sábado, 21 de febrero de 2026

Greenland 2: Migration

-Cuidado, que en Groenlandia hay mucho hielo.
-¿Y qué pasa con que haya hielo?
-Que la película se llama "Migration" y hielo en inglés es ICE.

El chiste es terrible, lo reconozco. Ahora la pregunta es ¿la película es igual de terrible? Ya hablé en su día de la primera película, una catastrófica y ridícula película que servía para entretener y daba lo que prometía. 

Esta, aunque con menos nivel de cosas absurdas, es también bastante honesta. Se desarrolla cinco años después y el mundo sigue hecho un cisco. Viven todos en el bunker de Groenlandia y solo unos pocos pueden salir, con sus trajes especiales, al exterior. 

Pero el cometa que arrasó la tierra venía con apéndices, de manera que están cayendo cachos todo el rato y dando por culo. Tanto que provoca un terremoto y obliga a evacuar no solo el bunker, sino Groenlandia entera. El tema es que no hay balsas para todos, así que mucha gente se salva por el camino, aunque Leónidas, su mujer y su hijo; un par de personajes con nombre: una científica y un alto funcionario (no confundir con un funcionario alto, que soy yo) y un montón de supervivientes anónimos y completamente inútiles consiguen llegar a una. Con ella acaban llegando a Inglaterra (sin sacarse la ETA, eso sí).

Cuando intentan ir a la primera base militar, la mujer de Leonidas exhibe su multipase y le dejan pasar, pero el alto funcionario se da cuenta de que lo ha perdido y no le dejan pasar. "¡Soy funcionario, soy funcionario!" grita, hasta que le acaban disparando. Algo me dice que no es por no tener el multipase.

Como el tema de la base militar sale un poco regulinchi, y como además saben que al sur de Francia hay un cráter al que no llega la radiación, se hacen con un coche y un conductor del que se hacen amigos. Pero por poco tiempo, ya que una tromba de cachos de meteoritos arrasa el coche y el conductor, así que todo mal.

¿Una tromba de meteoritos? ¿En esta época del año? ¿Localizada específicamente sobre su coche?

Siguen bajando hacia Londres, hasta que llegan a un asilo regentado por una científica amiga de Leónidas, la cual les confirma lo del cráter y que tienen que seguir pasando, pero que la única manera de ir desde Inglaterra hasta Francia es por el Canal de la Mancha (eso también lo sé yo, y no soy científico).

Ahí siguen, y por el camino una emboscada les deja sin científica (la del asilo no, que se queda en el asilo. La de Groenlandia), así que que se quedan solos y en familia, enfrentándose a que el Canal de la Mancha se ha quedado seco y es una mezcla entre el paisaje de Mordor y los Juegos del Calamar, pero con tráfico de gente yendo en un sentido y en otro, que parece aquello la A-8 cuando hay puente.

Tras un poco de humor amarillo llegan a Francia y se encuentran con un francés simpático, que es verdad que primero les saluda pero luego les acoge, les lleva a su casa y les presenta a su familia. Hacen buenas migas y el francés les advierte de que el camino al cráter es literalmente una zona de guerra y un peligro de muerte, para inmediatamente hacer lo que haría cualquier padre en esa situación: pedirles que se lleven con ellos a su hija adolescente. 

¿Hijo, por qué llevas media hora gritando "¡bingo!"?

Además de eso les dice que si van a una base militar que está en mitad de Francia y les dicen que van de su parte, les harán descuento. Y menos mal, porque cuando les paran unos militares, tener a la hija adolescente que sabe francés sirve para poderles decir a los militares que su padre es amigo de su jefazo.

Pero no todo podía ser tan fácil, así que hay un par de problemillas. Uno es que el jefazo de los militares, que se supone que les iba a ayudar, está un poco muerto y la otra que Leónidas, de tantas idas a venidas al exterior cuando estaban en Groenlandia ha pillado algo con la radiación y le quedan unas semanas de vida. Como plan suena regulero.

Pero esto ya lo tenían hablado y Leónidas no quiere morir antes de llevar a su familia al famoso cráter, así que ahí que se van. Con tan mala suerte que el autobús en el que están montados es detenido por unos insurgentes armados que se quieren hacer con el vehículo. Pero es una mala idea secuestrar un autobús conducido por Leónidas, que forcejea, se libra de los insurgentes y por el camino se lleva un disparo en el estómago. Las dos noticias buenas son que al ser el prota sabemos que va a llegar hasta el final y que, bueno, igual no es la radiación lo que lo mata.

Normalmente cuando alguien se lleva un disparo lo recomendable suele ser extraer la bala, limpiar la herida, descansar... pero como nunca me han disparado (pese a que suelo decir a menudo que soy funcionario) tampoco puedo venir aquí a dar lecciones de nada. Además, esa es mi opinión y Leónidas tiene otra, igual de respetable, que recomienda hacerse varios kilómetros andando a marchas forzadas.

Finalmente llegan a la zona del meteorito, un paraje bucólico y lleno de coloridos campos de cultivo, donde su familia por fin podrá vivir tranquila, así que como su trabajo ya está hecho, decide que ya se puede morir tranquilo (después de soltar la chapa motivacional a su mujer, a su hijo y a la adolescente francesa). 

El cómo se las apañan para vivir en ese cráter es una pregunta que tendrá su respuesta en Greenland 3, una película que estoy bastante seguro de que jamás existirá.

viernes, 20 de febrero de 2026

Mis países visitados (II)

Diversión con banderas.

Viene de aquí.

Italia: Por la tontería han sido unas cuántas veces. Una con mis padres, otra de interraíl, la final de la Eurocup en Turín, la escapada a Roma y la visita a mi madre en Milán. Luxemburgo: Otra de las de "ya que estamos cerca pasamos la frontera y echamos el día". Me consta haber estado pero tengo un total de cero recuerdos de este país. 

Macedonia: Aquí hago la misma trampa que con Croacia, pues solo estuvimos de paso en el tren. 

Mónaco: Mi primer viaje a Italia fue en coche con mis padres, y antes de eso hicimos paradita en el país de los casinos. Tengo un recuerdo muy vago, porque solo estuvimos un rato.

Noruega: Un bonito fin de semana en Bergen, del que ya hablé largo y tendido en el blog.

Países Bajos: He pasado por Amsterdam creo que cuatro veces. Una con mis padres, otra con un amigo, otra con pareja y la última en solitario, cuando hice escala allí volviendo de Escocia.

Polonia: Técnicamente he estado dos veces. Una fue la escapada a Varsovia de 2024 y la otra una excursión que hice con mis padres cuando estábamos en Berlín, allá por 1991. Cogimos el coche y nos fuimos hacia la frontera. Hacía poco que había caído el muro, pero nos dejaron entrar sin ningún problema. Dimos una vuelta por un pueblo fronterizo, donde recuerdo que me hacían mucha gracia esos precios tan exagerados (¡2000 zlotys una botella de Fanta!) y un picnic por el campo, donde a falta de instalaciones sanitarias tuve que poner mi marca en la naturaleza. Pero lo más anecdótico fue el regreso a Alemania, pues en la frontera nos informaron (con la barrera idomática de por medio) de que había un problema, ya que no teníamos visado. Ya después de hacer sus comprobaciones, durante media hora de mis padres poniendo cara de pardillos, nos dejaron pasar.

Portugal: Aquí fui varias veces con mis padres; Lisboa, Oporto, Algarve... y otra con mi señora novia en 2013. La visita más reciente, la de hace un mes a Lisboa para ver al Bilbao Basket.

Reino Unido: Creo que mi primera visita a Londres fue en 1993, que era también la primera vez que viajaba en avión. Me gustó mucho y varias veces intenté volver, pero por a o por b se torcían los planes. Por fin pude volver en 2014 y otra en 2018. A estas habría que sumar las de Escocia, con Edimburgo en 2017 y Glasgow en 2023.

Rusia: El baloncesto fue la excusa que me llevó hace 14 años a Moscú, aunque no era la primera vez que pisaba territorio ruso, pues volviendo de China hicimos escala en Domodédovo.

San Marino: En el viaje por Italia con mis padres aprovechamos para echar la mañana en esta milenaria y montañosa república. 

Serbia: Mi experiencia con Serbia se reduce a bajar de un tren para subir a otro en Belgrado.

Suiza: Fui una vez con mis padres a pasar el día. Recuerdo que vimos varias ciudades, una de ellas Vevey (la de Nestlé) y ya de adulto la escapada a Ginebra.

Turquía: Nuestra aventura del Interraíl nos llevó hasta Estambul. Cruzar el Bósforo con el ferry fue también mi primera ocasión para poder decir que había pisado Asia.

Vaticano: Evidentemente cada vez que he ido a Roma he visitado la Santa Sede. El único Estado que he podido rodear andando.

¿Cuál será el siguiente país en engrosar esta lista?

jueves, 19 de febrero de 2026

Muertos S.L.

Carlos Areces capitanea esta nave de chalados.

Es inevitable que la premisa (el día a día de una funeraria después de que fallezca el dueño) recuerde a la maravillosa A dos metros bajo tierra, aunque todo parecido termina ahí, ya que Muertos S.L es una irreverente comedia de humor negro, repleta de situaciones estrambóticas y personajes a cuál más pintoresco, que me ha sacado más de una carcajada.

El protagonista es Dámaso (Carlos Areces), un ambicioso comercial que solo quiere hacerse con el control de la funeraria, pero la viuda y heredera de la empresa, Nieves Torralba, no se lo pondrá nada fácil. 

Dentro del elenco de personajes los hay tan disparatados como Abel, un tanatopráctico neurodivergente y antisocial; Chemi, un aspirante a ejecutivo tan inútil como una escoba en el fondo del mar; Olivia, la recepcionista neurótica y asustadiza o Nino, el conductor del coche fúnebre, con más cara que espalda, entre otros. Forman un elenco que da pie a las situaciones más ridículas y divertidas.

Es una serie cortita, que hasta ahora tiene 20 capítulos de media hora y de la que han salido 3 temporadas, pero ya estoy esperando a la cuarta porque se picotean como quien come pipas. Una de mis sorpresas de la temporada.

miércoles, 18 de febrero de 2026

Como cabras

Go Thorns!

Podría parecer que hablo mal de ella si digo que esta película es un chiste llevado demasiado lejos. Pero es que es literalmente eso, y no lo digo como crítica. Goat, "cabra" en inglés, es también el acrónimo de "greatest of all time", que se suele reservar para el mejor de la historia de cada deporte, y sobre todo se usa mucho en el ámbito del baloncesto.

Así que Stephen Curry (uno de los mejores jugadores de la historia, al menos de entre los que nunca han militado en el Bilbao Basket) se junta con Sony para llevar el chiste a la pantalla y contarnos la historia de una cabra que juega a baloncesto.

Y oye, funciona muy bien. Con un toque muy Zootropolis, nos habla de Bill, una cabra de barrio que sueña con jugar en los Vineland Thorns, junto a su ídolo de siempre, Jett Fillmore, y como en toda película de deportes que se precie, el esfuerzo y la voluntad de no rendirse nunca acaban teniendo su recompensa, con los manidos tropos de amistad, superación y tal que acompañan al género. También hay mucho humor, que combina detalles ingeniosos y monerías con otros de humor meme que para mi gusto eran demasiado "Generación Z", pero no puedo exigir que toda la producción cultural se amolde a mis preferencias.

La verdad es que me ha gustado, y pese a que la historia es bastante formulaica, consiguió emocionarme y sacarme más de una sonrisa. Hay que admitir que últimamente Sony saca cosas muy majas en animación.

martes, 17 de febrero de 2026

Cumbres Borrascosas

¿Lo que la borrasca se llevó?

Tenía nulas expectativas puestas en esta película, ya que no he leído el libro, el trailer emanaba vergüenza ajena y las críticas que estaba leyendo eran de todo menos buenas. La duda sería que entonces por qué fui a verla y la respuesta que el cine me sale gratis con el pase anual y me coincidió que no tenía nada mejor que hacer. Partiendo de esa base, es bastante mejor de lo que me esperaba. Mejor la primera mitad que la segunda, que sí que se me terminó haciendo un poco pesada. 

Nos cuenta la historia de "amor" entre Catherine, la hija de un terrateniente empobrecido del S. XIX y Heatcliff, primero hermano adoptivo y después amante, que dedican un anuncio de colonia de dos horas y cuarto a demostrar que son tan despreciables como guapos. 

No me voy a meter en si es o no una buena adaptaciópn de la novela, dado que no la he leído, así que toca valorarla como película, y mi crítica es que algo turbia y repleta de relaciones tóxicas y abusivas pero como entretenimiento es correcta y visualmente está lograda. No es una ponzoña pero tampoco la gran película que parecía aspirar a ser.

lunes, 16 de febrero de 2026

Vídeo promocional #omicron2026

Diseño de June sánchez, animación de Joseba Hernández.

Otro año más, me enorgullezco de mostrar el maravilloso video promocional de nuestras jornadas. Confío en que no nos meta una demanda Nintendo.

domingo, 15 de febrero de 2026

Finde carnavalesco y lluvioso

Este juego de mesa me encanta.

Hoy ni tan mal, pero entre el viernes y el sábado hemos tenido lluvia para rellenar tres océanos. Aunque no ha sido lo único reseñable del fin de semana.

El viernes tras la siesta una de cine, con Castigo Divino y luego una incursión al trastero, que fui a por cosas y casi vuelvo nadando. Ya en casa, rememorando clásicos, con Illusion of Time de la SNES.

El sábado quedo con el amigo Giner por la mañana, para intercambio de utensilios y aprovecho para saludar a los compañeros de la Mosko, que estaban preparando los disfraces para la tarde (aunque la llvuia hizo que se cancelara el desfile). Aprovecho para cortarme el pelo y mojarme aún más.

"Reparo" la DS (es decir, saco el cartucho y soplo), juego un rato y me voy a la lonja, que teníamos en "Conomiéndonos", un evento que hacemos una vez al año entre socios y candidatos, para conocernos, socializar y ponernos cara (así como comer tortilla como si no hubiera mañana). Pero antes del sarao jugamos una a Heat (que gano in extremis) y luego una al Blood on the Clocktower, que también gano in extremis.

Hoy domingo paso por la lonja, pero no para jugar sino para montar el nuevo mobiliario del local. Luego pitnxopote, comida y siesta. Un rato de Switch y después un paseo, finalizando con partida al Splendor Duel (que gano, pero no tan in extremis :P) y un par de capítulos de la serie "Un hombre infiltrado".

Eso ha sido el fin de semana. Mañana a trabajar.

sábado, 14 de febrero de 2026

Resucitando la DS

Con el Zoo Keeper.

No es la primera vez que menciono esta consola en el blog. Me la regalaron por mi 30 cumpleaños, y de eso ya ha llovido. Es una consola a la que le di muchísima tralla en su momento, pero su ciclo finalizó y acabó metida en un cajón, desplazada probablemente por la Dingoo, que también tuvo bastante mili. 

La DS reapareció hace 6 años en un cajon en casa de mi padre y me la traje, aunque fue para pasar de un cajón a otro, pues por esa época hizo su aparición la Switch, que se quedaba con el nicho de consola portátil. 

La cuestión es que ayer me dio por acordarme de la DS y probé a ver si funcionaba. El primer problema era el cargador, que no es USB C sino mini USB, pero encontré uno y la pude cargar. Entonces vino el segundo, y es que no me reconocía el cartucho M3, donde tenía los juegos. Esto podía ser por mil cosas, pero una causa muy probable es que se hubiera muerto la microSD. Miré en el ordenador a ver si era eso, pero no. Tenía todo en su sitio. Metí otra vez la microSD en el cartucho, este en la consola y alehop, funcionaba.

Ahora tengo la Nintendo DS, un tanto ajada pero funcional, al menos en apariencia. Es como haberme comprado una retroconsola, pero sin habérmela tenido que comprar.

viernes, 13 de febrero de 2026

Castigo divino

El Ernesto Sevilla de Mercadona.

¿Es el título una crítica en sí misma a la película? Nah, en realidad no es tan mala (lo que no significa que no sea mala). En una especie de Como Dios de baratillo (la de Jim Carrey con poderes divinos) el humorista Juan Dávila se mete a actor para dar vida a Pedro, un celador bastante sinvergüenza, que trafica con drogas y roba material del hospital en el que trabaja. Pero Pedro tiene un corazón de oro, ya que tiene un perro (hay quien diría que nadie que tenga un golden retriever puede ser mala persona pero tengo opiniones) y es bueno con los niños. Supongo que les hace precio con la droga o algo.

El tema es que cuando una misteriosa paciente fallece, le lega un d20 mágico que da poderes a su portador. Y como el d20 elige, a lo anillo de Green Lantern. Pedro se encuentra con que puede hacer lo que sea, pero con una serie de reglas, como no afectar a la salud de nadie, no hacer que nadie se enamore o no usar esos poderes en beneficio propio, y se los pasará por el forro de los cojones, excepto el de enamorar a nadie, que eso está feo (no como vender droga o ronar material sanitario de un hospital que anda justo de presupuesto). 

Además de eso tiene que lidiar con varias cuestiones, como que su ex-novia, a la que aún ama, llega con su novio que está en coma, que sus mejores amigos son un niño con leucemia y un médico que se cree Miguel Bosé o que su jefa le acosa sexualmente, lo que es presentado como algo gracioso porque nadie le dijo al director que ya no estamos en 1993.

No me puedo quejar de que sea una cutrez absoluta, pues el cartel ya nos da una pista de lo que vamos a encontrarnos, y es cierto que sabiendo dónde se mete uno ofrece un rato de entretenimiento inocuo. Repleto de cosas ridículas, personajes que dan vergüenza ajena y un argumento bastante difícil de sostener, pero eso se le presupone. Y en defensa de Juan Dávila, más o menos cumple con su papel.

No llega al aprobado, ya que pierde puntos por ranciedad, pero tampoco se va a la sima de los despropósitos. Le daremos un 4/10, pero tampoco hace falta que vuelva en septiembre.

jueves, 12 de febrero de 2026

Mis países visitados (I)

¿Cuál será el siguiente en aumentar la lista?

Uno de mis hobbies, ya lo indico, es viajar. Me encanta conocer nuevos países y nuevas ciudades y siempre tiene su encanto añadir nuevos sellos (metafóricamente hablando) al pasaporte.

A falta de nada mejor que contar, me he puesto a sacar cuentas de en qué países he estado y salvo que me deje alguno me salen estos:

Alemania: Aquí he ido varias veces, diría que cuatro. La primera vez con mis padres, en un viaje que nos llevó a conocer Bremen, Lübeck y Berlín entre otras, en una odisea con tantas peripecias que podría dar para una entrada por sí misma.

Andorra: Si no es el país al que más veces he ido cerca andará, ya que cuando yo era niño a mi padre le encantaba ir una o dos veces al año para comprar artículos de tecnología que no llegaban a España. 

Austria: En un viaje con mis padres, en el que vimos varios países, pasamos por Austria. De allí recuerdo Braunau am Inn, conocido por ser el pueblo natal de Adolf Hitler y Salzburgo, que estaba llena de dos cosas: carteles por el 200 aniversario de la muerte de Mozart y avispas del tamaño de bananas.

Bélgica: Aquí he estado varias veces. La primera fue con mis padres, volviendo de Amsterdam, otra viendo Brujas y Gante, la terrible final de Charleroi y un viaje bastante más agradable unos años más tarde.

China: De mi vista al país de la Gran Muralla ya hablé. Tanto que tiene etiqueta propia.

Croacia: Aquí estoy haciendo un poco de trampa, dado que lo único que vi de este país fue el paisaje por la ventanilla cuando hacíamos el Salónica-Lubljana. Pero sin duda es un trayecto que me dejó un recuerdo imborrable.

Dinamarca: Aquí poca hostia, la verdad. Aprovechando la ruta que hice con mis padres por el norte de Alemania, pasamos la frontera para ver un pueblo fronterizo (puede que fuera Padborg), comer manteca a cucharadas (si explico el contexto pierde su gracia) y volver. 

Eslovenia: Como parte del Interraíl, hicimos un par de noches en esta ciudad, viendo Lubljana y el lago Bled.

España: Esta es obvia, ¿no?

Estados Unidos: Parece que fue ayer cuando en 2008 me fui con dos amigos a visitar New York y Washington, en un viaje que está ampliamente documentado en este blog. Me gustarái volver algún día, pero la distopía trumpista en la que se ha convertido no ayuda, la verdad.

Francia: Otro al que he ido un montón de veces. Sería una locura contarlas todas así que mencionaré la última hasta el momento, que es la excursión a Dijon del año pasado. 

Gibraltar: No es exactamente un país, pero como en muchos listados suele aparecer, yo lo cuento. Fui con mis padres siendo muy pequeño y todo lo que recuerdo es que hacía tanto calor que se derritió el chocolate en el maletero.

Grecia: Tres han sido las veces que he ido: una con el viaje de estudios de la carrera, con Atenas, Creta y una maravillosa excursión por el Peloponeso; la segunda en Interraíl y la tercera la gloriosa final de Salónica el año pasado.

Hungría: Un viaje muy especial, con una persona muy especial, del que ya dije lo que tenía que decir en su momento

Irlanda: El viaje con mi padre a Dublín hace poco más de diez años. Si contamos Irlanda del Norte también la vimos en ese viaje.

Y como la entrada se ha prolongado más de lo que pensaba, lo dejo aquí para seguir en otro momento.

Sigue aquí.

miércoles, 11 de febrero de 2026

Send Help

Todo por la supervivencia.

El Sam Raimi más gamberro vuelve con esta historia de náufrgos que en su planteamiento puede recordar bastante al tercer acto de la genial El triángulo de la tristeza, pues ambas tienen en común que una mujer experta en sobrevivir acaba en una isla desierta con su tiránico jefe, un inútil en estas lides, lo que hace que se inviertan los roles.

Aquí los protagonistas son Linda, la chica rarita de contabilidad y Bradley, el niñato pijo que acaba de heredar la empresa. El avión en el que viajan se estrella y tienen que buscarse las castañas, además de aprender a soportarse y entenderse el uno al otro. 

Uno podría pensar, y de hecho la película juega mucho a eso, que esto va a ser la típica comedia romántica con un enemies to lovers de manual. Y cuando hablé de la faceta gamberra de Raimi no lo decía solo por sus momentos gore y escatológicos, a veces hasta el exceso (lo siento Rachel McAdams, por muy guapa que me parezcas no me gustaría que me vomitaras en la cara) sino porque lleva un paso más allá el "ni él no es tan malo ni ella tan buena" a "son los dos unos hijos de puta peligrosos y que se van a pasar media película puteándose el uno al otro", siendo una historia que huye del chicle y las nubes de algodón de azúcar para lanzarse a un humor más negro que la nube de Lost.

martes, 10 de febrero de 2026

Proyecto Hail Mary

Recién terminado.

No exagero si digo que es el libro que más he disfrutado y que más he ha enganchado en años. Soy una persona con poco hábito lector, lo reconozco, y cuando me pongo a ello suelo ir bastante despacio, ya que leo a poquitos. No es el caso de Proyecto Hail Mary, que ha caído en menos de dos semanas (y no es un libro liviano, tiene 530 páginas), con un arreón final en el que ayer cogí el libro al 75% y ya no pude parar hasta terminarlo. Eso nos puede dar una pista de cuánto me ha gustado, ¿verdad?

Lo tenía en el punto de mira desde hacía tiempo porque me lo habían recomendado, y cuando vi que iban a sacar película decidí que prefería leerlo antes. Me gustó mucho The Martian, también basado en una novela de Andy Weir, pero eché en falta haberla visto sin leer el libro primero, así que aquí lo compré y vaya si me entró bien. Me puse como objetivo terminarlo antes del 20 de marzo y me ha sobrado mes y pico. Divertido, adictivo y con partes muy emotivas, solo diré que no soy de llorar con libros y con este estuve cerca.

Me sabe mal hacer una sinopsis, ya que parte del disfrute ha estado en no saber absolutamente nada de la historia e irla descubriendo a través de sus páginas. Por el título y por la portada intuía que esto iba a ser algún tipo de historia sobre astronautas que se van al otro confín de la galaxia en algún tipo de misión desesperada porque el mundo se iba a la mierda, pero no sabía más. 

Y sí va de eso. Nos pone en la piel de Ryland Grace, que despierta en una nave a años luz de la tierra con amnesia y poco a poco va recordando quién es y para qué está ahí: el sol se está muriendo y lo han mandado a buscar una solución al problema.

Con un estilo muy simpático y dinámico y repleto de explicaciones científicas que son puro ilusionismo (pero para los profanos como yo suena completamente creible todo), el libro se devora y con un planteamiento similar a The Martian explota mucho el tropo de "crisis gorda que el protagonista soluciona con ingenio". Pero lo mejor son sus personajes. Es difícil que no nos caiga bien Ryland, pero sobre todo es imposible no coger un tremendo cariño al mejor personaje del libro, que es indiscutiblemente Rocky.

Ahora toca esperar al estreno de la película el mes que viene, con más miedo a que sea un despropósito que esperanza por ver una buena adaptación. Pero soñar es gratis, y como en la novela, siempre hay una pequeña posibilidad de que salga bien.

lunes, 9 de febrero de 2026

La fiera

Ícaros modernos.

La historia real de Darío Barrio, Manolo Chana, Carlos Suárez, Álvaro Bultó y Armando del Rey, un grupo de amigos al deporte extremo (alpinismo sin cuerda, salto BASE, meterse en IKEA un sábado por la tarde...), que aun siendo conscientes de los riesgos de su actividad tenían esa "fiera" dentro que les hacía sentirse vivos con los chutes de adrenalina. Aunque de los 5 cuatro acabaron muriendo haciendo salto, uno de ellos (Carlos Suárez) durante el rodaje de la película. 

Rodada parte en formato de película convencional, parte falso documental con testimonios de sus protagonistas, lo más más llamativo de esta Fiera es, sin duda, su fotografía. Esas escenas de vértigo que nos hacen trasladarnos a las nubes, muchas veces sobre paisajes de ensueño y con planos que consiguen hacer que uno apriete el culo y piense "no me tiro yo de ahí ni jarto de vino".

Da también cierta pena conocer el destino de sus protagonistas, aunque debo admitir que fui al cine sin saber que era una historia real y pensaba que era puramente ficción, y cuando vi que habían existido de verdad, entendí mejor algunas cosas.

domingo, 8 de febrero de 2026

Finde con escapada baloncestística maña

En la jornada de reflexión.

La foto y el título pueden dar una pista sobre la ciudad que visité ayer, pero si no lo cuento cuando llegue al sábado. Primero va el viernes, que después de comer y echar la siesta me fui a la lonja para jugar a Shackleton Base y Sky Team. Después al cine a ver Primate y a la cama, que el sábado tocaba madrugar.

Tenía que estar a las 20:30 para coger el autobús para Zaragoza, donde ayer jugaba el Bilbao Basket y me animaron los amigos Joni y Ramón para apuntarme. Llegamos allí a mediodía, nos tomamos algo y aprovechamos para ver la Aljafería y el parlamento aragonés. Luego comemos, hacemos una larga sobremesa y nos vamos por fin al pabellón, a ver el partido, que es lo que nos traía a Zaragoza.

Mi última visita baloncestística a esta ciudad fue en 2009 y se saldó con una emocionante victoria de Bilbao Basket. ¿Se repetiría la historia? El partido empezó con ambos equipos sudando cada canasta, pero poco a poco Bilbao Basket iba amasando una pequeña ventaja, que llegó a ser de 8 puntos (11-19), aunque en el segundo cuarto los locales empezaron a apretar y llegaron al descanso uno arriba, por gracia de una estrepitosa pifia de Hillard, quien a pesar de eso hizo todo lo demás bien y se cascó un señor partidazo.

La segunda mitad siguió con todo muy igualado y pequeñas ventajas para Bilbao, pero cada vez que parecía que iba a romper el partido perdonaba (es un decir, que el rival también juega) y Zaragoza se volvía a pegar en el marcador.

La igualdad parecía total, e incluso cuando con un 3+1 de Jaworski se ponía la cosa bonita y un matazo de Hlinason nos ponía +6 a falta de 2 minutos la embellecía aún más, Zaragoza se seguía resistiendo y metiendo canastones.

Últimos segundos y toca tirar dos tiros libres con +1 en el marcador. Mete Normantas el primero. Falla el segundo, contraataque de Zaragoza, que a falta de seis segundos va dos abajo. Flashes de Vietnam con el triple de Sastre en 2016, que no se cumplen cuando su jugador, Yusta, hace algo que no es ni un tiro ni un pase, sino todo lo contrario, y ganamos 82-84. Sufriendo el partido, disfrutando la victoria.

Jota ke, irabazi arte!

El viaje de vuelta se hace terriblemente pesado, y como dormito algo en el autobús, aunque son las 3 de la mañana cuando llego a casa, me cuesta coger el sueño. Aprovecho para leer un poco y ya sí, caigo.

Es domingo. Me levanto bastante pronto, por lo que voy a la lonja por la mañana, para jugar a Piratas de Maracaibo y Las ruinas perdidas de Arnak. Luego por la tarde cine (La fiera) en Maxcenter. Vuelvo con el tradicional paseo, me acerco a la lonja a ordenar unos juegos y me retiro.

Mañana lunes, otra vez a trabajar.

sábado, 7 de febrero de 2026

Primate

Un asesino muy mono.

Un novelista sordomudo vive en su mansión en Hawaii, donde tiene como mascota a Ben, un simpático chimpancé. Pero justo el fin de semana que las hijas del novelista se quedan un fin de semana con la casa sola y montan una fiesta con amigos, Ben es atacado por una mangosta que le pega la rabia, así que hace lo que suelen hacer los animales rabiosos, que es convertirse en un psicópata sádico y ultrainteligente que urde planes elaborados para acechar a sus víctimas pacientemente y asesina Casi como ver un documental de David Attenborough.

Al margen de lo ridículo de la premisa, hay que concederle que es un slasher bastante funcional, que maneja bien los tiempos y el suspense y es totalmente disfrutable y palomitera. Huelga decir que viene acompañada de la inevitable ristra de clichés del género, capitaneados por un elenco de caras bonitas y cuerpos de ensueño interpretando a personajes disfuncionales e incapaces de tomar una decisión sensata, siendo en el fondo víctimas de su propia estupidez. Pero es a lo que hemos venido, así que tampoco se le puede pedir más.

Le damos el visto bueno.

viernes, 6 de febrero de 2026

Marty Supreme

Buen papel de Chalamet.

Una de las favoritas a hacerse con el Oscar de este año, tanto a película y dirección como a mejor actor protagonista, aunque Timothée Chalamet no es santo de mi devoción, me animé a verla, ya que las críticas eran muy buenas. 

Aciertan. Técnicamente está muy bien hecha, logrando un toque visual de clásico de los 80 que le queda muy bien y acompañado de unas actuaciones muy buenas (Chalamet está sin duda soberbio, en una película en la que lo da todo).

¿Y de qué va esto? Ambientada en los años 50, Marty es un vendedor de zapatos con un gran talento para el ping-pong, tanto que llega a competir en el campeonato mundial. Pero una serie de catastróficas desdichas, en su mayoría ocasionadas porque Marty es un verdadero gilipollas, hacen que tenga que conseguir mucho dinero en muy poco tiempo y meterse en fregados que le van metiendo en fregados cada vez más gordos. Tiene algún momento un poco más valle, pero hay otros que son de absoluta genialidad (a destacar la escena de la bañera y la de la gasolinera).

No sería ninguna sorpresa que ganase el Oscar de este año.

jueves, 5 de febrero de 2026

Wonder Man (serie)

Una de las mejores parejas del UCM.

La semana pasada comenté que habían estrenado esta serie, y como lo hicieron poniendo toda la temporada de golpe ya la puedo reseñar. 

Aunque está basada, de forma muy libre, en un personaje bastante icónico de los cómics, esta serie es lo menos Marvel que ha sacado Marvel en mucho tiempo. Esto no lo digo como defecto ni como virtud (aunque para mucha gente lo ha sido) sino que constato un hecho. Personalmente hubiera preferido más relación con el UCM pero tampoco la necesita, y de hecho podría haber funcionado exactamente igual siendo una serie totalmente independiente. 

Esto va de Simon Williams, un actor de segunda fila que en el casting para protagonizar la película de Wonder Man, el héroe de su infancia, conoce a Trevor Slattery, un actor más veterano con el que conectará muy bien y entre ambos surgirá una amistad que es el verdadero motor de la serie y la excusa para ofrecernos momentos muy divertidos.

Pero hay un problema, y es que Trevor, que se hizo viral cuando fingió ser el peligroso terrorista conocido como "El Mandarin" y por eso el Gobierno, concretamente Control de Daños le chantajea para que espíe a Simon. ¿Y por qué? Pues porque Simon tiene superpoderes y eso podría convertirlo en alguien peligroso.

Todo parecido con el Simon Williams de los cómics se termina en que tiene poderes y es actor, pero en realidad esta es una faceta relativamente secundaria del personaje, ya que la serie es un vehículo para que a través de los ojos de sus protagonistas vayamos viendo los entresijos del mundillo actoral de Hollywood, los castings y demás.

Debo reconocer que la serie me pilló un tanto a contrapié y que a veces puede ser un poco más lenta de lo que debería, pero una vez conseguí entrar en su juego empecé a valorarla en su medida, ya que es una apuesta cuando menos original y que ha funcionado muy bien, además de redimir completamente al personaje de Ben Kingsley, que pasa de ser una mala broma a ser uno de los mejores secundarios del UCM.

Espero saber más de estos personajes.

miércoles, 4 de febrero de 2026

Hamnet

¿Ser o no ser William Shakespeare?

¿Hamnet? ¿No se dice Hamlet? Es lo mismo, vaya. Y eso nos explican. ¿Entonces esto qué es, una nueva versión de Hamlet? Técnicamente un poco de eso hay, pero básicamente es una especie de biopic de Shakespeare (aunque se pase casi toda la película sin decirlo explícitamente, pero es tan obvio que no lo considero spoiler) y es sobre todo una película sobre el duelo por la pérdida.

Nos habla de un campesino sin nombre pero con gran pasión por contar historias, que conoce a Agnes, una mujer de su aldea. Se enamoran y forman una familia feliz, pero con el paso de los años una tragedia sacude al bardo y el dolor le lleva a escribir y representar la que seguramente sea su obra más icónica.

Chloé Zhao consigue dotar a la película de una gran poderío visual y es verdad que consigue que la película tenga momentos muy potentes, pero me da la sensación de que se preocupó tanto por la belleza de la historia que quería contar que se olvidó de la historia que quería contar. Me consta que a mucha gente le ha impactado y que ha sacado lagrimones en muchos cines pero debo confesar que a mí me dejó bastante frío. Buena hechura técnica, pero sinceramente no me ha dicho nada.

martes, 3 de febrero de 2026

Previsible paliza a Prievidza

Victoria sin historia

Hay partidos importantes y otros que son meros actos de trámite. Los tienes que jugar porque están en el calendario y toca, pero ya sabes de antemano lo que va a pasar.

Es lo que sucedía hoy en el 5º partido de la 2ª fase de grupos de la FIBA Europe Cup, donde recibíamos al flamante BC Prievidza, de la liga eslovaca. Además de la tremenda diferencia de nivel (allí les ganamos por 37), ellos ya venían matemáticamente eliminados, así que motivación poca. 

Con eso en mente no parecía muy difícil el objetivo de no liarla para seguir siendo primeros de grupo, así que la pelea ha sido empeñarse en defensa para dejar al rival con unos números raquíticos. Al final ya se ha relajado un poco para que pudieran maquillar el marcador, pero cada canasta les costaba 9 meses de embarazo. El primer cuarto han acabado con 8 puntos y al descanso solo llevaban 19.

Visto eso, poco análisis deportivo se puede hacer hoy.

lunes, 2 de febrero de 2026

Ídolos

A dos metros sobre el circuito.

F1 fue uno de los grandes éxitos cinematográficos del año pasado, de modo que no es una gran sorpresa que tenga una réplica que es más de lo mismo. Eso incluye que, como me pasaba con la otra, odio el tema de las carreras de motos y es un mundillo que me es totalmente alienígena. Sin embargo he de decir que me ha entretenido, más de lo que pensaba, y demuestra que algo tan absolutamente infumable como una carrera de motos puede ser trepidante si le pones música épica.

La historia es sobre Edu, un aspirante a profesional que es fichado por una escudería y le ponen de entrenador a su padre, un antiguo corredor con el que no se habla, y ya desde el primer momento sabemos que esto va a terminar con ellos llevándose bien. Porque es una película completamente formulaica y llena de clichés, pero estos están para usarlos y si se hace bien el resultado es bueno.

Donde sí innova es que muchos de sus personajes no están interptetados por actores. Gente haciendo de sí misma como Aspar o Marc Márquez (deduzco que serán ellos) y algunos que por desconocimiento no habré reconocido. Y en el trío protagonista están Claudio Santamaría (por lo que he podido ver es más actir de doblaje), Ana Mena (que sobre todo la conocemos por ser cantante) y Óscar Casas que es... hermano de Mario Casas.

 No voy a decir tampoco que sea un peliculón, pero para lo poco que esperaba de ella me ha gustado.

domingo, 1 de febrero de 2026

Breve fin de semana

-Los jugadores del Bilbao Basket no saben perder. 
-¿Se toman las derrotas muy a pecho? 
-No me estás entendiendo.

Un fin de semana cansado pero satisfactorio. El viernes comida cumpleañera con mi señora madre y, a falta de Clank! (que se nos cancela a última hora) una partida al Piratas de Maracaibo (mejor dicho, mis amigos juegan al Piratas de Maracaibo mientras yo hago el más absoluto de los ridículos, con una puntuación infame). 

No me retiré muy tarde, ya que al día siguiente me tocaba madrugar para ir a vigilar exámenes. Allí estábamos ya plantados en el BEC y tomando posiciones. 4 horas el primer examen, 3:30 el segundo y entre medias una breve pausa para el bocadillo. Fue más llevadero que otras veces pero sigue siendo agotador. 

A las 18:45, más o menos, salí de allí y cogí el metro para ir a Bilbao, que a las 20:00 tocaba partido: Bilbao Basket VS Joventut. Un hueso duro de roer y un partido emocionante hasta el final, con la alegría de la victoria. De cena un taco al curry para celebrarlo y a la camita.

Hoy domingo gimnasio, algo de lectura, pintxopote y tarde de relax en casa hasta la hora del cine, que hoy ha tocado la película Ídolos, la cual comentaré mañana.