miércoles, 25 de junio de 2008

Propuestas de Canon

Un directivo de la SGAE haciendo su trabajo.

Creo que sobradamente conocida es por los lectores la SGAE, esa entidad que sin ánimo de lucro vela por los intereses de los artistas y la cultura en este país, proponiendo medidas que a nadie en sus cabales deberían parecer desproporcionadas. Y así lo hemos entendido todos, que vemos que es una medida muy adecuada el canon por copia privada, pues por todos es sabido que cada vez que alguien copia un CD, Dios mata un gatito. Y los gastos de sepelio del infortunado felino, de alguna manera hay que cubrirlos.

De todas formas, y más en tiempos de crisis económica, la SGAE sufre para mantenerse, ya que con un porcentaje tan raquítico sobre los cederrones, fotocopiadoras, teléfonos móviles y demás (objetos de poco uso común y escaso movimiento en el mercado) apenas les da para cubrir gastos, mientras que el fantasma de la piratería provoca daños irreversibles en nuestra economía, y apenas les da para mantenerse.

Este blog, en su afán de buscar la justicia social, propone una serie de medidas que puedan paliar en parte el problema, y ayudar así a tan generosa entidad, a la que nunca estaremos lo suficientemente agradecidos por todo lo que desinteresadamente hacen por nosotros.

Canon a las ópticas.

Una gran parte de lo que se piratea es eminentemente visual (películas, series, libros, videojuegos) y por tanto, debemos entender que cuando alguien se compra unas gafas, las va a emplear en leer o ver algo de material robado, y creo que es perfectamente lícito gravar con un pequeño canon (5-10 euros estaríoa bien) unas gafas, en compensación del uso que se les va a dar. Esto también debería aplicarse a audífonos y similares, en compensación por la música que se descargará.

Canon por hijo.

Pongamos que una persona va a vivir 70 años de media, y que va a empezar a bajarse cosas de Internet y a piratear a los 15. Siendo generosos, le perdonamos 5 años y lo dejamos en 50. No es descabellado suponer que se va a descargar de media una película, un disco y un libro al mes y que estará 600 meses pirateando, y generando unas pérdidas millonarias a las respectivas industrias. Aquí sería apropiado gravar con un canon de un euro mensual a cuenta de lo que, indudablemente, pirateará, y gravar con un canon de 600 euros cada nacimiento. Puede parecer descabellado, pero analizado friamente, pagar un euro por un libro, una película y un disco es un chollo. Medidas similares se podrían implantar a los servicios médicos, ya que si el tratamiento médico te alarga la vida, también te está alargando el tiempo en el que puedes piratear.

Canon por Spoiler.

La ley es clara: queda totalmente prohibida la reproducción, distribución, comunicación pública y utilización, total o parcial de los contenidos de las películas o libros, y su difusión, por lo que contarle a alguien una película supone una vulneración de este precepto, y está dañando de forma clara los legítimos derechos de su autor, y aquí habría que estudiar las cantidades, pero parece razonable pensar que si por un comentario hacemos que alguien no vea una determinada película o no lea un determinado libro. Esta no debería ser en ningún caso inferior al valor de la entrada o libro. Es más, pongamos que por una crítica que yo publique en este blog, hago que 5 personas no vean una película. Eso son ya 25-30 euros que estoy haciendo perder a la distribuidora. Y las leyes, además, está para cumplirlas.

Canon por profesor.

Cuando un profesor enseña a un alumno a leer le está, indirectamente, enseñando a piratear. Esto es así, si uno no sabe leer nunca se bajará un libro de Internet, ni tampoco se bajará series que tengan subtítulos. Si no sabe idiomas no se bajará música, si no sabe de música tampoco. Es más, si no sabe leer nunca usará software ilegal e inmoral como el Emule, el Bitcomet o el Microsoft Internet Explorer, y si sabe usar un ordenador es porque alguien se lo ha enseñado.

Con esto no pretendo recomendar, ni mucho menos, que no se enseñe a leer o a disfrutar de la música (sería peor el remedio de la enfermedad) pero no se pueden cerrar los ojos al hecho de que los profesores son en un alto porcentaje responsables de que sus alumnos aprendan a piratear.

Pero bueno, como esto no va de hacerse rico, una medida justa, aunque probablemente deficitaria, sería que cada profesor pagase un canon de un euro por alumno al que enseña a leer. Se podría estudiar que este canon fuera de dos euros por alumno en el caso de los profesores de informática.

Canon por tarareo.

Que la gente canta en la ducha es un hecho, lo sabemos todos. Y cuando cantan están valiéndose sin autorización de la obra de un artista, saltándose así todo derecho de propiedad intelectual, con el evidente menoscabo que esto supone para el sufrido autor. Lógicamente, no se puede instalar una cámara en cada ducha, ya que sería un grave atentado contra la intimidad de las personas, y esto en una democracia no se puede permitir, pero lo que sí se puede es gravar con un pequeño porcentaje la factura del agua, con una cantidad tan pequeña que apenas se tendría por qué notar.

Una medida similar que también se podría adoptar es gravar con un pequeño canon, pongamos un céntimo por litro, la gasolina, para poder cantar también en el coche.

Persecución sistemática de los herederos de Gutenberg.

Este canalla es el infame padre de la piratería, ya que con su sistema se dedicó a copiar y a distribuir la Biblia, creando así un terrible daño a los dueños de sus derechos, la Iglesia Católica, y sirviendo de germen para todo lo que está acabando con la música, la literatura, el cine, etc... Habría que hacer una profunda revisión de su árbol genealógico, buscar a sus herederos y aunque sea imposible, intentar buscar una manera de paliar todo el daño producido. En el caso de que no aparecieran, lo correcto sería trasladar la carga, de forma solidaria, a todos los ciudadanos, y hacer una especie de "derrama" para arreglar parte del daño que Gutenberg provocó a la cultura, y por lo tanto a la SGAE.

Sé que habrá quien piense que lo que propongo no son más que tonterías sacadas de quicio, pero si queremos preservar la cultura y disfrutar de ello, hay medidas que aunque parezcan duras debemos tomar, y sobre todo,

¿Acaso son más absurdas y espurias que otras que las que la SGAE nos pretende colar por razonables?
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