martes, 10 de febrero de 2026
Proyecto Hail Mary
lunes, 9 de febrero de 2026
La fiera
domingo, 8 de febrero de 2026
Finde con escapada baloncestística maña
sábado, 7 de febrero de 2026
Primate
viernes, 6 de febrero de 2026
Marty Supreme
jueves, 5 de febrero de 2026
Wonder Man (serie)
miércoles, 4 de febrero de 2026
Hamnet
martes, 3 de febrero de 2026
Previsible paliza a Prievidza
lunes, 2 de febrero de 2026
Ídolos
domingo, 1 de febrero de 2026
Breve fin de semana
sábado, 31 de enero de 2026
Día de vigilar exámenes
Hoy es dia duro, ya que es el examen de las oposiciones de técnicos medios y superiores de la Diputación Foral de Bizkaia. Pese a no haber estudiado voy tranquilo, ya que no voy en calidad de opositor sino de vigilante, lo que significa que me tengo que tirar 12 horas en el BEC aburriéndome. Uno por la mañana, comer a la carrera y otro por la tarde, saliendo con el tiempo justo para ir a Miribilla a ver el Bilbao Basket Joventut.
¿Una paliza? Sí, sin duda, pero compensa bastante, ya que las horas me las devuelven (a distribuir como yo quiera a lo largo del año) y además me las pagan. No es que me vaya a hacer rico con esto, pero un pequeño plus siempre compensa.
Eso sí, hay que ver lo que jode que el despertador suene a las 6:45 un sábado.
viernes, 30 de enero de 2026
Libros a letra cambiada (3)
jueves, 29 de enero de 2026
Llega Wonderman (serie)
miércoles, 28 de enero de 2026
Anunciadas las #omicron2026
Otro año más, nos liamos la manta a la cabeza y montamos las jornadas que hace tiempo se convirtieron en la referencia lúdica de la semana santa. Y como siempre, por ahí andaré, haciendo algún turno, dando coba a los medios y llevando alguna partida. Pero sobre todo viendo a la gente a la que suelo ver en este tipo de saraos, que es el aliciente principal por el que lo hacemos.
Ayer terminaba la votación interna para aprobar el proyecto y hoy por fin hemos podido dar pistoletazo y anunciarlas oficialmente. Ahora dos meses y pico de curro hasta que empiecen.
martes, 27 de enero de 2026
Sin piedad (Mercy)
Hay películas cuyo visionado es incompatible con el ejercicio de la actividad neuronal y su disfrure va directamente vinculado a lo apagado que tengamos el cerebro. Hay que abrazar el sinsentido y sencillamente dejarse llevar por el juego que nos propone la película y disfrutar del paisaje sin mirar el cartón piedra. Con algunas es fácil pero con otras esto resulta una prueba muy complicada, tanto o más como la prueba a la que aquí se verá sometido el protagonista.
La premisa de esta película de ciencia ficción es que en un futuro cercano se implanta un sistema judicial basado en una IA que analiza las pruebas, juzga y ejecuta. Algo parecido a lo que ya vimos en Justifcia Artificial, solo que aquí la IA parece estar programada por idiotas, ya que el proceso carece por completo del más mínimo sentido. Se asume que el acusado es culpable y se le da hora y media para que demuestre su inocencia, pero a cambio se pone a su disposición el supersistema con el que puede hackear e intervenir todas las comunicaciones y videocámaras del país (¡viva la privacidad!), lo que convierte el juicio en una suerte de escape room en la que el master es ChatGPT. ¿Abogado? Aquí no usamos de eso. ¿Testigos? Ya declararán si les pilla bien o les apetece. Colaborar con la Justicia es opcional.
El protagonista es un policía al que, como no podía ser de otra manera, parecen haberle encalomado un crimen que no ha cometido, de manera que tiene que lidiar con una IA completamente bipolar para no solo salvar su propio culo sino que además tiene que encargarse él de averiguar quién es el asesino, y todo porque este sistema teóricamente perfecto no se ha molestado en hacer las comprobaciones más elementales. Aunque he de decir que viendo cómo va el mundo, lo de que implantaran un sistema así de chapucero y mal hecho me parece de largo lo más verosímil de la película.
¿Vale como entretenimiento palomitero? Le admito que tiene un pase, pero hay que tener muy claro que el cerebro se va a pasar dos horas gritando de dolor.
lunes, 26 de enero de 2026
Return to Silent Hill
domingo, 25 de enero de 2026
Finde con jornaditas y lluvia
sábado, 24 de enero de 2026
Familia de alquiler
Japón siempre se me atraganta. No puedo evitarlo pero me da pereza y es uno de esos destinos turísticos que pese a ser muy populares nunca me ha llamado la atención ni un poco. No puedo evitarlo pero es lo que hay, y eso suele hacer que las películas ambientadas en el país del sol naciente me acaben haciendo menos gracia.
Aun así, decidí dejar atrás mis prejuicios e ir a ver la película, pues Brendan Frasier sí me gusta y la premisa era interesante: un actor en horas bajas es contratado por una agencia para hacerse pasar por otros y meterse en el entorno de las personas que directa o indirectamente acuden a la compañía. Entre otros, se hace pasar por el escritor que va a publicar la biografía de un actor jubilado o el padre ausente que vuelve a la vida de una niña. Un poco sórdido pero bonito al fin y al cabo. Y como suele pasar en las películas del estilo, ya sean de poli infiltrado o comedias románticas, el impostor acaba por tener una crisis de lealtades cuando se mete demasiado en el personaje y acaba desarrollando lazos afectivos reales.
La idea me gustaba, y tampoco creo que la película esté mal. Pero no la he terminado de disfrutar, no he conectado con ella e incluso a ratos me aburría. ¿Me habría gustado más si en vez de en Japón fuera en contextos que me son más familiares, como Manhattan o España? Creo que sí, pero eso no tenemos manera de saberlo y en todo caso tampoco es un defecto de la película.
viernes, 23 de enero de 2026
Cazabombas (sin spoilers)
Este juego fue, con toda justicia, una de las sensaciones del año pasado y un producto que se agotaba en cuanto pisaba las tiendas, pues es bonito, fácil de jugar, divertido y tremendamente adictivo.
Es un juego cooperativo en el que los jugadores son artificieros zoomorfos (o sea, furros) que tienen que colaborar para desactivar la bomba sin que les explote en el hocico. Para eso hay que cortar una serie de cables pero con una complicación, y es que la comunicación entre jugadores es muy limitada, de una manera que podría recordar bastante al Hanabi.
jueves, 22 de enero de 2026
Minicrónica portuguesa
miércoles, 21 de enero de 2026
Paseo del Bilbao Basket por Lisboa
martes, 20 de enero de 2026
Desde Lisboa
lunes, 19 de enero de 2026
Turno de guardia
domingo, 18 de enero de 2026
Finde con un alegrías y proyectos
El título es un poco clickbait pero tampoco se me ocurría qué poner. Dicho eso vamos a la crónica, que empieza el viernes con la comida navideña del trabajo (la pasamos a enero porque en diciembre era un horror buscar sitios) que fue en el 11 aldeanos. Después un poco de poteo y por la noche al cine, a la de 28 años después: El templo de los huesos, que comenté ayer.
El sábado por la mañana una de gimnasio y luego a hacer la compra. Al llegar a casa veo que no me he acordado de comprar cereales para el desayuno del domingo, así que por no bajar otra vez, miro la nevera, veo que tengo mantequilla y algo de chocolate, así que me hago unas galletas exprés. Una excusa tan buena como cualquier otra.
Por la tarde una victoria con el señor oscuro en La guerra del anillo (hay que decir también que para mi oponente era su primera partida) y a la noche a Miribilla, para disfrutar del orgasmo baloncestístico en el que Bilbao Basket las metía de todos los colores y no solo ganó sino que apalizó a todo un Tenerife.
De ahí, al bajar, me paso por el local de Moskotarrak, donde mis amigos arbolantxeros estaban celebrando un cumpleañis y estoy un rato con ellos antes de retirarme definitivamente.
Hoy domingo mi intención era ir al gimnasio pero la lluvia tenía opiniones, así que me paso la mañana jugando al The Witcher 3. Después un pintxopote y a la reunión de organizadores de Omicron, para dar forma al proyecto antes de proponerlo a la asamblea.
Y eso ha sido todo.
sábado, 17 de enero de 2026
28 años después: El templo de los huesos
viernes, 16 de enero de 2026
Bgstats
jueves, 15 de enero de 2026
Jungo
miércoles, 14 de enero de 2026
Jornadas de año nuevo en Abaco
martes, 13 de enero de 2026
No hubo venganza tesalónica
lunes, 12 de enero de 2026
El cuco de cristal
domingo, 11 de enero de 2026
Primer finde tras la vuelta de vacaciones
Sin mucho que contar, pues del partido ya hablé ayer, me voy al viernes. Terminada la semana de tres días, como, descanso y a la lonja, para jugar a Coffee Traders, si bien con las patadas que pegamos a las reglas más parecía el Achicoria Traders. Después un The Game y a casa.
El sábado por la mañana vamos de tiendas, para cambiar la sudadera que me regalaron por Reyes por una más acorde a mi talla y luego, tras comer, una de sofá y tele, terminando de ver El cuco de cristal y empezando la nueva de Machos Alfa. De ahí al partido, sobre el que ya hablé y al acabar este me voy dando un paseo al sitio de tacos de Santutxu y al bajar paso por una desangeladísima Iturribide que ya no es ni una sombra de lo que fue.
Domingo por la mañana: me despierto pronto, así que aprovecho para ir al gimnasio. Después un pintxopote, sobremesa con más capítulos de Machos Alfa (con el que me queda y veré ahora me ventilo la temporada), paseo y partida al Cottage Garden con mi jugadora favorita (¡aunque me gane!).
Eso ha sido todo, mañana empieza mi primera semana de 5 días en bastante tiempo.
sábado, 10 de enero de 2026
Agrradable murciazo en Miribilla
viernes, 9 de enero de 2026
Plur1bus
jueves, 8 de enero de 2026
El médico 2
Esta innecesaria secuela de una película que me gustó mucho y que ha llegado sin hacer apenas ruido me llamaba bastante poco la atención. Es cierto que la anterior la disfruté pero es que 13 años más tarde para una historia de la que lo poco que recuerdo es que ya se quedaba cerrada, me parecía un tremendo "¿y esto para qué?" Pero como no tenía nada mejor que hacer ayer me animé a verla, sin demasiadas expectativas, y bien que hice.
Bien que hice en no tener demasiadas expectativas. Vamos a ver, no es que la película sea terrible, incluso tiene sus momentos, pero se me hacía genérica y sin alma, con más pretensión que fundamento. Nos cuenta la historia de Rob Cole (el prota), que después de hacerse su Erasmus por Oriente vuelve a Inglaterra, donde termina como médico del rey y se ve envuelto en una conspiración por el poder y una guerra contra los celtas, con un intento de hacer un Braveheart de Mercadona que no es ni chicha ni limoná.
No me horroriza, pero me pareció que le faltaba gancho y no me llegó a capturr en ningún momento, además de caer en el vicio tan de película de medioevo de poner escenas tan oscuras en las que no se ve una mierda.
Le voy a dar el aprobado raspado, que hoy estoy generoso.
