jueves, 12 de marzo de 2009

16

Las largas escaleras

16 son los pisos que tengo que subir hasta casa, y 16 son los días que faltan para el examen. 16 duros escollos, una cansada prueba de resistencia, que agota a cualquiera y termina con la paciencia, pero al fondo se ve una meta a la que hay ganas de llegar.

Lo malo es que no hay un ascensor que me permita avanzar más rápido, y así como subir a casa andando es opcional, lo otro no lo es. Toca esperar, y preparar la gran batalla. Los tambores empiezan a oirse, los rugidos del enemigo son audibles, y es perceptible la que se avecina.

16 días parecen un mundo, pero por otra parte, ver que es la recta final de un camino tan largo, que llevo recorriendo desde septiembre, es un alivio. Hay miedo porque me juego mucho. Miedo a meter la pata, miedo a la competencia, sobre todo miedo a que los señores del tribunal la vuelvan a cagar, pero en definitiva el miedo a perder significa "posibilidad de ganar", y prefiero enfocar mis pensamientos en eso.

El túnel ha sido largo, pero al fondo ya se vislumbra la luz. Sudado, cansado y con la lengua fuera, pero ya quedan pocos pisos.

Publicar un comentario