miércoles, 25 de diciembre de 2013

Bioshock

Who´s your big daddy?

 Bioshock es tal vez una de las sagas más populares de videojuegos modernos de ordenador, y es un juego que probé por primera vez hace casi 5 años. Me llamaban la atención sus gráficos y su ambientación cincuentera, muy pulp.

El juego es desde luego muy agradecido visualmente, con un escenario totalmente atractivo, la fantástica a la par que distópica Rapture, unos enemigos con un aspecto siniestro, una música muy chula y una forma interesante de ir metiendo en la trama. Pero le faltaba algo: muy bonito, sí, pero aburrido. Tanto que después de unos intentos, lo dejé abandonado. Le di un segundo intento unos años más tarde, y no pasé de media hora.

Pero esta vez me armé de paciencia, y ya con las expectativas no tan altas como la primera vez, decidí intentarlo de nuevo. Y como a veces pasa en estos casos, este nuevo intento ya me fue gustando más, y en unos pocos días, me lo he terminado (no es un juego especialmente largo).

El juego comienza en un vuelo transoceánico en 1960, y un accidente en medio del Atlántico nos hace llegar a la otrora maravillosa Rapture, las ruinas de una ciudad submarina, creada por y para genios, ahora abandonada y muy peligrosa, a causa de sus molestos habitantes, los enloquecidos splicers. Lo que comienza siendo una carrera por la supervivencia, va dando lugar al descubrimiento de la verdad, y a conocer los misterios de Rapture, de cómo lo que podía haber sido una idílica Atlantis, se convirtió en un infierno orwelliano (las referencias son unas cuántas). Descubrimos que la ciudad la creó el trastornado genio Andrew Ryan, e iremos enterándonos de los experimentos que se hacían con humanos, del darwinismo social de Rapture, y de lo que son el ADAM y las little sisters, por medio de grabaciones que nos encontramos por el mapa, y que nos dan pistas de información.

Además, aparte de las armas (no olvidemos que esto es un shooter) encontraremos plásmidos, compuestos que alteran nuestro ADN y nos dan poderes como lanzar fuego, telekinesis o invisibilidad, poderes que sirven para avanzar por las diversas zonas de Rapture o enfrentarnos a algunos peligrosos enemigos. 

El argumento del juego, con algún que otro giro no del todo impredecible es aceptable, pero lo mejor sin duda es el trasfondo, muy rico y con un montón de posibilidades, y que posiblememente haga que merezca la pena pasar por alto los puntos oscuros del juego, que en muchas partes es una ginkana pasillera que se reduce a buscar objetos de un lado para otro mientras matamos una y otra vez a los mismos enemigos, y de vez en cuándo pasan cosas. Mi consejo es no complicarse la vida, jugarlo en el modo fácil y avanzar sin herniarse, disfrutando de la película, porque como juego en sí, no tiene gran cosa. 

No soy muy de dar notas, pero sería algo estilo:

Gráficos: Notable
Música: Notable
Jugabilidad: Aprobado bajo
Ambientación: Sobresaliente
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