domingo, 8 de junio de 2008

Examen+Cena

¿Esto es la cena o el examen?

El fin de semana se resume en dos cosas, a las que no voiy a dedicar mucho, tiempo, que ando vago. Una, la cena de la Piña Marko Banic, en la que fuimos al Pepone de Algorta, un italiano donde nos pusimos hasta las patas y pude saborear unas deliciosas setas al roquefort, y unos canelones de salmón, cuyo delicioso recuerdo me hace la boca agua. En la cena lo pasé francamente bien, lástima que tuviera que retirarme pronto y a las 0:30 estar ya en casa. ¿Por qué?

Por el examen que tenía hoy, de las oposiciones para auxiliares administrativos de la UPV, que no es que me quitaran el sueño, ya que apenas había estudiado, pero que al ser hoy domingo, a las 10 de la mañana (hace falta ser sádicos) me aconsejaba ir al menos bien dormido.

El examen, sin demasiada historia (salvo porque algún día me llevaré una escopeta para disparar contra la megafonía, que estoy harto del ritual pre-examen y que me repitan 14 veces las instrucciones que ya están en la hoja que me han dado por escrito.

Señores examinadores: ¡el que no sea capaz de leer una simple hoja de instrucciones y entenderla no es capaz de aprobar el examen, que suele ser más difícil!

Lo dicho, un examen facilón, y lo mejor, lo de reencotrarme con ex-compañeros de trabajo, ya que en el mundillo de los opositores al final siempre somos los mismos.

Y en cuanto a la nota, por si a alguien le queda la curiosidad, un 9, que es menos meritorio de lo que podría parecer a simple vista, ya que era rematadamente fácil. Y como anécdota graciosa, una metedura de pata de los examinadores, que al cambiar el orden de las respuestas se les ha colado en una pregunta una opción "b" que decía "a, b y c son correctas". Obviamente, pregunta nula.

Y bueno, eso ha sido este fin de semana.

Publicar un comentario