martes, 9 de marzo de 2010

Los hombres que miraban fijamente a las cabras

Y yo miraba fijamente la pantalla.

Sorprendentemente basada en hechos reales, "Los hombres que miraban fijamente a las cabras" no es la cuarta entrega de la saga Millenium, sino que nos habla de una unidad especial, muy especial del ejército de los Estados Unidos, una unidad de soldados mentalistas, comandada por Jeff Bridges y en la que destacan un chanante George Cloney (no se me ocurre otra palabra para definirlo) y un avieso Kevin Spacey.

Es la historia de un periodista (Ewan McGregor) que se va a Irak en busca de sí mismo (mentira, se va porque le ha dejado su mujer) y se encuentra con un pintoresco Clooney, que le muestra lo que en sus palabras son los poderes Jedi (sic), siendo particularmente tronchante ver a McGregor, nada menos, decir que no ha oído esa palabra en su vida. (Soy así de simple, me río con esas tonterías)

Y ahí comienza su disparatada misión, alternando con flashes, a cual más disparatado, de la historia del Ejército de la Nueva Tierra; origen, auge y caída de tan estrafalario cuerpo especial. La misión resulta ser un festival de polladas y gags, donde Clooney y McGregor se regodean en su faceta cómica, para una película gamberra en la que se nota que se han divertido haciéndola. Pero que de paso divierte al espectador.

Cierto es que tiene un sentido del humor un tanto peculiar, y que puede no hacer la misma gracia a todo el mundo, pero a mí con las referencias a Ángela Lansbury, Anna Frank, Disney o los caballeros Jedi me han conquistado, y toda la ambigüedad sobre los "superpoderes" de Clooney, en la línea de si son una patochada o reales, se me hacía tronchante.

Humor absurdo y disparatado, pero sin caer en el caca-culo-pedo-pis. Que nadie se espere una parodia al estilo de las películas de Leslie Nielsen, sino algo más al estilo de las películas de los Coen pero sin los Coen (la frase no es mía pero me gustó). Un humor irreverente pero sin caer en lo grosero, pero con bastantes referencias frikis, eso sí.

Y de las grandes frases, una que me encantó:

-¿Cuál es la frase más común en francés?
-Me rindo

Supongo que si me ha gustado tanto es porque se parece bastante a lo que habría hecho yo y es, en definitiva, un humor muy Jokin.

Sea eso bueno o malo
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