martes, 24 de junio de 2008

It´s been a San Juan´s night...

Aparcar en Sestao era parecido a esto.

Ayer día completito. Primero, ir a Decathlon a comprar equipamiento deportivo en condiciones, ya que últimamente suelo jugar a baloncesto con cierte regularidad (los miércoles) y me apetecía tener unas zapatillas decentes y unos pantalones un poco majos, así que fui de compras, aprovechando también para comprar un bañador mejor, que lucir en la piscina.

El estreno de zapatillas y pantalón no se hizo esperar, ya que ayer teníamos el partido del torneo en el que me he apuntado con mis compañeros de la Piña Marko Banic, los "Bilbao World Capitals", y tras una infernal hora buscando sitio para aparcar en Sestao (eran fiestas) logré encontrar un pseudo-hueco, razonablemente cerca del recinto donde jugábamos y llegar, con la lengua fuera, justo a tiempo de empezar el partido.

El partido en sí, aunque perdimos 58-50, me dejó buen sabor de boca, ya que conseguí, a pesar de mis limitaciones como jugador (un eufemismo para decir que soy un paquete) no ser un lastre para el equipo y aportar mis cosillas. También es interesante comentar que fue un partido con mucho contacto y una increible permisividad arbitral, que dejó sin señalar algunas faltas flagrantes (que yo acabara ese partido sin eliminar solo se explicaría si le caí muy bien al árbitro o si le di miedo) algunas de las cuales dieron con algún jugador lesionado. Eso sí, yo también me llevé lo mío, que todavía me duele el coscorrón que me di en la cabeza (de los que hacen clonk) al saltar a por un balón.

¿Y por qué fui tan ceporro de llevar el coche? se preguntarán algunos, pues la respuesta es que luego había quedado en Larrabasterra para ver la hoguera de San Juan en la playa. Suena fácil, pero al arrancar el coche me di cuenta de que no tenía ni pajolera idea de cómo ir desde Sestao a Larrabasterra, y mi sentido de la orientación no está precisamente entre los 5 mejores del mundo, pero por azares del destino, fui capaz de llegar sin perderme sin dar ridículos rodeos, aunque mi estancia en Larrabasterra fue efímera.

Allí estaban Cosmo, Ane, Ainize y Javi, quienes por un error de cálculo de este útimo habían recalado en Larrabasterra, siendo la hoguera en otra playa, en Arrigunaga (para los no familiarizados con la geografía bizkaina, a Google Maps me remito) y como siendo la hora que era no me apetecía seguir tentando a la suerte de la orientación, optamos por ir a Artxanda, más cerquita de Bilbao.

Allí estuvimos poco rato, ya que entre la lluvia, tener que madrugar al día siguiente y que el concierto de Reggae no era precisamente lo más marchoso del mundo, nos batimos en retirada, y tras ir dejando a la gente en sus respectivas casas y disfrutar de una ración de conducción nocturna (ODIO CONDUCIR A OSCURAS) llegué a casa sobre las 2 AM.

Y para rematar la faena, hoy dentista a las 8:30.

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