jueves, 9 de julio de 2009

Body Pump

Lo mismo pero con música.

Otro cruel método de tortura el Body Pump. La definición correcta hablaría de un ejercicio que tonifica y ejercita diversos grupos musculares, etc... y la definición algo menos técnica es que el Body Pump es poner posturitas al ritmo de la música, pero con una pesa.

Y la verdad es que es matador, porque empiezas y al principio piensas "qué chorrada, debería haber puesto más peso", pero poco a poco el cuerpo se va cansando, los músculos se van resintiendo y la fuerza se escapa, hasta el punto en el que los miembros no responden, y ya no eres capaz de levantar los brazos ni sin peso.

Lo peor es que algunos de los ejercicios requieren de una cierta coordinación, cualidad de la que admito que no voy precisamente sobrado, y para cuando sé qué pierna es la que hay que mover ya estamos en otro ejercicio, y claro, pensar mientras levantas una pesa y el sudor te cae por las sienes y la nariz, suele ser un poco más complicado. Y por supuesto, cuando sientes que la vida se te escapa, que respirar te supone un esfuerzo, y que lo más que eres capaz de susurrar es "clemencia, por favor, matadme..." es el momento en el que el instructor, que está como una rosa, pegando botes y sin siquiera sudar, grita animadamente, "¡venga, que esto solo ha sido el calentamiento!"

Hacer no sé si hará, pero lo que es cansar, buf, cada clase de esto me deja totalmente machacado, con agujetas por todas partes, pero lo bueno es que si algún día me interrogan y torturan, ya estaré inmunizado gracias al Body Pump.

Publicar un comentario