domingo, 15 de noviembre de 2009

Oviedo: NSR 2009

NSR en cuasipleno

Como ya adelanté, este fin de semana se celebraba en Oviedo la Jornada (porque solo era una tarde) rolera de Nosolorol (cierto, también le dimos al Versus), evento que aprovechamos para reunirnos todo el núcleo duro de NSR (faltaría Su) con la aparición estelar del ilustrador de las tiras cómicas, el Cheve.

Como era de prever, el fin de semana ha sido un no parar de reír, un festival de polladas y chistes semanticos a porrillo, y algo de vida nocturna que, en mi caso, se vio bastante reducica por mor de un incipiente gripazo, aparentemente traído del Norte.

Por lo que a la parte lúdica respecta, por la mañana un rol en vivo basado en un concurso tipo Gran Hermano, con sosprendente desenlace (bueno, como nos conocemos todos bastante bien, tal vez fue menos sorprendente) y a la tarde una partida sin mayor historia de la Llamada de Cthulhu (siendo Asturias, lógico jugar a algo acabado en U)

Por la noche la espicha, que consiste en ir todos en manada a un bar, donde empiezan a poner comida en la mesa hasta que no podemos más. Enconces siguen trayendo un rato, y ya paran.

Tema alojamiento, Pedro J. nos acogió amablemente en su buhardilla, donde 11 frikis convivimos apelotonados, al más puro estilo piso patera, agolpados en el suelo, y donde solo unos pocos privilegiados, entre los que me incluyo por ser uno de los que llevaban coche, pudieron dormir en cama. El drama, claro, era por la mañana, cuando todos queríamos usar el cuarto de baño.

Y por último, no puedo dejar pasar la nota cómica, cuando en el viaje de ida, en la frontera Cantabria-Asturias, un control de la Guardia Civil, que al ver la sospechosa sílaba BI en mi matrícula me hace señales para que pare.

Le hago caso y le pregunto si quiere que le enseñe el carné de conducir, y me dice que es un control de drogas y armas, preguntando si llevamos drogas y/o armas. Ante mi negativa, aparece el otro agente, y con el mismo tono con el que se hablaría a un niño de 6 años nos dice "os advierto que si lleváis hachís y lo encuentra el perro, que va a oleros, la multa es doble".

Eso me suena un poco a chino, la verdad, pero como discutir sobre Derecho con un Guardia Civil en carretera no está entre mis aficiones más preciadas, opto por callarme (¿el doble? ¿el doble de qué?)

Nos hacen bajar del coche y vaciar el contenido de nuestros bolsillos, y cachean sin mucha gana, obviando que en el bolsillo me había dejado el pañuelo (y que la verdad, lo mismo podía haber llevado ahí una bolsa de cocaína) y me piden que abra el maletero.

Cuando lo ve repleto de maletas y le digo que supongo que nos llevará rato porque querrán mirarlas todas, la sola idea de tener que trabajar parece aterrarle, así que dice que no hace falta, que nos podemos ir. Y por mucho que insisto en mi ofrecimiento, se niega a mirar mi documentación.

Y una vez en ruta, todos nos hacemos la misma pregunta. "¿Habéis visto al perro por alguna parte?" Desde luego, no sé si el perro encontraría droga, pero lo que está claro es que la droga no encontraría al perro, porque no lo vimos por ningún lado. Y yo no sé si de encontrar el perro la multa sería doble (que bueno, que yo sepa no hay multa por eso, y desde luego "encontrado por perro" no es agravante tipificada) pero lo que es cierto es que si aparece un perro fantasma... me acojono.


El famoso perro buscadrogas.
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