miércoles, 22 de abril de 2009

Empezando en el gimnasio

Resultado de una sesión

Una de las cosas que tenía ganas de hacer, en cuanto acabara con las oposiciones, era apuntarme a un gimnasio, para ver si así me pongo un poco en forma, que buena falta me hace, que 7 meses de sedentarismo son terroríficos. Y solo con nadar, poca cosa. Además, lo que hago es cambiar "academia" por "gimnasio", con la diferencia de que el gimnasio es más barato, y sobre todo, cuando llego a casa puedo desconectar, no tengo que ponerme a hacer abdominales.

Así pues, hoy he empezado. Ligerito, que no quiero caer en el frecuente error de empezar, llevado por el entusiasmo meterse sesiones matadoras, y acabarlo dejando al de un mes. Mi idea es ser capaz de llevar una cierta constancia y regularidad, y ser capaz de tomarmelo con disciplina, como si fuera una obligación.

Para ello, he cogido uno que tengo bien cerca de casa (el Urtzi), para que la cercanía mitigue los efectos de la pereza, y el "iría pero me da pereza ir hasta ahí" se contesta con un "solo tienes que cruzar la calle, huevón".

Mens sana in corpore sano, y después de 7 meses de ejercitar la mente, ya va siendo hora de hacer un poco de caso al cuerpo.

NOTA: Es posible que la foto haya sido ligeramente retocada
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