martes, 16 de marzo de 2010

Labor oscura en el mostrador

Va a ser que no le puedo dar su certificado, señor Jiménez

Hoy me tocaba mostrador, y la mañana ha transcurrido con relativa normalidad. Que si dame un certificado, que si un cobro indebido, que si me han quitado la paga,que si me ha venido una carta para decir que vaya a otro sitio pero vengo aquí... Lo de todos los días, vamos. Hasta que a eso de las 10:30 el ordenador ha hecho *puf*, y junto con el ordenador, todo el cuadro de luces, y de repente se ha quedado la oficina a oscuras.

El ordenador de respuesto sí funcionaba, así que podíamos seguir atendiendo gente, que nos pagan por ello, aunque de forma limitada, pues no podíamos imprimir, y para ver las teclas y los documentos tenía que tirar de linterna (suerte que mi teléfono móvil tiene una), lo que hacía que fuera todo más despacio (también es cierto que muchos han salido en desbandada al ver que se apagaban las luces)

Y lo cierto es que la mayoría de la gente entendía que con un problema así no les podíamos atender con total normalidad, que no podíamos emitir certificados, aunque ha habido quien se ha quejado al grito de "es que no queréis trabajar" (así de vagos somos, que si no funciona la impresora no imprimimos), y no faltaba quien  amparándose en que no había números se intentaba colar, con amenas discusiones entre usuarios.

Afortunadamente la cosa ha durado poco más de media hora, y cuando ha vuelto la luz salvadora, hemos podido salir de las tinieblas y seguir atendiendo con normalidad.

A menos, claro, que lo de quitar la luz sea otra medida de esta santa casa, al igual que lo de quitar el hilo musical, para ahorrar gastos. En cuyo caso supongo que lo siguiente será cortar el agua y el teléfono.
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