viernes, 5 de septiembre de 2025

Llega el carnet de... ¿disfrutador?

En realidad no es el de la foto, pero me vale igual.

Coincidiendo con el mal trago de la eliminación de la selección española en el Eurobasket, hoy me encontraba en el buzón con mi carnet para la temporada 2025-26 como abonado al Bilbao Basket. Es curioso que aunque históricamente la selección servía para compensar los disgustos de mi equipo, este año podría ser al revés.

Tengo esperanzas en que este año se vaya a sufrir menos que otros, sobre todo porque aún resuena el delicioso regusto de la copa de Salónica. Es algo muy difícil de repetir, lo sé, pero viendo la plantilla sí tiene pinta al menos de que este año no vamos a tener los ojos tan fijos en la zona baja de la clasificación. Que luego igual sí, nunca se sabe, y hay que verlos jugar. Pero este año por nombres tiene mejor pinta. A ver qué toca decir en mayo, cuando acabe la liga.

jueves, 4 de septiembre de 2025

Xenoblade Chronicles

La legendaria espada Monado, eje fundamental de la historia.

Durante mucho tiempo el JRPG fue sin duda mi género de videojuegos favorito, especialmente en la época de la Super Nintendo. Final Fantasy, Chrono Trigger, Breath of Fire, Secret of Mana... muchos de ellos mencionados aquí, son mis vacas sagradas del pixel. 

Pero la era dorada del género pasó y yo me desconecté. Eso no significa que dejaran de salir juegos, y entre ellos hubo una saga que despuntó en los tiempos de la Wii, que era Xenoblade Chonicles. Había oído cosas buenas de ella, y el año pasado por mi cumpleaños me dio el arrebato y lo cogí para la Switch.

Pasó, como no es raro que pase, que jugué un rato y ahí se quedó. Y a medida que pasaba el tiempo me daba más pereza porque tenía que empezarlo de cero o retomarlo sin acordarme de nada. Y es un juego que de primeras te abruma con tanta opción, tanto personaje y tanto objeto.

Estuvo muerto de risa hasta que en navidades, creo, opté por la opción sensata, que era empezarlo de cero, que ya sí que no me acordaba de absolutamente nada. Y ahí ya sí que lo cogí con más ganas y le di caña, hasta que este fin de semana, con cerca de 100 horas jugadas, por fin llegaba al final del juego.

Xenoblade Chronicles nos lleva a uno de esos mundos de fantasía, mezclados con tecnología, tan propios del género, en el que hay una guerra entre los Bionis (humanos) y los Mekon (máquinas), que viene de largo, y nosotros nos ponemos en la piel de Shulk, el héroe que se hace con la legendaria espada Monado, para ir por el mundo desfaciendo entuertos. Premisa típica, vaya. Además de la historia principal, y esto también es muy típico, podremos ir haciendo decenas de misiones secundarias, para ganar experiencia y objetos especiales (sí, ya sé que hay unrobot gigante arrasando mi aldea, pero tengo que encontrar 6 briznas de azafrán para este cocinero que acabo de conocer).

El sistema de combate no es el clásico de turnos, sino que es un pseudo tiempo real, en el que cada habilidad tiene su propio contador de tiempo y cuando se carga podemos usarla (si bien confesaré que mi táctica era aporrear los botones hasta que se morían los bichos), y como es de esperar, cada personaje que se nos une al grupo tiene las suyas y las podremos ir mejorando.

Lo que tiene este juego es que de primeras abruma. Tiene miles de opciones de vestuario, equipamiento, relaciones entre personajes, objetos, misiones... aunque también es verdad que una vez te haces ya no es tan horrible, y que una vez le pillas el truco al mapa es todo bastante fácil. Y tiene una cosa que se agradece mucho, que es el modo relajado, en el que la dificultad de las peleas se reduce muchísimo y nos podemos centrar en la historia.

Como puntos fuertes tiene que los escenarios están muy bien hechos y consigue dar una cierta sensación de mundo abierto, con una música que acompaña, y que además es diferente en cada sitio según sea de día y de noche. La historia es otro punto fuerte, y aunque a veces se siente muy cliché, sí que tene algún que otro giro de guion que me hizo mirar fíjamente la pantalla.

No va a desbancar a las grandes leyendas del JRPG (realmente ningún juego por bueno que sea lo hará, ya que no me voy a emocionar igual con 47 años que con 17) pero ha sido una propuesta muy digna  y he amortizado con creces la inversión económica.

miércoles, 3 de septiembre de 2025

Sin Coca-Cola entre semana

De domingo a jueves: nada de esto.

Una bebida a la que le doy bastante, tanto que suele ser mi opción por defecto, es la Coca-Cola Zero. Siendo consciente de que no es del todo sana, no es raro que caiga de media un litro al día. O lo ha venido siendo hasta que en agosto me dije "vamos a cortarnos un poco" y decidí cambiar un poco de hábito. Sé que no es una adicción, cosa que pude comprobar hace unos años cuando me tiré un mes sin beber nada con gas, de modo que sabía que ahora no iba a ser complicado. 

Efectivamente, aunque al principio se me hacía un poco raro, no me costó demasiado y en agosto apenas bebí (en todo el mes puede que no haya llegado a 5 litros) y me he propuesto no volver a beberla si al día siguiente tengo que madrugar, que la cafeína no es que ayude a dormir bien y ya enganchaba demasiadas noches de insomnio.

Me ha costado muy poco, he de decir, aunque no por ello he querido renunciar al estímulo positivo. Por eso, cada día de trabajo que hago el descanso y no me tomo una, meto en una huchita que tengo en la oficina el equivalente a la botella que me solía coger. No me dará para comprar otro piso con eso, pero se agradece sacar ese dinerito a fin de mes.

martes, 2 de septiembre de 2025

Sin oxígeno

Shang-Chi y los diez minutos de oxígeno.

"La realidad supera la ficción" es una frase que pese a ser muy manida es cierta, y a veces pasan cosas que si las cuentas parecen una exageración. Es el caso de Chris Lemons, un submarinista que se quedó a la deriva en el fondo del mar del Norte, y hasta que lo rescataron se tiró media hora sin oxígeno. Pero lo más sorprendente de todo es que cuando consiguieron reanimarlo (con relativa facilidad, además) salió tan campante y sin secuelas graves. Tanto que tres semanas más tarde ya se había reincorporado al trabajo.

Con esto ya he dicho de qué va la película, que nos cuenta cómo se sumerge, cómo el barco del que dependían tuvo problemas por culpa de una terrible tormenta, cómo se le rompe el cable y cómo se le va terminando el aire.

La película está bien, pero tiene tres problemas. Uno es que ya sabemos cómo va a terminar, lo que le quita emoción al asunto. Otro es que es demasiado oscura, que es lógico, pero hace que sea un poco pesada. Por último está que el argumento es demasiado irreal para creérselo, y tiene cosas que no se las compras ni a Misión Imposible. ¡Pero es que ocurrió así!

Sí me gustó el epílogo, con el Chris Lemons real y sus compañeros, que es muy formulaico pero encaja bien y le da un puntito más emotivo. Decir también que vista la película investigué cómo era de cierto lo que contaban, pero todas las fuentes indican a que, por inverosímil que resulte, lo fue.

lunes, 1 de septiembre de 2025

¿Retorno a la piscina?

Esta era mi capacidad de andar al salir del agua.

Diría que hoy no me apetecía mucho ir al gimnasio pero eso es algo que me pasa todos los días, incluso los que voy. Lo que pasa es quería cortarme el pelo e ir luego al cine, por lo que si quería hacer ejercicio tenía que buscar algo de menos duración que 45 minutos de cardio. Así pues, me he decantado por ir a nadar, que la verdad es que ya ni me acuerdo de cuándo fue la última. Fácil que año y pico.

Sin embargo, hoy no he hecho la de empezar suave e ir aumentando largos. He optado por hacer los que suelo hacer (que ya de normal son pocos) y a ver si soy capaz de coger el hábito e ir al menos un día a la semana. Servir no sé si habrá servido de mucho, pero he salido del agua completamente molido.

domingo, 31 de agosto de 2025

Finde que termina agosto con juegos

Uno de los que jugué.

Se acaban la semana y el mes. Toca reseñar y me voy al viernes. Por la tarde una de gimnasio y por la noche cenar unas pizzas en el Fratellis y terracear en el Jaime. Sin retirarme muy tarde, que el sábado por la mañana había plan.

Ha sido un fin de semana con doble sesión matinal, siendo el sábado para Seasons, que no lo conocía. Y por la tarde un plan totalmente hikikomori; me vuelvo a ver Se7en y me quedo cautivado por Xenoblade Chronicles, con el que me tiro hasta las 20:30, que ya con la excusa del España-Bosnia del Eurobasket me quedo del todo en casa.

No me vino mal, ya que hoy también tenía partida por la mañana, empezando el día lúdico con una de Darwin´s Journey, que no sería el único juego del día, pues tras un paseo vespertino ha habido sesión de juegos con mi señora novia, estrenando Calico y El bosque encantado.

Eso ha sido más o menos el fin de semana.

viernes, 29 de agosto de 2025

A Essen que me voy

Aunque no essen ese sitio.

La Spiel Essen es la feria de juegos de mesa más importante de Europa y se celebra anualmente en esta ciudad alemana, y es donde se presentan todas las novedades gordas, atrayendo en torno a 150.000-200.000 personas al año, lo que por ponernos en perspectiva son unas 300-400 Omicrones juntas.

Lo cierto es que este evento siempre ha estado para mí en esa zona de "me apetecería verlo, pero no tanto como para ir", ya que el formato feria no es lo mío, y para eso ya tengo Interocio. Pero unos amigos de Bilbao montaron grupo, me comentaron la jugada y como soy una persona fácil de liar, pues ya he cogido las entradas y el vuelo, para estar allí de 22 a 26 de octubre.

La idea es aprovechar también para turistear un poco, aunque es poco descartable que en la feria acabe cayendo algún juego. Y como siempre suelo repetir: lo peor que puede pasar es que no me guste. 

jueves, 28 de agosto de 2025

Sin cobertura

¿El Ministerio del Tiempo qué opina de esto?

Lo de la gente contemporánea apareciendo en el medievo es un tropo que nos viene desde Mark Twain y su yanki en la corte del Rey Arturo y ha sido trasladado múltiples veces a la pantalla. En este caso es una familia la que por arte de magia aparece en el Siglo X, donde el mayor choque cultural que van a tener al principio es el de no poder hacer uso de los teléfonos móviles, a los que son adictos, y para hacer frente a los problemas que surgen van a tener que aprender a comunicarse y trabajar en equipo. Hasta darse cuenta de que lo importante es la familia y la comunicación directa.

A ver, esto es lo que es: comedia familiar muy tontorrona, con momentos de vergüenza ajena y un nulo rigor histórico, pero mal haría quien pretendiera ir al cine con una idea distinta, digo yo. No me reí, aunque tampoco contaba con hacerlo, con los momentos supuestamente graciosos de la película, pero sí le concedo que era entretenida. Solo le pedía una cosa: que no me aburriera, y eso lo hace.

Además, aunque en seguida se olvida de ello (vamos a pensar que es por evitar el engorro), esta película sí tiene en cuenta una de las dificultades a la que se enfrentaría una persona del Siglo XXI que apareciera en la edad media: el idioma. Vale, ni siquiera es consitente con ello, pero siempre es un punto que tengan en cuenta el detalle.

No pasa del cinco, pero teniendo en cuenta que solo le pedía el equivalente a colorear el círculo sin salirse de la línea, se va con el aprobado a casa.

miércoles, 27 de agosto de 2025

Materialistas

El triángulo amoroso entre Madame Web, Reed Richards y el Capitán América.

El argumento en sí es bastante simple; Lucy es una exitosa celestina de Nueva York, que trabaja para una web de citas, y le va bastante bien en lo profesional. Pero ah en lo personal... ahí tiene el dilema entre su ex, que es Chris Evans, pero pobre como una rata (¡pero es Chris Evans!) y Pedro Pascal, un muchimillonario al que conoce porque es el hermano del novio de una de las clientes de Lucy (vamos, literalmente un cuñado). Como no escarmentó después de 50 sombras de Grey, se va con el muchimillonario, pero se irá dando cuenta de que pese a que tiene un coche cutre y un piso compartido, al que quiere es al otro (¡joder, es que es el puto Chris Evans!).

Lo destacable de la película no es la trama (venga va, otro chiste sobre Chris Evans y lo dejo), sino el subtexto, el análisis de cómo la sociedad de consumo y el capitalismo miden a las personas según su valor de mercado, incluso hasta en algo como las relaciones de pareja. Muestra una realidad a la que a veces las películas no se detienen a observar, y es que cuando eres pobre hasta conseguir y mantener una relación de pareja es más complicado, algo que ya nos mostraba Orwell en "Que no muera la aspidistra". Y lo que en la película muestran de forma casi literal y con peluches tiene mucha razón.

No es, tampoco nos vayamos a flipar con eso, un análisis profundo y sesudo, pero se agradece que incluso sin necesidad de salirse de los tópicos del género, salgan películas que animen a pensar un poco.

Ahora bien, una cosa que me reconcome... el protagonista se queja de que cuando era bajito ligaba poco y siendo bajito se ligaba menos. Entonces supongo que de medir yo 1,70 en mi juventud... habría ligado en negativo.

martes, 26 de agosto de 2025

Multiseriando - Agosto 2025

Si tuviera todas esas teles podría ver todas las series a la vez.

¿No sé de qué escribir hoy? Pues casco una entrada sobre las series que estoy viendo, que siempre es socorrido. 

The Blacklist: esta lleva tiempo en la sección, y más que va a estar. Es mi serie de gimnasio, y más larga que un día sin pan.

Modern Family: Tras tenerla una época muy abandonada, la retomé y ya me queda poco para terminarla.

Cobra Kai: Le tenía ganas y me la habían recomendado muchísimo, aunque por A o por B nunca me ponía con ella. Pero ahora con el estreno de la nueva película aproveché: me vi la vieja, me vi la nueva y me puse el primer capítulo. No se equivocaban quienes me la habían recomendado.

Shrinking (Terapia sin filtro): La tengo un poco en standby tras terminar la primera temporada, pero supongo que no tardaré en ponerme con la segunda.

The bad batch: También la tengo un poco parada. La empecé tras terminar The clone wars y me puse con otras cosas, pero tengo intención de terminar de verla.

Ted Lasso: Esta la vi, la comenté y tras mucho darle la matraca a mi señora novia con ella, conseguí que se animara a verla juntos.

Alien Earth: Es un poco jeta decir que la estoy viendo, ya que solo he visto el primer capítulo. Pero quiero seguir con el resto.

Y ya está. Creo que no me dejo ninguna. Las hay que las tengo tan abandonadas que me parecería un despropósito poner aquí, y las hay (sin yo saberlo todavía) que se unirán a esta lista sin habérmelo propuesto yo.