jueves, 27 de marzo de 2008

Agua caliente

El grifo rojo rampante recupera su poder

Tras un par de semanas con problemas de agua caliente (o más bien falta de ella) al fin me puedo duchar en casa sin problema. Todo empezó hace un par de semanas, con el agua que tardaba en calentarse, se enfriaba antes de tiempo, a veces no se calentaba, y ducharse resultaba ser una especie de emocionante lotería (¿habrá agua caliente hoy?) y lo de las duchas frías, brrr...

Revisado por encima el calentador, no hallábamos la causa, pero sí veíamos que parecía una bola de discoteca, y que las veces que le daba por calentar el agua, nos deleitaba con un juego de luces y sonido, que aconsejaba la idea de llamar al casero.

Así lo hicimos, y dado que en una primera visita no fue capaz de diagnosticar el problema, se optó por llamar al servicio técnico, que para eso está. Ayer, finalmente, vino el técnico, y vuelve a funcionar el calentador del agua, y ducharse deja de ser un suplicio, y una inagotable fuente de paralelismos mediante la ley de Godwin.

La donna e movile!

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