el protocolo dictaba que fuera a trabajar, de modo que más pronto de la habitual, enla oficina estaba yo con mi FFP2 y mi preocupación de cómo gestionar estos días si me salía positivo y me tenía que quedar 10 días en casa.

A eso de las 12 ha llegado el SMS avisando de que estaba ya el resultado. Con el mismo miedo con el que miraba las notas cuando estaba en la uniuversidad he abierto el PDF y he podido respirar con alivio cuando, como en tantos exámenes de la uni me pasó, el resultado era "negativo".

miércoles, 22 de diciembre de 2021

Fecha para el examen de liquidadores

¿Iré de rojo o de verde?

Ya había comentado por aquí que cuando hace un par de meses se convocó la oposición para liquidadores (oficialmente técnicos medios de gestión financiera, creo), me inscribí un poco por probar a ver una oposición sin presión, e incluso me llegué a apuntar a una academia, por ver si me despertaba el gusanillo del estudio (spoiler: no sucedió y me borré al mes siguiente, después de ir a un par de clases y ver que no me motivaba nada).

La realidad es que no he estudiado absolutamente nada, y no solo por la pereza sino porque en realidad tampoco es que me motive especialmente lo de ser liquidador, entre otras cosas porque implicaría tener que trabajar en el edificio de Hacienda, que no me gusta, y renunciar a la comodidad de trabajar cerca de casa.

Tampoco ayuda, aunque sea por algo bueno, que el escenario haya cambiado de entonces a aquí. Cuando me inscribí no sabía lo que iba a pasar con el concurso de traslados y por eso quería un plan B. Pero ahora que, como parece que va a ser, voy a tener una plaza que sí quiero, mis ganas de abandonarla en el caso de una supuesta llamada se reducen entre bastante y mucho.

Tal es la desgana ahora mismo que estoy barajando seriamente que si surge la posibilidad de ir al examen como cuidador en vez de ir como participante, renunciar a hacerlo y ver los toros desde la barrera.

Lo que sí tengo claro es que iré sin estudiar y que, todo lo más miraré un poco el temario, aunque eso tampoco apostaría porque vaya a suceder. Lo más plausible parece que si voy, haré el test un poco como quien rellena una quiniela y a otra cosa mariposa.

De la fecha en cuestión, por cierto (12 de febrero) me he enterado de pura casualidad, para que se vea la importancia que le estoy dando.

martes, 21 de diciembre de 2021

El dramita del Rey

Pese al facepalm, parece que el juego mola.

Este juego llevaba ya tiempo en mi haber, pero había estado en el banquillo hasta que hoy por fin hemos podido sacarlo a la mesa. Y la primera experiencia ha sido bastante positiva.

Es un juego de mesa pseudocooperativo, con formato legacy, en el que los jugadores representan a las casas nobles de un reino que tienen que ayudar a gobernar, por medio de las decisiones que irán surgiendo en la historia. Y digo pseudocooperativo porque aunque todos tienen fines a priori comunes, cada jugador tiene además su agenda secreta, que es con lo que intentará ganar la partida. 

El mecanismo, o al menos lo que de momento sabemos de él, es básicamente el siguiente: se saca una carta de dilema, que cuenta parte de la historia y plantea una encrucijada, con una decisión a tomar colectivamente y consecuencias en uno u otro sentido (por ejemplo, dedicar los campos a entrenar soldados subiría la fuerza del ejército, pero dedicarlos a plantar trigo aumentaría la comida), y los jugadores tendrán que ir pujando, en una especie de juego de apuestas, para ver qué opción sale. Así, se irán desbloqueando nuevas tramas (y posiblemente reglas) y se irá avanzando en una saga que irá de rey en rey. Y esa es otra de las cosas graciosas del juego, que cada sesión de juego es un rey, y esta termina cuando muere o abdica, representando la partida un periodo de la historia de ese reino que puede durar décadas o incluso siglos. 

Habrá que darle más partidas, a ver qué tal evoluciona, pero las primeras sensaciones han sido muy positivas. El único "pero" que le pongo es que a veces resulta tan divertido meterse en el rol de la casa noble que nos ha tocado, que si nos dejamos llevar por la coherencia narrativa podemos tomar decisiones que manden nuestra partida a la porra. ¡Pero no estamos aquí por la victoria, sino para pasar un buen rato!