jueves, 30 de octubre de 2014

He sido (3)

El marqués de Moncada

 El rol y el teatro, dos de mis aficiones, tienen muchas cosas en común. Una de ellas es que me permiten ponerme en la piel de otros personajes, a veces hasta con disfraz, y siguiendo lo que empecé aquí y continué aquí, continúo hablando de personajes que he jugado a ser.

Antonio Ozores.

No era exactamente Ozores, pero sí el estereotipo. En el rol en vivo "¡Que vienen las suecas!" (rebautizado por la imbecilidad como "¡Que vienen de Suecia!"), inspirado en las películas españolas del destape, mi personaje aunaba los estereotipos de los personajes interpetados por este actor (que tuvo su entrada en este blog), dándome un papel tan divertido como a ratos autoparódico, sobre todo por la parte de la verborrea incesante e ininteligible.


El ratón Jerry

En una micropartida jugada en las TdN de 2013 daba vida a este animado roedor, con un hándicap: no podía hablar, y solo podía comunicarme por medio de mímica y una pizarra en la que podía dibujar. Y con ello trazar un peligroso plan con mis compañeros Cerebro, Minnie, Algernon, Speedy González...

Sheldon Cooper

Sin duda el parecido físico entre Jim Parsons y yo es tan notorio, que a veces me paran por la calle para preguntarme si soy él... Eh, no. Cuando jugué el vivo de The Big Bang Theory, solo había visto tres capítulos de la serie, tres, pero a la directora de juego le pareció que era buena idea darme al protagonista, a pesar de que yo no pillaba ni el 5% de las coñas del vivo, ni sabía quiénes eran los personajes, más allá de Leonard, Penny, Howard y Raj. Ahora, que he visto más capítulos, supongo que podría hacerlo algo mejor.

Ícaro

Este papel me perseguirá durante mucho tiempo, y es que la teóricamente dramática "El llanto de Dédalo" que representamos el año pasado acabó siendo recibida por el público como una desconcertante comedia que no conseguía transmitir, a pesar de nuestros intentos, la desgarradora epicidad de la historia y el majestuoso batir de las alas con las que Ícaro quiso desafiar al mismísimo sol.

Shanks

Si con Sheldon Cooper me quejaba de que me daban el personaje de una serie que apenas había visto, aquí jugaba una partida basada en el anime "One Piece", del que no he visto (ni creo que acabe sucediendo nunca) ni un solo minuto. De mi personaje, que era un feroz pirata, recuerdo que su trama era que le habían robado el sombrero, y que era algo así como el mentor de Luffy, que es el protagonista de la serie. Más allá de eso, ni puñetera idea. Así que supongo que de lo que interpreté yo y el personaje de la serie, pues como un huevo y una castaña.

Sayid Jarrah

Al igual que me pasara con el anterior, me tocó jugar el vivo de Perdidos sin haber visto absolutamente nada de la serie, aunque a diferencia de aquella, la serie me acabó gustando (resulta paradójico que a pesar de que la partida era una mierda, fue la que me enganchó a la que posterioremente se acabaría convirtiendo en una de mis series favoritas) y el personaje de Sayid, el que más me gustaba.

Shylock

No es del todo correcto decir que interpreté al mercader de Venecia, pues mi actuación se reducía a recitar su famoso alegato en un recital de monólogos shakespearianos, pero supongo que lo podemos meter en la lista. Y esta lista de personajes, espero que vaya creciendo con el paso del tiempo, pues significará que no he dejado de lado el teatro y no he dejado de ir a jornadas y jugar interesantes partidas de rol.
Publicar un comentario