miércoles, 29 de abril de 2009

Gremlins saboteadores

No, no es nadie que haya venido a mostrador.

La informática es esa ciencia que muchas veces nos hace la vida más fácil, pero que otras saca a reulcir su lado graciosillo, y nos juega malas pasadas, teniendo que dupolicar el trabajo.

Y hoy ha sido una de ésas, cuando estaba yo a punto de ensobrar unas notificaciones, cuando me doy cuenta de que una estaba desordenada, de que no se correspondía con la Orden Foral correspondiente. Una, dos, tres... todas, todas estaban mal. Mi primera reacción es pensar "las he hecho mal, tengo que repetirlas, [comentario suprimido por blasfemo e irreverente]". Veo que no, que no ha sido fallo mío. Miro a ver si ha podido ser la compañera de trabajo, que al haber hecho justo este mes la transición de tareas, se puede haber confundido. Tampoco. Miro a ver si es cosa de la jefa, que estuvo trasteando con las plantillas de documentos. Tampoco.

El error parece haber sido del propio programa, aunque a saber. Era una cosa curiosa, ya que teóricamente coge los datos de los expedientes, y metía en unas partes del documento los datos correctos, y en otras los incorrectos. En la Resolución ponía Fulano, y en la notificación Mengano. PAra más cachondeo, en las cartas que genera para los ayuntamientos, daba igual a dónde fueran, mandaba todas a Barakaldo.

Conclusión, a repetir todo, y lo que viene siendo el trabajo de dos días, a repetirlo entero. Y todo por lo que parece ser un problema del programa, que en vez de coger los datos de su sitio, los cogió de vaya usted a saber dónde, con el mérito, que ya es difícil, de en una misma plantilla de word chupar los datos de sitios distintos. Maravillas del S. XXI.

[El autor de este blog profiere una fea serie de improperios y divinas deposiciones. Lo que viene siendo cagarse en Dios]
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