lunes, 3 de febrero de 2014

La ladrona de libros

"Max, esto es como el diario de Anna Frank, pero tú eres Anna Frank".

Tal vez en la novela den más relevancia al tema de los libros, pero la película podría haberse titulado "La segunda guerra mundial desde el punto de vista de una niña que de alguna vez robó un libro", ya que el tema queda muy de pasada, y no cambiaría demasiado la película si hubieran suprimido la parte de los libros. Pero valga esto no como una crítica sino como algo anecdótico, ya que la película está muy bien, y es, a pesar de la dureza de algunas escenas, muy bonitas.

Narrada por la propia muerte, nos cuenta la historia de Liessel, una niña huérfana que tiene que ir a vivir con sus padres de acogida, el bonachón Hans y Rosa, gruñona pero también bondadosa. En el pueblo conocerá a Rudy, quien pronto se convertirá en su pagafantas mejor amigo. También aprenderá a leer, y con eso desarrollará una de sus pasiones, los libros, pasión que tenía de antes de leer. Pero lo más importante, las cosas se complicarán cuando tengan que acoger y esconder al judío Max, en una época en la que eso de guardar judíos en casa estaba un poco mal visto.

La película nos cuenta la guerra y el auge del nazismo desde el punto de vista la población alemana, que intentaba intentaba dentro de lo posible llevar una vida normal durante la guerra, siguiendo con sus cosas y sus trabajos, cosa que me gustó, como también me gusta sobre el detalle de que intenten mostrar el paso del tiempo, intentando aparentar que los niños crecen. A modo de detalle, Rudy es al principio de la película más bajito que Liessel, y hacia el final vemos que es ya más alto que ella. Menos cuidado estaba, y eso es merecedor de tirón de orejas, que los libros que lee Liessel, y el diccionario que dibuja en la pared del sótano, estuvieran en un perfecto inglés y no en alemán, que sería lo suyo.

La película me gustó bastante, y sobre todo me sorprendió su final, que entra como un bofetón a mano abierta.
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