viernes, 27 de febrero de 2009

Más mostrador (overbookizado)

Me da que hoy para las 13:30 no terminamos

Como prometí el miércoles (y vilmente incumplí ayer),me explayaré un poco más sobre el infernal turno de mostrador que me tocó padecer el miércoles.

Previamente una cuestión: odio los pasaportes escritos a mano. Sí, en pleno siglo XXI aún hay países en los que escriben los pasaportes a mano, y a veces con una caligrafía de difícil descifrado, lo que unido al exotismo de ciertos nombres provoca pesadillas, y dan ganas de gritar: "¡al próximo que me dé un pasaporte escrito a mano se lo voy a quemar!". Dicho lo cual, paso a lo que gusta, que es a la anécdota particularizada.

Llamó mi atneción un matrimonio, de edad avanzada que se quejaba porque les habían suspendido la Renta Básica, y al mirar en el ordenador observo que tienen sendas pensiones, de aproximadamente 650 € cada uno. Les explico que suman unos ingresos de 1300 €/mensuales, y que no cumplen los requisitos para cobrar la Renta Básica, que cobran demasiado, y su desconcertante respuesta era "entonces, qué comemos?" Hombre, que vale que no sea una fortuna, pero creo que con 1300 euros al mes pueden vivir 2 personas, que los hay quienes viven con menos, y que si no me falla la matemática, 1300 es un poco más que los 875 e que se les daría si no tuvieran ingresos en absoluto. Pero eso no sirvió para evitar que se marcharan enfadados y despotricando contra el PNV y contra "a los de fuera les dan y a nosotros nada".

No menos desconcertante era la actitud de otra persona mayor, que venía en representación de su hermana, a la cual se había suspendido la Renta Básica por estar internada en una residencia privada. Le explico que como esta persona tiene las necesidades cubiertas (digo yo que en ese sitio le darán de comer, una cama y esas cosas para las que es la Renta Básica) me dice "sí, pero porque se lo pago yo". No había manera de hacerle entender que eso es tener las necesidades cubiertas, que es igual que quien no está emancipado, que se trata de que no tenga recursos ni medios de vida, sean propios y ajenos. Pero la señora erre que erre en que tenía unos gastos y unas necesidades.

Hasta cierto punto su reivindicación era razonable, a mí también me parece sangrante que con la de jetas que se compran un móvil y una Playstation a costa de las ayudas sociales esa señora tenga que conformarse con llevar vida de pobre solo por no saber, no poder o no querer hacer la trampa, pero la Renta Básica es para lo que es, y con la ley en la mano no tiene derecho a ella.

Otro que me tuvo bastante rato, mientras la cola se acumulaba y se acumulaba, como muestra de lo cerril que puede llegar a ser a veces la gente. El hombre había ido al banco y en su libreta le habían hecho un ingreso que aparentemente era de 611,11 euros, cuando lo que le correspondía eran 641,41, y esgrimía la libreta cual florete. Ante el aparente error, consulto el ordenador, y el pago lanzado era el corecto: 641,41. Para que el hombre se quede tranquilo miro la libreta, y veo que efectivamente, parecía que ponía 611,11, pero me doy cuenta de que era un fallo de impresión, que simplemente en esa línea la linea horizontal del 4 había desaparecido, y que los cuatros podían parecer unos. Se lo expliqué, varias veces, mostrandole las diferencias entre un 1 de verdad y el aparente 1, que en el número de cuenta los cuatros pàrecían unos, y que incluso la fecha, en vez de 24 de febrero parecía poner 21. Una cosa tan sencilla me tuvo casi 20 minutos, mientras la cola se alargaba, y se alargaba...

Al hilo de las libretas, una frase que nos toca repetir mucho es "no, esto no es el banco, nosotros no operamos con la libreta", concretada en una señora a la que se le pedía en una carta que trajera un certificado del banco y me preguntaba con candidez si no le podía hacer yo ese certificado. No pude evitar decirle que yo ya no trabajaba en la BBK.

Generalmente, cuando veo que me traen la libreta tiemblo. Sobre todo cuando vienen a pedir explicaciones de un asiento que les aparece en la libreta y no saben de qué es. Y creo que ya conté la vez que una persona venía a pedir explicaciones porque alguien había sacado dinero de su cuenta. O siempre que se fían más de lo que pone en la libreta que de lo que les decimos nosotros (muchas veces sin haberla actualizado correctamente)

Al igual que con los pasaportes manufacturados, odio las libretas del banco.

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