martes, 20 de enero de 2026

Desde Lisboa

Ahí estaré mañana.

Recién instalado en el hotel, actualizo para dar señales de vida desde la capital portuguesa, a donde me he venido para ver mañana el Sporting de Lisboa-Bilbao Basket de la FIBA Europe Cup, pues el baloncesto es una excusa tan buena como cualquier otra para viajar.

En el vuelo he coincidido con los jugadores, aunque no con todos, ya que anda medio equipo lesionado y van bastante en cuadro, por lo que lo que debería ser un partido fácil igual no resulta serlo tanto. Mañana se verá.

Y ya que estoy aquí, aprovecharé para turistear un poco, que mi última visita a Portugal fue en 2013 (aunque allí fui mejor acompañado, que yo a los jugadores del Bilbao Basket los quiero mucho pero no es comparable).

lunes, 19 de enero de 2026

Turno de guardia

La sufrida protagonista.

Más que una película casi podría decirse que esto es un documental ficcionado. Turno de guardia nos narra la estresante jornada laboral de Floria Lind, la enfermera de un hospital público suizo que se encuentra en cuadro de personal.

Costumbrismo puro y duro, no nos narra una historia, sino que empieza y termina con el turno, siendo un agujero a través del cuál mirar a la vida de Floria y siendo un relato completamente verosímil de lo que es el trabajo sanitario y todo con lo que tienen que lidiar, mostrando todo tipo de situaciones y pacientes. Esa parte, siendo una labor completamente distinta, me recordaba mucho a mis años de "funcionario de ventanilla", en cuando a lo gratificante pero agotador que es trabajar con personas, cómo detrás de cada aparente gilipollas hay una persona con sus problemas y sus preocupaciones pero también cómo nuestros problemas pueden, en un momento dado, hacernos incapaces de ver más allá.

Muy dura y muy humana, esta película es la vida misma y pone en valor la importancia de los profesionales sanitarios.

domingo, 18 de enero de 2026

Finde con un alegrías y proyectos

¡Que no pare la fiesta!

El título es un poco clickbait pero tampoco se me ocurría qué poner. Dicho eso vamos a la crónica, que empieza el viernes con la comida navideña del trabajo (la pasamos a enero porque en diciembre era un horror buscar sitios) que fue en el 11 aldeanos. Después un poco de poteo y por la noche al cine, a la de 28 años después: El templo de los huesos, que comenté ayer.

El sábado por la mañana una de gimnasio y luego a hacer la compra. Al llegar a casa veo que no me he acordado de comprar cereales para el desayuno del domingo, así que por no bajar otra vez, miro la nevera, veo que tengo mantequilla y algo de chocolate, así que me hago unas galletas exprés. Una excusa tan buena como cualquier otra.

Por la tarde una victoria con el señor oscuro en La guerra del anillo (hay que decir también que para mi oponente era su primera partida) y a la noche a Miribilla, para disfrutar del orgasmo baloncestístico en el que Bilbao Basket las metía de todos los colores y no solo ganó sino que apalizó a todo un Tenerife. 

De ahí, al bajar, me paso por el local de Moskotarrak, donde mis amigos arbolantxeros estaban celebrando un cumpleañis y estoy un rato con ellos antes de retirarme definitivamente.

Hoy domingo mi intención era ir al gimnasio pero la lluvia tenía opiniones, así que me paso la mañana jugando al The Witcher 3. Después un pintxopote y a la reunión de organizadores de Omicron, para dar forma al proyecto antes de proponerlo a la asamblea.

Y eso ha sido todo.

sábado, 17 de enero de 2026

28 años después: El templo de los huesos

¡Abraza el despropósito y disfrútalo!

28 años después fue una película que revolucionó el género zombi, reinventando por completo el concepto de muerto viviente. Su secuela, 28 semanas después, era una película tirando a mediocre pero que tenía como prólogo una de las escenas más angustiosas del cine de terror modero. En 2025 llegaba 28 años después, una patochada infame que más parecía una parodia que una secuela y no había por dónde cogerla. Ineplicablemente tuvo éxito y por eso ahora sacan esta nueva entrega.

Basándose en los tres conceptos que más me chirriaron de 28 años después (el zombi alfa, el doctor loco y los Power Rangers chandaleros), El templo de los huesos tenía literalmente todos los elementos para ser una auténtica mierda, pero curiosamente funciona. El cine, como cualquier otra forma de ocio, depende muchísimo de las expectativas previas a su consumo, y como aquí iba mentalizado de que lo que me iba a encontrar era más parecido a la anterior que a la primera, decidí entrar en el juego, saltar por el tobogán y divertirme. 

Con esta sí lo he conseguido, y no cambia mi opinión sobre que hay cosas que me parecen completamente ridículas, pero aquí no me molesta. Es a lo que fui al cine y me voy contento.

¿Y qué nos da? Nos trae una mescolanza de géneros, con terror psicológico, home invasion, torture porn, filosofía o lo que es claramente una comedia romántica entre los personajes más insospechados. También algo de zombis, pero aquí están completamente de adorno. 

Y la verdad, una vez aceptas lo que hay y entras al juego (seguramente lo que me falló con 28 años después) es cuando puedes de verdad disfrutar, y es que tiene momentos muy potentes, con un malo realmente aterrador, que hace de lo surrealista virtud y consigue dar miedo de verdad, gracias a un Jack O´Conell (experto en interpretar a personajes que no soporto) que lo da todo y nos regala un Jimmy Crystal que para mí pasa a la galería de villanos memorables.

¿Defectos? Probablemente los mismos que 28 años despuñes, pero aquí ya no me pillaban de sorpresa, y eso los convirtió en un punto a favor.

viernes, 16 de enero de 2026

Bgstats

El logo.

Es fácil deducir que los juegos de mesa son uno de mis hobbies más practicados (en realidad es comprarlos, pero a veces hasta juego) y una buena manera para mí de saber a qué ido jugando es este blog. Pero eso no es del todo práctico y llevaba yo tiempo buscando alguna aplicación que me sirviera para contabilizar las partidas y me recomendaron Bgstats, así que me animé a probarla.

La interfaz.

Por lo que he ido pudiendo ver hasta ahora es una aplicación bastante completa que te permite apuntar las partidas, los jugadores y los puntos, así como los juegos de tu colección, y luego te calcula porcentajes de victorias, records relativos y absolutos, puedes saber contra quién has jugado más veces, qué tal te ha ido con esa persona y demás. Con algunos juegos incluso, por lo que he podido ver, hasta te calcula las puntuaciones.

Aún es pronto para saber si le daré continudidad a esto o si me aburriré de andar apuntando y caerá abandonado en febrero. Pero si es la primera, me servirá para saber a qué jugué en 2026.

jueves, 15 de enero de 2026

Jungo

La caja era demasiado simpática como para no caer.

Hoy vengo a hablar de un juego muy ligerito, de partidas cortas, pero que puede dar de sí para una tarde entretenida y es lo suficientemente asequible como para entrarle a cualquier persona que no esté muy acostumbrada a jugar.

Jungo es un juego de bazas en el que tienes que ser el primero en quedarte sin cartas en la mano, muy al estilo de juegos tradicionales de cartas (aquí lo llamábamos el "Comemierda", aunque eso supongo que variará por zonas).

La baraja se compone de 64 cartas normales (del 1 al 8, ocho de cada número) y 8 dobles (dos con 1/2, dos con 3/4, dos con 5/6 y dos con 7/8). Se reparten las cartas a los jugadores (10 a cada uno si son 3, 8 si son 4 o 5) y a jugar. La regla para determinar el jugador inicial es muy graciosa, ya que empieza el último jugador que haya comido un plátano.

Una regla muy importante que no se pueden reordenar las cartas: tienes que tenerlas en el orden que te han venido. No es lo mismo tener un 3, un 4 y un 3 que tener un 3, un 3 y un 4. El orden de los factores es importante.

Para jugar, en tu turno puedes jugar una o más cartas, o puedes robar. Para jugar puedes jugar una suelta o tantas cartas iguales como tengas juntas.

Ahí podría jugar un 1, un 2, un 3, un 8 o una pareja de treses, pero no un trío de treses, ya que está el 8 en medio.

Si juegas cartas le toca al siguiente jugador, que debe mejorar tu jugada. Por ejemplo, si has jugado pareja de treses, puede jugar una pareja de un número superior, o una combinación más alta. Aquí cualquier pareja gana a cualquier carta suelta, cualquier trío a cualquier pareja, cualquier cuarterto a cualquier trío, etc.

Si te supera, coge las cartas que jugaste tú y decide si descartarlas o quedárselas. En el caso de que se las quede, ahí sí, las pone en orden que quiera. Esto nos puede permitir acumular muchas cartas iguales. En el ejemplo de la foto, si el jugador anterior a nosotros hubiera jugado una pareja de doses, podríamos decidir cogerlos, ponerlos junto a nuestro solitario 2 y así para la próxima vez que nos toque tener un goloso trío de doses.

Si no puedes (o no quieres) jugar, robas una carta del mazo y decides si descartarla, quedártela (colocarla donde quieras en tu mano) o apelar a la LEY DEL JUNGO, que consiste en que si con la carta recién robada haces una combinación legal, la puedes jugar. 

Así se van jugando las bazas, hasta que alguien se quede sin cartas (que gana) o hasta que nadie sea capaz de superar lo que hay. En ese caso se descartan y el jugador que jugó esa mano es quien empieza de nuevo.

Las cartas dobles pueden jugarse, según convenga, con un valor o con el otro.

Y ya está, eso es todo. Un juego bien fácil, que se aprende en dos minutos y tiene un factor pique importante, con momentos muy gratificantes, como cuando consigues colar un octeto y ver cómo las ilusiones de tu rival se desvanecen al ver su septeto derrotado. Además los dibujos me parecen majísimos, lo que siempre suma.

miércoles, 14 de enero de 2026

Jornadas de año nuevo en Abaco

El cartel es cutre a conciencia, pero tiene su razón de ser.

Aunque seguimos haciendo cosas más o menos todos los meses, hacía mucho que no anunciaba actividades de mi asociación por aquí, y como estamos ahora justo mirando "algo" de cara a semana santa, me he acordado y me he dicho "voy a hacer un poco de publicidad en el blog, que para eso es mío", 

En franjas de tarde y noche, habrá partidas y demos de juegos de mesa, pero también algo de rol y yo me animaré a llevar mi partida Proyecto Tartarus, que hace mucho que no la dirijo.

Más información en la web oficial.

martes, 13 de enero de 2026

No hubo venganza tesalónica

Aleix Font, hoy disfrazado de Juan Carlos Navarro.

Tocaba hoy partido complicado, en el que había que demostrar por qué Bilbao Basket va tan bien en casa (con las excepciones de los días de Barça y sobre todo Valencia) contra un rival que este año ha puesto toda la carne en el asador para hacerse con el trofeo que en abril les impedimos llevarse: la FIBA Europe Cup.

Se repetía, pues, el partido de ida de aquella final, pero esta vez los griegos venían reforzados con mucho fichaje caro y la vítola de favoritos. Aquella vez se ganó por 7, hoy parecía que iba a ser más complicado.

Minuto 2 y el partido ya iba 0-6. Intercambio de canastas en el que un aplaudidísimo Marvin Jones anotaba con facilidad y entonces Bilbao Basket despierta y desata su furia contra los griegos, con un parcial de 22-0, que se dice fácil.

Todo parecía muy bonito, pero por un rato los de PAOK se han acordado de que eran jugadores de baloncesto y han ido recortando hasta llegar a perder por solo 9 y llegar a amenazar con acercarse más, tal que al descanso la cosa estaba 49-39. No parecía que nos fueran a ganar, pero sí que se pudieran llevar una derrota pírrica y fácil de levantar en el partido de vuelta. 

Pero entre que en el tercer cuarto ellos se han ido del partido y que hoy Aleix Font parecía tocado por los dioses del Olimpo (24 puntos el chaval), se ha llegado al último cuarto con un bonito +20, que ha terminado en +22 después de acercarse peligrosamente al +30.

Siguiente parada europea: Lisboa, y si ganamos allí y no la liamos, pasaremos como primeros de grupo, cuando hace unas horas habría apostado por PAOK, que hoy ha demostrado que mucho nombre pero poco juego. Ahora puede que nos ganen en el partido de Salónica, pero aunque no es imposible (nosotros lo hemos hecho dos años consecutivos) no parece fácil que nos recorten los 22 puntos de diferencia de hoy.

Pero primero toca pensar en el nada fácil Tenerife de Vidorreta, Marcelinho y Shermadini, que vienen a vernos el sábado.

lunes, 12 de enero de 2026

El cuco de cristal

La vi por la trama.

La reseña era algo más larga pero se me borró y me da pereza escribir una nueva, así que lo dejaremos en que es una serie basada en novela de éxito que da lo que promete y entretiene. Puntos positivos la siempre agradable presencia de Catalina Sopelana y la actuación de Iván Massagué, que es un grande. Puntos negativos que tampoco tiene nada fuera de lo corriente. Dentro de tres meses olvidaré de qué iba, dentro de un año puede que ni siquiera recuerde haberla visto.

domingo, 11 de enero de 2026

Primer finde tras la vuelta de vacaciones

El juego del día.

Sin mucho que contar, pues del partido ya hablé ayer, me voy al viernes. Terminada la semana de tres días, como, descanso y a la lonja, para jugar a Coffee Traders, si bien con las patadas que pegamos a las reglas más parecía el Achicoria Traders. Después un The Game y a casa. 

El sábado por la mañana vamos de tiendas, para cambiar la sudadera que me regalaron por Reyes por una más acorde a mi talla y luego, tras comer, una de sofá y tele, terminando de ver El cuco de cristal y empezando la nueva de Machos Alfa. De ahí al partido, sobre el que ya hablé y al acabar este me voy dando un paseo al sitio de tacos de Santutxu y al bajar paso por una desangeladísima Iturribide que ya no es ni una sombra de lo que fue.

Domingo por la mañana: me despierto pronto, así que aprovecho para ir al gimnasio. Después un pintxopote, sobremesa con más capítulos de Machos Alfa (con el que me queda y veré ahora me ventilo la temporada), paseo y partida al Cottage Garden con mi jugadora favorita (¡aunque me gane!).

Eso ha sido todo, mañana empieza mi primera semana de 5 días en bastante tiempo.

sábado, 10 de enero de 2026

Agrradable murciazo en Miribilla

Hoy Bagayoko las metía hasta de 3.

Hoy había partido complicado contra un rival que aunque está en horas bajas sigue siendo duro, y pese a la balsámica victoria del domingo pasado en Girona, los dos últimos partidos en casa no invitaban al optimismo. Pero los partidos hay que jugarlos y hacerlo como local es una ventaja que hay que aprovechar.

Empezaba mal la cosa, con un 4-11 para los visitantes que hacía pensar que cuando menos la cosa iba a ser difícil, pero la férrea defensa con la que han empezado ha sido un poco espejismo y se ha terminado el cuarto con un puntito más que ellos. (18-17). En el segundo cuarto las diferencias iban apareciendo tímidamente, con el Bilbao Basket casi todo el rato por delante y un cuarto empatado por un triplazo de ellos casi al filo del descanso, al que se llegaba 41-40.

Ojo con estos, que son duros. Era perfectamente posible que la caraja del tercer cuarto nos hiciera mella, pero a quien ha hecho mella ha sido al Murcia, por lo que nos hemos ido al tercer cuarto con un cómodo +9, que se ha terminado de romper cuando a falta de 8 minutos nos hemos puesto +6 y hemos llegado a alcanzar ventajas de 20 puntos. Murcia ha apretado al final, presionando muy bien, pero no ha sido suficiciente y la victoria se queda en casa, gracias sobre todo al espectacular partido de Frey y Jaworski y lo que hay que reconocer que ha sido un arbitraje tirando a casero. 

Siguiente parada: Paok de Salónica el martes.

viernes, 9 de enero de 2026

Plur1bus

Rhea Seehorn, la reina del show.

Conocida por ser la nueva serie de Vince Gilligan" (el de Breaking Bad y Better call Saul), Plur1bus (o Pluribus, que es más fácil de escribir y pronunciar) ha sido una de las sensaciones de la temporada, pues las otras dos series de Gilligan (aunque confieso que la de Saul no me terminó de convencer y ni siquiera la vi entera) han sido exitazos y muy bien valoradas.

Aunque en este caso la ficción sale del género gangster (aunque no de Albuquerque) para meterse de lleno en el terreno de la ciencia-ficción.  

¿Y de qué va? La gracia es empezar a verla sin saber de qué va y descubrirlo, pero asumiré que quien haya llegado hasta aquí es porque ya sabe de qué va la serie o sencillamente le dan igual los spoilers, así que a por ello: una invasión alienígena convierte a casi toda la humanidad en una mente enjambre, de la que solo unos pocos, como Carol Sturka (el personaje de Rhea Seehorn) se libran. Carol es una escritora de éxito, a la que no le gusta mucho la gente, y de repente se encuentra con este pastel, con el que tiene que lidiar sin saber muy bien cómo.

Pluribus resulta ser una más que evidente alegoría de las inteligencias artificiales conversacionales (por no decir ChatGPT), con esa interacción con alguien que siempre tiene todos los conocimientos pero carece de alma, y da pie a situaciones de lo más interesantes. Pero lo mejor es que en uno de los capítulos sale el aeropuerto de Loiu, y no solo eso sino que... ¡en la ficción también es el aeropuerto de Loiu! Solo por eso ya merece la pena.

La primera temporada recién terminada, consta de 9 capítulos que dejan un final totalmente abierto y a la espera ahora de la segunda.

jueves, 8 de enero de 2026

El médico 2

El méhdico.

Esta innecesaria secuela de una película que me gustó mucho y que ha llegado sin hacer apenas ruido me llamaba bastante poco la atención. Es cierto que la anterior la disfruté pero es que 13 años más tarde para una historia de la que lo poco que recuerdo es que ya se quedaba cerrada, me parecía un tremendo "¿y esto para qué?" Pero como no tenía nada mejor que hacer ayer me animé a verla, sin demasiadas expectativas, y bien que hice. 

Bien que hice en no tener demasiadas expectativas. Vamos a ver, no es que la película sea terrible, incluso tiene sus momentos, pero se me hacía genérica y sin alma, con más pretensión que fundamento. Nos cuenta la historia de Rob Cole (el prota), que después de hacerse su Erasmus por Oriente vuelve a Inglaterra, donde termina como médico del rey y se ve envuelto en una conspiración por el poder y una guerra contra los celtas, con un intento de hacer un Braveheart de Mercadona que no es ni chicha ni limoná. 

No me horroriza, pero me pareció que le faltaba gancho y no me llegó a capturr en ningún momento, además de caer en el vicio tan de película de medioevo de poner escenas tan oscuras en las que no se ve una mierda.

Le voy a dar el aprobado raspado, que hoy estoy generoso.

miércoles, 7 de enero de 2026

Vuelta al curro con pocas luces

No fue así toda la mañana.

Lo malo de las vacaciones es que se terminan, y hoy a las 7:20 de la mañana estaba abriendo la oscura oficina, pues era el primero en llegar. Pero no es esa oscuridad a la que debo el título de la entrada, sino a que un par de veces a lo largo de la mañana se nos ha ido la luz. En los primeros compases venían recuerdos de abril, pero viendo por la ventana que en los edificios de al lado había luz veíamos que no era tan gordo. Es más, había luz no solo en el portal, sino también en el taller. 

Lo malo es que trabajar sin luz era difícil, porque sin luz no hay red ni ordenador, pero era una nada glamourosa caída de tensión porque teníamos demasiados aparatos encendidos. Así nos ha pasado un par de veces poero al fin hemos conseguido que no se nos fuera. 

Por lo demás, ya se ha pasado el primer "lunes" del año.

martes, 6 de enero de 2026

La asistenta

¿Quién está más cucú en esa casa?

En esta adaptación de Best Seller Sidney Sweeney es Millie, una chica con un pasado oscuro que necesita un trabajo a toda costa y acaba trabajando como asistente doméstica en casa de un matrimonio de millonarios, donde todo va inquietantemente bien al principio pero se empieza a torcer cuando la señora de la casa resulta estar como las maracas de Machín. Esto se complicará cuando empiezan a surgir chispas entre Millie y el señor de la casa (interpretado por Brendan Sklenar, otro al que cogieron en el casting porque era feo), con erótico resultado.

Pero las cosas no son como parecen, y en una serie de giros previsibles pero razonablemente bien hilados iremos viendo la verdad, en un thriller que salvo un par de detalles un poco ridículos al principio, como algún scare jump innecesario o esos diálogos que parecen sacados de película porno y que el final se resuelve un poco por el superpoder de la casualidad, se deja ver y funciona. Me recordó a ratos un poco a Gone Girl, aunque de forma bastante tangencial.

No es un peliculón, pero tampoco un desastre. 

lunes, 5 de enero de 2026

Abuela tremenda

Tremenda mamarrachada.

El cartel no miente: promete una comedieta ligera y cutre, con sus momentos de vergüenza ajena y su final buenrollista y es exactamente lo que nos da. En realidad esto podría haber sido perfectamente una película de Leo Harlem, solo que aquí la protagonista es Elena Irureta.

Aquí Toni Acosta es Daniela, una estresada madre soltera que salvo por el estado civil y el número de hijos es básicamente el mismo personaje al que interpreta en la saga de Padre no hay más que uno, que además de tener que lidiar con una empresa en la que es la única competente tiene que hacerlo con su madre, una ex-rockera y adolescente de 70 años que le da más disgustos que alegrías.

Por cosas del guion, cuando Daniela tiene que ir a sufrir un retreat casi sectario con la gente del trabajo, la abuela se queda al "cuidado" de su nieta y otros niños, cometiendo todo tipo de fechorías, de esas que en la vida real terminarían con la señora en la cárcel y varias bajas civiles, pero que en la película se quedan en meras travesuras y se solucionan con un abrazo y el superpoder del amor

No puedo mentir y decir que es buena, pero tampoco podría ser tan cínico de quejarme, puesto que tampoco esperaba otra cosa de ella. Sí me quejaré, porque eso no venía en el menú, que para mi gusto se excede en lo escatológico y ahonda hasta el exceso gráfico con los chistes de vómitos y caca cuando eran completamente innecesarios.

Por otra parte, y sin que compense lo anterior, me hizo gracia reconocer el centro cívico de Zankoeta, convertido aquí por la magia del guion en comisaría del CNP.

domingo, 4 de enero de 2026

Primer finde de 2026

Reencuentro 15 años después.

Un domingo un poco raro, pues mañana todavía estoy de vacaciones y el martes es fiesta, pero respeto mis propias costumbres, de modo que me voy a reseñar el fin de semana, como suelo hacer.

El viernes tocó ir a Miribilla a sufrir un terrible partido en el que Valencia nos arrolló vilmente, y después fui a buscar consuelo en la lonja donde la cosa fue mejor con una partida al Spirit Island, que ganamos, y otra al Nimalia, donde gano yo pero en solitario.

El sábado por la mañana vagueo y por la tarde una de rol: Tales of the Valiant (enésima versión de D&D) que me sirve para reencontrarme con Conan, a quien no veía desde hacía fácil entre 14 y 16 años, de cuando solíamos ir a las jornadas de Santander. Aprovechamos para cenar, y al terminar la partida toca la retirada.

Hoy por la mañana más vagueo y por la tarde partida al SETI, donde emulando al Valencia del viernes gano por paliza (mientras el Bilbao Basket, al que hoy no he podido ver, rompía una racha de más de un año sin ganar fuera de casa en liga).

Y eso ha sido más o menos todo.

sábado, 3 de enero de 2026

Un 2025 de cine

También cuentan las que he visto en casa.

No se trata de que 2025 haya sido un año especialmente memorable, no por encima de cualquier otro. Como todos, ha tenido momentos malos y momentos buenos (aquí toca destacar Salónica, claro), pero la entrada va de otra cosa.

En la web Letterboxd suelo apuntar las películas cuando las veo, para llevar un seguimiento, y da la opción de tener un resumen anual con esos datos. Lo que me da no es del todo exacto, ya que me olvidé en su día de poner La deuda, y aunque la he puesto ahora, parece que ya me ha calculado el resumen y no me la contabiliza.

En total han sido 142 películas (141 en el cine), que dan casi 300 horas de visionado. Lo interesante es que me dice también quiénes han sido los actores y directores que más he visto. Como actor me sale Alberto San Juan (cosas de haberme visto la trilogía de los lados de la cama), que lo tenía muy denostado pero se redimía con La cena y como directos Osgood Perkins, que he tenido que mirar quién era porque no me acordaba, pero es el que perpetró Keeper y The Monkey. Supongo que ha cogido uno de los repetidores al azar, porque no es el único del que he visto dos películas.

En cuanto a géneros más vistos, me dice que Terror, no muertos y monstruos clásicos, y de subgénero el miedo poderoso e inquietante. Que tiene gracia, porque realmente no es mi género favorito (aunque luego voy y me trago todo lo que me echen). 

Como curiosidad, que mi día de ver más películas (33 en todo el año es el cine) y el que menos el viernes, que no me dice cuántos. Podría calcularlo a manija, pero me voy a ahorrar el esfuerzo.

Dentro de un año, si me acuerdo, pondré la de 2026, aunque de momento empieza flojo, con solo una vista en tres días.

viernes, 2 de enero de 2026

Rondallas

Daniel Sánchez Arévalo y Javier Gutiérrez. Nada puede salir mal.

Una rondalla es (copio de la Wikipedia) "un conjunto musical conformado por instrumentos de cuerda que se tocan generalmente con el plectro y se conocen como instrumentos de cuerda pulsada. Tiene su origen en la España medieval, especialmente en la antigua Corona de Aragón: Aragón, Valencia y Cataluña, y también en la región de Murcia. La tradición pasó a la América española y a otros lugares como Filipinas". Yo no lo sabía, así que por eso lo pongo. 

También es, como cabría esperar, el hilo conductor de la nueva obra de Daniel Sánchez Arévalo (director que me conquistó con la genial Primos). En ella, los habitantes de un pequeño pueblo gallego tienen que sobreponerse a la tragedia que hace dos años hundió un barco, matando a casi toda la tripulación, y los dos únicos supervivientes al accidente intentan rehacer no solo sus vidas, sino también devolver la ilusión al pueblo y volver a participar en el concurso de rondallas de la región.

Con mucho de película deportiva (a fin de cuentas, lo mismo es una secuencia de entrenamiento que una de ensayos), Sánchez Arévalo consigue de nuevo demostrar que es un grande cuando de hacer películas sensibles y entrañables, a la par que divertidas, se trata. Dibuja personables tremendamente queribles (el guardia rural al que da vida Tamar Novas es 100% abrazable) y consigue emocionar con la escena climática de la actuación final, que casi me saca la lagrimilla. Mucho folk, mucha música de gaita y mucha lluvia en un Sánchez Arévalo, que me hizo ir con grandes expectativas al cine y no me ha decepcionado.

jueves, 1 de enero de 2026

Valor sentimental

Padre e hija.

Fui a verla atraido por las buenas críticas (y por la cancelación de otro plan, seamos honestos), pero aunque le reconozco su calidad me ha dejado un poco frío. Debe de ser porque la película es noruega (¡primer chiste del año!).

Esto va de una actriz que no tiene apenas relación con su padre, director de cine y al fallecer la madre de esta y exesposa del otro, tienen que reencontrarse. A ella no le hace gracia, y menos cuando su padre le propone protagonizar su nueva película. Esto nos sirve de banderín de enganche para contar la saga familiar, la historia de la casa y las relaciones entre ellos. Actuaciones bien y una historia que funciona, pero tal vez por no ser lo que más me apetecía ver ayer, se me queda en un "sin más".