martes, 10 de febrero de 2026

Proyecto Hail Mary

Recién terminado.

No exagero si digo que es el libro que más he disfrutado y que más he ha enganchado en años. Soy una persona con poco hábito lector, lo reconozco, y cuando me pongo a ello suelo ir bastante despacio, ya que leo a poquitos. No es el caso de Proyecto Hail Mary, que ha caído en menos de dos semanas (y no es un libro liviano, tiene 530 páginas), con un arreón final en el que ayer cogí el libro al 75% y ya no pude parar hasta terminarlo. Eso nos puede dar una pista de cuánto me ha gustado, ¿verdad?

Lo tenía en el punto de mira desde hacía tiempo porque me lo habían recomendado, y cuando vi que iban a sacar película decidí que prefería leerlo antes. Me gustó mucho The Martian, también basado en una novela de Andy Weir, pero eché en falta haberla visto sin leer el libro primero, así que aquí lo compré y vaya si me entró bien. Me puse como objetivo terminarlo antes del 20 de marzo y me ha sobrado mes y pico. Divertido, adictivo y con partes muy emotivas, solo diré que no soy de llorar con libros y con este estuve cerca.

Me sabe mal hacer una sinopsis, ya que parte del disfrute ha estado en no saber absolutamente nada de la historia e irla descubriendo a través de sus páginas. Por el título y por la portada intuía que esto iba a ser algún tipo de historia sobre astronautas que se van al otro confín de la galaxia en algún tipo de misión desesperada porque el mundo se iba a la mierda, pero no sabía más. 

Y sí va de eso. Nos pone en la piel de Ryland Grace, que despierta en una nave a años luz de la tierra con amnesia y poco a poco va recordando quién es y para qué está ahí: el sol se está muriendo y lo han mandado a buscar una solución al problema.

Con un estilo muy simpático y dinámico y repleto de explicaciones científicas que son puro ilusionismo (pero para los profanos como yo suena completamente creible todo), el libro se devora y con un planteamiento similar a The Martian explota mucho el tropo de "crisis gorda que el protagonista soluciona con ingenio". Pero lo mejor son sus personajes. Es difícil que no nos caiga bien Ryland, pero sobre todo es imposible no coger un tremendo cariño al mejor personaje del libro, que es indiscutiblemente Rocky.

Ahora toca esperar al estreno de la película el mes que viene, con más miedo a que sea un despropósito que esperanza por ver una buena adaptación. Pero soñar es gratis, y como en la novela, siempre hay una pequeña posibilidad de que salga bien.

No hay comentarios: