viernes, 27 de diciembre de 2013

10 libros que...

Cada libro, una historia (o más).

A raíz de un juego de Facebook, en el que me emplazaban a nombrar 10 libros que de alguna manera me hubieran marcado, he escrito esta lista, sin pensar demasiado, en la que sin duda habré cometido omisiones de bulto, pero también es verdad que si son los primeros que me han venido a la cabeza, por algo será.

1. 1984, de George Orwell. Un libro al que llevaba años queriendo echar del ojo, y que cuando leí me cautivó. Tan cruel y perturbador como bien escrito, no puedes parar de leer. Me gustó tanto que decidí plagiarlo vilmente con 2084.

2. Fray Perico y su borrico, de Juan Muñoz Martín. Creo que es el primer libro que me leí, y me encantó, con las peripecias de aquellos frailes cuyo nombre rimaba con su profesión, y el asno Calcetín escribiendo con la sopa de letras.

3. La saga del elfo oscuro, de R. A. Salvatore. No es una maravilla literaria, y va de más a menos. Salvo un par de libros es basura de consumo rápido, llena de refritos y clichés, pero se lee muy rápido y me evoca a los tiempos de CasaIñigo, donde nos juntábamos la cuadrilla para jugar a rol y demás. Es una porquería, pero era nuestra porquería.

4. Juego de tronos, de George RR Martin. Sería impensable no incluir en esta lista una obra que no solo me encantó, sino que me permitió "aparecer" en uno de sus libros, lo cual me hizo muchísima ilusión.

5. Tres sombreros de copa, de Miguel Mihura. Una tronchante obra de teatro, cuyo estilo absurdo creo que ha influído mucho mi forma de escribir. Lo leí en el instituto por obligación, y me encantó.

6. El misterio de la cripta embrujada, de Eduardo Mendoza. Una delirante aventura detectivesca, con un protagonista que está como las maracas de Machín, y que en algunos aspectos es un poco el antepasado espiritual de Torrente.

7. El pequeño Nicolás (Nikolas Txiki, para los que lo leímos en euskera), de Renne Goscinny. Las peripecias de unos niños en un colegio, con un montón de divertidas historias, y que nos tenían completamente enganchados en la ikastola. Sobre todo recuerdo los dibujitos, simples pero simpatiquísimos.

8. El horror de Dunwich. Tal vez no sea la mejor obra de Lovecraft, y puede que no sea la que más me haya gustado (aunque sin duda está entre las que más), pero es lo primero que leí de este autor, al que tenía muchas ganas, y no me decepcionó.

9. ¿Quién mató a Harlowe Thrombey?, de Edward Packard y Paul Granger. Fue el primer librojuego que leí, de la colección "Elige tu propia aventura", y su importancia reside en que los librojuegos, a los que me aficioné, fueron el germen de una de mis más importantes aficiones: los juegos de rol.

10. Jim Botón y Lucas el maquinista, de Michael Ende. Un precioso cuento sobre un niño que viaja por el mundo a bordo de una vieja locomotora, y es un mundo completamente Michael Ende.

Después de hacer la lista me doy cuenta de que, aunque al principio pensaba que no iba a ser capaz de encontrar 10, después de ponerlos he tenido que reajustar y quitar, pues me salían más de 10, así que he tenido que dejar algunas en la cuneta, aunque no por eso les tendré menos aprecio, como Azazel, de Isaac Asimov, Sin noticias de Gurb, Las aventuras del Barón de Munchaüsen, o Cuentos para jugar, de Gianni Rodari.
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