martes, 20 de enero de 2009

Dragon Ball... y tal

Se retuercen en sus tumbas

Dragon Ball (en euskera Dragoi Bola, y mantengo la teoría de que la hicieron en euskera y luego la tradujeron al japonés) es la mítica serie de dibujos animados de finales de los 80, principios de los 90, y que marcó a toda una generación, teniendo además, gracias a su éxito, cantidades industriales de merchandising, OVA´s, secuelas, videojuegos, muñequitos... La fiebre que produjo la obra de Akira Toriyama era elevada, y a mí me pilló en plena adolescencia, ahí tengo la colección completa de cómics, y admito que me enganché a la serie para poder seguir las conversaciones en el recreo.

El éxito de la serie trajo como consecuencia, como ya he dicho, mucho material accesorio, y por tanto, mucha basura. Se hizo una película, no sé si coreana, de escasísima calidad, allá por el año de la cahipumba, y todo.

Conocido es también que, en una broma de mal gusto, está siendo perpetrada una nueva película de imagen real, que aún no ha sido estrenada y ya goza de la consideración de una de las peores películas de la Historia. (Y merecidamente)

Pero la broma no se queda ahí. Como toda película de una cierta sonoridad (diría éxito, pero en este caso, que no peguen fuego al cine con todo el equipo de rodaje dentro, y que nadie proceda al exterminio sistemático de todo el que haya tenido que ver con la película y sus familiares, amigos o vecinos, ya será un éxito), trae el correspondiente videojuego.

Sí, un videojuego, tal y como dice esta noticia, y que tiene una pinta tan "excelsa" como ésta:

Ser apalizado por Bulma, el último escalón en la caída en desgracia de Yamcha (si es que a eso de la foto se le puede llamar Yamcha)

En circunstancias normales pensaría que es un fake, que no es posible que hagan ese videojuego, que es un montaje, pero es lo que creí cuando tuve noticias de la película, y la fase de negación ya la superé. He asumido que profanarán uno de los mitos de mi adolescencia.

Señores, esto es un videojuego de verdad de Dragon Ball:

Esta pelea la ganará alguien holgadamente, imposible que sea por los pelos.
O ésto, de la GBA


En castellano: Zanahorio, te va a caer una juma hostias que no es normal.
O el que para mí fuera el más mítico videojuego de Dragon Ball, que me hizo ahorrar hasta obtener las 14.000 pesetas que costaba (una pasta para la época), y que es responsable de una estúpida cicatriz en uno de mis nudillos (de los duelos de kamehames, en que había que apretar rápidamente el botón), y que gráficamente era una revolución para la época.

Tara, el enemigo más burro del juego, y ni siquiera aparecía en la serie.
Eso eran videojuegos de Dragon Ball. Hubo otros; unos mejores, otros peores, pero en todo caso sin llegar a los niveles de ridículo con que amenaza esa suerte de Tekken venido a menos, del que lo mejor que se puede decir es que estará, sin duda, a la altura de la película.

Y lo que verdaderamente me jode es que sé perfectamente que cuando la estrenen iré como un tonto a verla al cine. En fin...

lunes, 19 de enero de 2009

La mesa de un opositor

Uno de los tacos conduce a la gloria. Los demás contienen... ¡muerte horrible!

Como es de suponer, a causa de las oposiciones, que acaparan mis pensamientos, desvelos y tiempo libre, paso mucho tiempo encerrado en mi cuarto, metafóricamente encadenado a la mesa de escritorio, que tantas alegrías me diera allá por marzo, y que presenta el aspecto totalmente caótico (ordenado dentro del caos) que se ve en la foto.

Apuntes, esquemas, textos legales, diagramas, cuadros, recuadros, bolígrafos mordidos... ése es el lugar donde se gesta un funcionario (o aspirante a), el zulo de mi reclusión. Y bueno, lo que se ve en la mesa no es todo. En la mochila que se adivina en el suelo había más papel, así como en el armario de la mesa. Y no se descarte que alguna ley pululara por el salón.

En fin, nada que ver con mis años de estudiante.

domingo, 18 de enero de 2009

De Estudiantes va la cosa (histórica victoria del Bilbao Basket)

La Piña con Rancik, hoy jugador "enemigo".

Mañana apacible en la Casilla, donde todos los fantasmas parecen haberse esfumado, gracias a una aplastante victoria ante Estudiantes, 99-65, que pone en +34 (como el prefijo internacional de España, mira) el record de mayor victoria conseguida por el Bilbao Basket.

¡Usa la fuerza, Luke!

El partido sirvió también para que Recker retomara la senda de los triples, y demostrar que pese a estar en uno de los peores momentos de su carrera deportiva, sigue teniendo gran calidad, garra y buena mano, y es por eso que los de la Piña le hemos homenajeado con la frikada que veis arriba, firmada por nosotros, y por Marko Banic, y también con unas visibles pancartas en su honor. (Y casualidad, ha sido hacer eso y empezar a meter triples :P)

Por lo demás, el fin de semana no ha dado mucho más de sí, Ley de contratos, función pública, tributos, Norma Foral 3/87... lo de los últimos fines de semana, vamos.

sábado, 17 de enero de 2009

Günther

Hola, hola, racarracarrá.

Si hablo de Mats Söderlund, a más de uno le sonará a chino. Pero si decimos que este es el nombre real del cantante-showman sueco (que no alemán) conocido como Günther, ya empieza a ser más familiar.

De Günther puedo decir que mola. Diría que es indescriptible, pero no es cierto, hay docenas de palabras para definirlo, y de ellas, la más apropiada para definirle sería la de "chuloplaya" si no fuera porque la palabra que mejor define a Gunther es... Günther.

Su estilo musical, tan de discoteca de los 90, su look, con sus gafas de sol, su bigotito ridículo, su taparrabos en escenas playeras, y las dos despampanantes señoritas que le acompañan en sus actuaciones, mezclando Andrés Pajares con David Hasselhoff, pero aún más hortera, con un inconfundible acento germánico, esas letras que son pura poesía "you touch my tralala", "mama mía, gimme a sangria", "melona, banana", "tutti frutti summer love", que capturan al público.

Y lo mejor de todo es que mezcla todos esos elementos, de por sí horripilantes, y el cocktail es fascinante. Es como ver en el telediario las noticias truculentas. Sabes que es horrible, pero no puedes dejar de mirar, y resulta tan jodidamente caricaturesco, que el resultado es genial. El Latin Lover germánico. Porque Gunther es irresistible, Günther es lo más.

Tiene, por supuesto, página propia, Günthernet, y hasta existe una página web en la que se puede pedir que Günther honre Bilbao con su presencia.

Y ahora, dejemos que sus vídeos hablen por sí mismos:







¡Yo de mayor quiero ser como Günther!

viernes, 16 de enero de 2009

10 años de cine: 2002

Año nuevo, moneda nueva.

- El único: Me encanta Jet Li, y en esta película tenía la oportunidad de verle pegando palos, y por partida doble. Ahora bien, eso era lo único que tenía la película.

- Vidocq: Estridente cruce entre Matrix y Amelie, con un orondo Gerard Depardieu haciendo de detective-artista marcial. Tal vez el problema es que la vi sobrio. De bostezar.

- Vanilla Sky: Fallido remake de la magistral "Abre los ojos", con un Tom Cruise que no llega a Fele Martinez ni a la suela de los zapatos (jo, jo, qué ingenioso soy, he hecho un chiste con la estatura de Tom Cruise)

- Monstruos S.A.: Pixar, muy divertida. No es de las mejores, pero de gran calidad y diversión.

- El hijo de la novia: Una bonita historia sobre el amor en la tercera edad, y un lujo ver a Ricardo Darín en un registro tan distinto al de "9 reinas".

- La máquina del tiempo: Una película que hace pensar. Me planteé dos preguntas, "¿por qué he pagado por ver semejante bazofia?" y "¿por qué tiene Jeremy Irons tan poca estima a su dignidad profesional?"

- Mean Machine: Jugar duro: Vinnie Jones en su salsa, aderezado con toques de Prison Break y Shaolin Soccer. Divertida. Fe de erratas: mención a Tony Dientes de Bala, que me refrescó la memoria, esta película, pese a estar protagonizada por Vinnie Jones, no es de Guy Ritchie. Meo lapsus. Convencido estaba yo, oigan.

- El Rey Escorpión: Damas y caballeros, dejen su cerebro a la entrada, el circo ha llegado a la ciudad. Akadios, Sirios, Sumerios, todos en un ameno revoltijo, con sensuales señoritas luciendo palmito, y jocosas escenas de acción. Solo por ver a The Rock arrancarse una flecha de la espalda para usarla con el arco ya merecía la pena pagar la entrada.

- Star Wars: El ataque de los clones: Para mi gusto la peor película de la saga. Era sosa y se salía demasiado del esquema Star Wars, y la parte de Coruscant, y de Obi-Wan Colombo, sobraba. Entre tanto, una peli Disney, con princesita y caballero, y a 10 minutos de acabar, un espectacular corto de Star Wars.

- Vivancos 3: Y si gusta haremos las dos primeras, rezaba el slogan, pero no debió de gustar mucho. El gran Wyoming quiso hacer su particular "Torrente", pero se quedaba por el camino.

- Spiderman: Aprovechable, divertida, aunque con un par de cosas que rechinaban, pero como fan del trepamuros, le concedo el aprobado.

- Resident Evil: Para ser una película basada en videojuego, ni tan mal. No era una maravilla, pero tampoco una cosa horriblemente mala. Sobre todo si la comparamos con lo que vendría detrás.

- Lilo&Stich: Bonita película de Disney, para pasar un rato entretenido, y con un alienígena protagonista entrañable. Qué majo el bicho.

- Men in Black 2: Lejos de la primera, muy lejos, aunque entretenida, pero carente, eso sí, de la filosofía que encerraba Men in Black (no es coña).

- La boda del Monzón: Probablemente la mejor película de acción que he visto en mi vida, con unos tiroteos de coreografía espectacular, una trama intrincada y elaborada, pero a la vez fácil de seguir por el espectador, unos efectos especiales revolucionarios, y una tensión y un climax impresionantes. Bueno, va, confieso. Esta es una película de Bollywood que nos vimos obligados a ver Baldrick y yo, y al más puro estilo Homer Simpson, como no nos gustaba la película nos la inventamos, y nuestra versión era la leche. Sí salía, eso sí, un señor comiendo caléndulas.

- La caja 507: Interesante thriller, con enormes actuaciones de Antonio Resines y José Coronado, perfectos cada uno en su papel.

- Señales: La película iba bien, consigue el climax, la tensión, y hasta dar miedo, hasta que la jode con la aparición del marciano. Y el intento de meter mensaje le quita rigor a la historia. "Todo sucede por algo". Ya vale, ¿pero es que el protagonista es tan idiota que hacía falta acordarse de su cuñada moribunda para saber que tiene que golpear con el bate que tiene en la mano al marciano que amenaza la vida de su sobrino?

- Austin Powers 3: Miembro de oro: Un plagio de la 2, y la mejor escena, que son los créditos del principio, ya me la habían contado. Pero para enmarcar la frase "Hay dos cosas que odio. Una son los tipos intolerantes que no respetan a otros países o culturas. La otra son los holandeses".

- Minority Report: Como película de acción me pareció flojilla, y conceptualmente me rechinaba el "hola, buenas, venimos a detenerle por un delito que todavía no ha cometido".

- 800 balas: Una incomprendida joya de Álex de la Iglesia. Muy divertida, bien hecha, y con buenas actuaciones.

- El Dragón Rojo: Pasable precuela del Silencio de los Corderos. No se acerca a ésta, pero era mejor que Hannibal.

- El imperio del fuego: Dragones en Londres, no recuerdo más, pero juraría que salí del cine exigiendo a gritos el dinero de mi entrada.

- Clockstoppers: De pasar el rato. Un chaval obtiene un reloj con el que se acelera tanto que virtualmente puede parar el tiempo, y los malosos van a por él.

- Harry Potter y la cámara secreta: Confieso que esta película me atrapó. El mismo día vi, por la mañana la primera de Harry Potter en DVD, y a la noche ésta en el cine, y salí entusiasmado con la magia de Hogwarts.

- Las dos torres: Segunda entrega de la trilogía del Señor de los Anillos. Espectacular batalla del Abismo de Helm, y un final dolorosamente abierto para alguien que, como yo, no había leído las novelas. Por delante quedaba todo un año de esquivar spoilers.

- Harry Potter y la cámara secreta: ¿He comentado ya lo mucho que me gustó esta película?

-Yo espía: Entretenida comedia, no más, al servicio de Eddie Murphy. Remake de una película que no había visto.

-8 Mujeres: Thriller francés, muy teatral, del que recuerdo poca cosa, más allá de la presencia de Virginie Ledoyen.

jueves, 15 de enero de 2009

He sido...

Caracterizado para una partida

Más de una vez ha salido por aquí mi afición a los juegos de rol, y en alguna vez he comentado también mi preferencia por la modalidad del rol en vivo, que no consiste, como podría alguien pensar en ir apuñalando ancianitas en las marquesinas de autobús, ni en golpearse con un palo (aunque cierto es que el soft-combat, es decir, la esgrima con espadas de gomaespuma también suele ser a veces llamada rol en vivo), sino que es una actividad que, recogiendo la parte más puramente teatral de los juegos de rol, convierte al jugador en su propio personaje.

Al lector no familiarizado con el mundillo le será más fácil ponerse en situación explicando que un rol en vivo es como una dinámica de grupo como las que se puedan desarrollar en entrevistas de trabajo o terapias, o que es como una obra de teatro en la que los actores no tuvieran que ceñirse a unos diálogos prestablecidos y dispusieran de libertad de actuación. "Tú eres Hamlet, tú Ofelia, tú Laerthes y vosotros sois Rosencratz y Guildestern, y a partir de ahí, siendo coherentes con vuestro personaje y sus motivaciones, haced lo que os parezca".

A diferencia del rol convencional, el rol en vivo no suele tener reglas, tiradas de dado, etc... (y digo no suele, porque de todo hay), y la hoja de personaje suele, o debería ser, meramente descriptiva, con el historial del personaje, su forma de pensar, y habitualmente un objetivo que cumplir, aunque en muchas partidas resulta innecesario, ya que la propia partida da el objetivo. Si la partida va de un naufragio en un barco, no hace falta ser muy listo para saber que uno de los objetivos suele ser lograr acceder a una balsa, ¿verdad?

Bien, pues en estas partidas, y al más puro estilo canión de Sabina, he sido muchas cosas. He sido vampiro, he sido revisor de tren, héroe de película de terror, cosmonauta, comunista en Los Ángeles, espía del MI6, romano, maltratador (un personaje tan despreciable como interesante de interpretar), insolente hijo de mafioso, masón, orco, producto de la mente de un loco, hombre-lobo, promotor de boxeo, incluso fui pirata, no cojo pero sí manco, hijo del sheriff en un polvoriento pueblo del Far West, numantino, viajero en el tiempo, inquisidor, superhéroe... o el de la foto: Ronnie DJ, entrañable y cocainómano pinchadiscos.

Y por supuesto, también me ha tocado interpretar a personajes más o menos famosos (una vez fui Oppenheimer) y otros menos solemnes, como:

Emilio, el portero de "Aquí no hay quien viva"
Porque de absolutamente cualquier cosa se puede hacer una partida de rol, y la serie de moda del momento no iba a ser la excepción. "Un poquito de por favor", y la circunstancia de que en una partida jugada en Málaga, hiciera de andaluz el único bilbaíno de todas las jornadas.
La Bestia

No sé qué se fumaron los masters, pero yo quiero de eso. Éramos personajes de cuentos, en una visión muy particular de los mismos, donde Peter Pan era un psicópata que tenía aterrorizados a Wendy y Garfio, Bella quería comerse a los Tres Cerditos, y el Lobo Feroz era el padre de Caperucita. Pero final feliz, y la Bestia vivió para siempre en su castillo, con la encantadora... Cenicienta.

Ron Wesley, de Harry Potter

¿Puede haber alguien que se parezca físicamente menos que yo a Rupert Grin? La partida fue un cachondeo, aunque bastante floja, ya que la trama era inexistente y hacer el memo acababa cansando. Aunque ver a Rosendo hacer de Harry Potter (otro al que el papel le pegaba tanto como a mí) no tenía precio.
Rimmer: Enano Rojo
Enano Rojo era una comedia británica de los 80, parodia de Star Trek, que fue emitida en España, y que yo no había visto, y es todo un desafío interpretar a un personaje que no conoces, y que encima es un holograma. Pero parece que no conocer la serie no fue un impedimento para clavar al personaje, a juzgar por lo que decían los demás jugadores. Aunque ese "eras igual de coñazo que el Rimmer de la serie" no sé cómo tomármelo...

De Donnie Darko
Y bueno, ser un conejo gigante imaginario... mi cerebro se salía por las orejas al leer la ficha de personaje.
Stannis Baratheon, de Canción de Hielo y Fuego

Decir que la partida era de Juego de Tronos sería faltar a la verdad, ya que el que la escribió ni siquiera se había leído los libros en que se basaba, así como la mayoría de los jugadores, y el cúmulo de patadas a la obra de GRR Martin era tal, que Stannis acabó renunciando a su corona e incorporándose a la Guardia Negra, no sin antes convertirse en amante de la pérfida Cersei. (Para quienes no hayan leído las novelas, aclararé que decir que Stannis odia a Cersei sería un suave eufemismo).
Zapp Brannigan: Futurama

¡Oh, sí, nena! Zapp ha venido aquí a impartir su justicia. El gran almirante intergaláctico está aquí, para satisfacer a la sensual Leela.

Hacer de gilipollas... no tiene precio.
Homer Simpson

Sí, de Los Simpson también hubo partida, y fui el sin par, el único. Divertidísimo, hacer el Homer es una terapia más que recomendable, y como muestra de la partida aportaré dos homerismos jokinianos vertidos durante la partida.

NELSON MUTZ: Señor Simpson, me ha engañado, su hijo Bart lo va a pagar muy caro.
HOMER: ¡Yuhu, paga Bart!

O esta otra,

MARGE: Homer, no quiero que vayas por ahí regalando dinero a los desconocidos.
HOMER: Pero Marge, tú regalas dinero todos los domingos en la Iglesia.
MARGE: ¡Se lo estamos dando a Dios!
HOMER: Pero Marge, Dios ya tiene mucho dinero, es más, podría hacerse su propio dinero si quisiera.

Sigue aquí.

miércoles, 14 de enero de 2009

1 mes: cuenta atrás

El oráculo resolverá vuestras dudas.

Queda menos tiempo para el examen, y lo cierto es que tengo ganas de que sea ya y de quitarme toda esta losa de encima, y hoy toca una entrada de criticar al sistema.

Un problema que suelen tener las oposiciones es que en ocasiones tanto los temarios como los exámenes están mal hechos, sirva como muestra el segundo examen de la anterior oposición, que parece que lo hubieran elaborado 3 onagras empapados en crack, y ese problema suele alcanzar también a las leyes en que se basan los temarios, que al estar redactadas por seres humanos, no están exentas de errores, y a veces incurren en contradicciones internas. Es el caso de la aquí ya mencionada Ley de Función Pública, que parece haber sido redactada por una jauría de manatíes borrachos, ya que según mires un artículo u otro, las cosas son de una forma o son de otra. Dentro de la misma ley.

Todo esto me daría más o menos igual si no tuviera que examinarme de esas leyes, y entiendo que me pidan que me sepa lo que dice la ley, e incluso no tengo ningún problema en saber que según el artículo X los osos polares son verdes, y que según el artículo Y, esos mismos osos polares son azules. El problema es cuando en el examen me preguntan de qué color son los osos polares, que es un test, donde no cabe explayarse.

Con ese motivo, envié un correo al Tribunal, exponiendoles que algunas de las leyes que son objeto del temario incurren en contradiccines, y me derivaron a un técnico, llamémosle Bartolín, al cual mandé un correo con la relación pormenorizada de las contradicciones en que entiendo que caen esas leyes, añadiendo que "Respecto a cuestiones en las que la Ley es tremendamente confusa, y que llega a incurrir en contradicciones internas, en las que es preciso realizar interpretaciones, sería preciso conocer el criterio del tribunal, puesto que al opositor se le puede exigir que conozca la norma, no ya que la interprete, y que además adivine la interpretación que de ésta hace el tribunal... el Tribunal debería responder de forma razonada a estas cuestiones, dado que la propia Ley 30/1992, en su artículo 35.g establece como uno de los derechos de los ciudadanos el obtener información y orientación de los requisitos jurídicos o técnicos que las disposiciones vigentes impongan a los proyectos, actuaciones o solicitudes que se propongan realizar, lo cual se ajusta bastante al caso".

Hoy he recibido un correo de Bartolín, que rezaba así:

Egun on, Jokin. Ante todo disculpa que no te haya respondido antes, pero me ha sido del todo imposible debido al volumen de trabajo del Servicio.

No debo entrar en el análisis jurídico que me propones porque esa no es mi función. Tan solo puedo indicarte que muchas leyes entran en contradicción, de ahí el papel importante de la Jurisprudencia, que interpreta las leyes e incluso (la del Tribunal Constitucional) pueden anularlas total o parcialmente.

En todo caso, es un principio doctrinal y jurisprudencialmente indiscutido el de que las bases de un proceso selectivo son la ley interna que les rige, y que vinculan tanto a los participantes como al Tribunal, principio que es exigible accionando a través del sistema de recursos que nos otorga el ordenamiento jurídico.

Si en el temario no se ha incluido la L. 7/2007 del EBEP (independientemente de sus efectos en la vida real) no se exigirá su conocimiento para el proceso selectivo, y cualquier decisión que el Tribunal tome teniendo en cuenta dicha norma, lógicamente es susceptible de impugnación si va contra los intereses del que se considere efectado.

De cualquier forma, señalar esas contradicciones en el propio ejercicio del examen (si tocase el tema controvertido) demuestraría un gran dominio de la materia que no creo que se les pasara por alto al Tribunal.

Un saludo.


Traduciendo al castellano: Mira tío coñazo, tu parrafada ni me la he leído, había mucha letra y me daba pereza (es lo que suele esconder la frase "he estado muy liado, tenía mucho trabajo"), y aunque me la hubiera leído, poco te podría haber dicho, porque esto es un marrón que me han pasado, a ver cómo lo quito, que yo de la oposición ésta ni sé ni quiero saber.

Que no se lo ha leído me lo deja claro cuando su respuesta, al margen de no entrar en el fondo de la solicitud, responde cosas meramente tangenciales, que no tienen nada que ver y que ya sabía, porque yo NO le pregunté en ningún momento si entraba la ley 7/2007 (solo faltaba), y me demuestra que no tiene ninguna idea cuando me dice "tú ponlo en el examen, que el tribunal lo tendrá en cuenta".

Oh, sí, claro, qué idea tan cojonuda, que alguien me explique por qué este señor no es como mínimo ministro. Vamos a ver, amigo Bartolín, el examen, que yo sepa, ¡es de test! ¿Cómo pretendes que les haga constar eso a los del tribunal? ¿Lo escribo en un folio y les tiro un avioncito de papel en medio del examen? ¿Emborrono la hoja de test y que me lo anulen? ¿Lo dejo en blanco y ya si eso recurro? Además, me hace gracia eso de "no se les pasará por alto a los del Tribunal". Efectivamente, no se les pasará por alto, se les pasará por debajo... del Arc du Triunfe. Por el mismo sitio que Bartolín se pasó mi escrito.

Pero realmente la culpa no es tanto de Bartolín, sino del tribunal, que en vez de cumplir con su deber, deriva en alguien que no tiene mucha idea (lo de no saber que es test me ha matado) y se lo quitan de las manos, y lo malo es que toca no solo saberse la ley, sino que además hay que interpretarla, y que mágicamente el criterio coincida con el mismo que tengan ellos, y que tan celosamente guardan.

Y como muestra, una de las que planteé, y que más me tocó las narices en la anterior convocatoria, al hilo de una pregunta formulada sobre la Ley 30/1992:

En el anterior proceso selectivo se preguntaba si en determinado supuesto la Administración tenía el deber de notificar "personalmente" (la ley no dice nada de personalmente, y la pregunta era de sí o no), y se dio por correcto. Recibiendo mi recurso como respuesta que no debo ceñirme a la literalidad de la Ley. Ahorrándome calificativos para dicha respuesta, me gustaría saber qué se entiende por notificar "personalmente", expresión que no aparece en la ley, y qué sería una notificación no personal. La pregunta puede parecer ridícula, pero se trata de saber si se comparte ese criterio y saber a qué atenernos.

¡Que viva la seguridad jurídica!

martes, 13 de enero de 2009

Prosigue la Blitzkrieg en Europa

La Piña con Savo

Mal partido, un marcador demasiado apretado contra un rival de escaso nivel, que nos ha dado más guerra de la debida. Muchos fallos, errores, imprecisiones, cagadas de libro, ataques improductivos, defensas infantiles, que evidencia el mal momento de forma del equipo. Pero mira, de aquí a unos meses, lo único que recordaremos de hoy es que ganamos al Buducnost y conseguimos pasar invictos a la segunda fase, donde nos esperan Spirou Charleroi, Artland Dragons y Lyetuvos Rytas.

El equipo no va bien, en efecto, y las 5 derrotas seguidas en liga están ahí, pero de las dos opciones, nos parece mejor la de animar y demostrar confianza a los jugadores que la de insultarles y machacarles cada vez que fallan, que es lo que hacen otros.

La Piña con Quincy

Así que, por lo que a mí respecta, ya podrían ser los peores jugadores del mundo (que desde luego no lo son), que mientras estén en mi equipo y vea que se implican, les animaré igual que hace un año, cuando jugábamos Copa y Play-Off.

Y este sábado, el derby contra Estudiantes (derby por lo de que yo también estoy estudiando y eso).

lunes, 12 de enero de 2009

El test de la muerte

Ni lo sé ni me importa

La imagen es de un molesto banner publicitario que pulula últimamente por Internet que te ofrece un test con el que poder saber la fecha de tu muerte (utilísimo) pero que se caracteriza por el irritante sonido que emite, una desagradable risa que enerva al navegante. El dibujo, sí, es muy simpático, pero el ruidito, me saca de mis casillas.

No tengo ninguna intención de probar el test, ni lo haría aun creyendo que fuera a ser fiable. En cambio, si me dijeran que el test me da la fecha del óbito del desgraciado que diseñó ese banner, a lo mejor hasta me lo pensaba.

Recapacitando, tanto como la muerte no, que está feo desearle eso a nadie, pero una severa diarrea, eso sí que no se lo quitaba nadie.

domingo, 11 de enero de 2009

Derrota contra Pamesa y mucho estudio

Bilbao Basket 72 - Pamesa Valencia 78

Otro fin de semana enclaustrado, apasionante, divertidísimo, pero es el precio a pagar por ser tener un curro decente en la Administración Pública. El viernes, encerrado en casa por la tarde, aunque por la noche sí salí un rato, en el que pude descubrir, en otra partida de Time´s Up, que Ángela Merkel está relacionada con las drogas, los coches caros y la prostitución de lujo, que Sofía Coppola es hija de Martin Scorsese, o que Ginger Rogers es "un señor".

Ayer, todo el día en casa, a caballo entre el estudio y algún capítulo de mi nuevo fichaje serial, la versión moderna de "Battlestar Galactica", una SERIE como la copa de un pino, más que recomendable, y que de no ser porque tengo mucho que estudiar, estaría llegando a los extremos de yonkismo que llegué con Perdidos (Lost).

Y hoy, como bien se ve en la foto, baloncesto, con una nueva derrota, y ya van 5 seguidas. Estamos en crisis, y el equipo lo nota, los jugadores no funcionan, las canastas no entran, y las victorias no llegan. Pero bueno, hay equipos peores, y esto se pasará, estoy seguro, soy optimista al respecto.

Tras eso estudiar, y a la tarde hemos recibido la visita del señor Giner, y nos hemos dispuesto a presenciar, no sin cierto horror, Speed Racer, una borrachera de colorines y efectos especiales, que nos ha llevado al paroxismo con la carrera de... Casacristo. (sic)

En fin, otro apasionante fin de semana, y una semana menos para EL examen.