lunes, 30 de septiembre de 2013

Personajes imposibles (II)

Woody Alien


AL CAPONY: Mafioso de escasa estatura, que dejaba cabezas de pequeños equinos, como símbolo de amenaza, en las camas de sus enemigos.

ARISCÓTELES: Filósofo griego de muy mal carácter.

BRAD PITBULL: Cantante y actor de videoclips, autor de "Ya tu seven" o "Siete años en el tacatibet".

CARL LEWIS CARROLL: Escritor de obras como "Alicia y los 100 metros lisos".

CAYETANA FITZ JAMES STEWART: Actriz española de películas de terror, encasillada en papeles de momia. Especialmente recordada por su película "¡Qué bello es vivir sin dar ni golpe!".

FRANCISCO FRANCO BAHAMONTES: Ciclista de origen gallego-toledano que destacaba por su escasa estatura y su dictadura en los puertos de montaña, donde ejercía su férreo dominio.

JOHN LENIN: Compositor y cantante ruso que revolucionó el panorama musical de principios de siglo.

JOSEF STALINCOLN: Promotor de la abolición del capitalismo en Estados Unidos.

LADY GAGARIN: Estrafalaria cantante soviética, fue la primera mujer en orbitar el planeta tierra poniendo cara de póker.

MAHOMÁ: Profeta de la rama Muranqa del Islam.

MANUEL ONANTES: Inventor del tenis en solitario.

MATA HARI POTTER: Espía y stripper inglesa, de la que se rumoreaba que practicaba brujería.

MISTER SEAN BEAN: Actor británico del que es conocida su torpeza, pues siempre sus personajes acaban muertos.

NACHO VIDALONDO: Director de cine X, con obras como "Los pornocrímenes" o "7x35 centímetros por la mañana".
 
ORTEGA LARA CROFT: Arqueólogo que dio a la fama tras pasarse varios meses explorando mazmorras y catacumbas.

PACO MARTÍNEZ MORIA: Actor protagonista de películas como "Rivendel no es para mí" o "El mithril es un gran invento".

RAMÓN MARÍA DEL VALLE INCLOWN: Payaso que destacó en la comedia circense, en el género del esperpento.

ROSALÍA DE FIDEL CASTRO: Escritora cubana de origen gallego. Aunque escribió muchas cosas, es sobre todo conocida por salir en los billetes de 500 pesos.

SANTIAGO, RAMÓN Y CAJAL: Tres amiguetes navarros que hicieron importantes avances en el campo de la medicina.

TROMBOCID CAMPEADOR: Curandero castellano que en la época de la Reconquista se recorría los campos de batalla tratando los hematomas de los heridos hasta que instaló en Valencia un hospital de campaña.

WILD BILL HITCHCOCK: Temible pistolero y artista del Oeste Americano. Era conocido como "el sheriff del suspense".

domingo, 29 de septiembre de 2013

Volviendo de Barcelona

No tengo muchas fotos, así que pongo esta. 

Acabo de volver a casa, y como estoy vago no me voy a extender demasiado. Puedo contar que el viernes llegamos a Premiá del Mar, que es donde nos alojamos, a las 7 más o menos, y tras dejar los bártulos nos fuimos a dejar las cosas a casa (¡pedazo de casa!), hacer la compra, cenar y tomar algo con los amigos de Joan, haciendo unas risas hasta las 12-1.

El sábado tocaba turistear, por lo que vimos el triángulo friki (Kaburi-Norma-Gigamesh), el Arco del Triunfo, el parque de la Ciudadela (lo que se ve en la foto), el barrio de Born, la zona gótica, con la catedral, y alguna cosilla más. Volvimos a eso de las 12, tras estar casi una hora esperando, sufriendo el horrible calor de la estación de tren. Aprovechamos también el día para ver a Ricard y Fiber, ilustres tedeneros.

Hoy domingo, más turisteo: el ensanche de Barcelona, con parada obligada en la Sagrada Familia, y luego paseo por el berrio de Gracia. Resumen del fin de semana: andar, andar y mucho andar.

Un fin de semana intenso, con agradecimiento al señor Joan, por ser un excelente guía y una inagotable fuente de datos culturales, y a sus padres por la hospitalidad mostrada y la rica mermelada natural.

viernes, 27 de septiembre de 2013

A Barcelona

No "al Barcelona". 

Seré breve, que marcho ya para el aeropuerto. Este fin de semana estaré turisteando por Barcelona, ciudad que no he visitado desde hace 3 años, y a la que vamos hoy, hasta el domingo, con el amigo Ridon, que nos hará de cicerone y nos hospedará en Premiá.

Vuelvo el domingo.

jueves, 26 de septiembre de 2013

Tarde de fútbol

El nuevo San Mamés. 

La verdad que es raro que yo hable de estos temas, pero hoy recibía una curiosa proposición de mi buen amigo Aitortxu, preguntando qué hacía hoy a la tarde-noche, y si me apetecía ir a ver el partido el Athletic. Esto, para quienes no conozcan mis fobias al respecto, es como invitar a Adolf Hitler a un bar mitzvah, ya que pese a tener un pasado futbolero, lo he acabado aborreciendo hasta el punto de intentar no saber nada de ello. Además, teniendo en cuenta que las entradas de San Mamés son algo muy cotizado, me sabía mal, ya que prefería dejar que fuera alguien que lo fuera a disfrutar más que yo.

Pero por otra parte, sí me apetecía quedar con Aitor (a quien agradezco muchísimo el detalle), y era consciente de que no todos los días uno tiene la oportunidad de ver el partido (de hecho, y si no me equivoco, mientras no acaben las obras, como no tengas un carnet de socio, tuyo o prestado, no tienes forma de ir) y además, aunque no me guste, que no me gusta, ese campo de fútbol forma parte de Bilbao. Y oigan, tampoco soy religioso, y eso no me impide visitar templos cuando hago turismo. Y como en esta vida hay que intentar ser flexibles, pues me ha parecido que tenía más sentido probar, que por un día no me iba a morir, que encazurrarme en el "no me gusta el fútbol, no quiero saber nada del Athletic".

Del partido, pues poca historia, ya que yo he ido ahí como quien iba al cine, y era curiosa la sensación que tenía de ser el único al que le resbalaba completamente lo que pasara en el terreno de juego, y permanecía impasible ante los goles de uno y otro equipo. El ambiente sí es verdad que me ha parecido menos "sectario" que lo que me pareció otras veces (igual es porque la última vez que fui me senté en una zona llena de gilipollas, y también es verdad que la gente se sulfura menos cuando su equipo gana), y una cosa que sabía que iba a ver, pero que no me gusta: la gente que no sabe distinguir política de deporte. Pero bueno, es algo endémico. Y también negativo, aunque nada sorprendente, el pifostio que se montaba para entrar y salir.

Por lo demás, mi "pasión" por este deporte y por el equipo de Bilbao, sigue siendo la misma que hace dos horas; entre la indiferencia y la aversión por saturación.

Fútbol: lo de hoy solo ha sido un alto el fuego.

miércoles, 25 de septiembre de 2013

Asalto al poder

La jungla de cristal: versión boy band. 

Todo medido en su contexto. Asalto al poder es una película de Roland Emmerich, con todo lo que ello implica; un guión absurdo, que únicamente sirve como excusa para las escenas de acción, villanos que a la hora de la verdad sufren de retraso mental, incoherencias en una floja trama, secundarios hostiables, situaciones de vergüenza ajena y banderitas americanas. Salvando eso, y que Chaning Tatum no da el pego como tipo duro, la película es entretenida y palomitera, y cuando uno se mete a ver una película de este señor, tiene que saber qué es lo que va a ver. Además, los efectos especiales están logrados, y la espectacularidad visual de ver la Casa Blanca como un bebedero de patos está bastante conseguida, y me hizo gracia el guiño a Independence Day (a título anecdótico, la campaña publicitaria hablaba de "Asalto al poder" como "la mejor película de Roland Emmerich desde Independence day", que es un poco como decir "esto es lo mejor que me ha pasado desde aquella vez que cogí un tifus infeccioso y tuvieron que amputarme las dos piernas").

Pero nada de eso impide que el argumento sea una mierda y esté sujeto a crítica, por lo que procedo:

El protagonista es John Cale (al que en adelante llamaré McCale), un indisciplinado ex-militar divorciado que acude a la Casa Blanca a una entrevista de trabajo como miembro del personal de seguridad, y acude acompañado por su hija, una auténtica fan del presidente de los EEUU, una preadolescente que no se lleva muy bien con su padre, y solo le llama "John" (todo el mundo sabe que al final de la película le llamará "Papá"). Por otra parte está el presidente Sawyer, un presidente nigga buenrollista, entre cuyas polémicas medidas está la de retirar todas las tropas de Irán (del cheque-bebé no dicen nada pero se intuye).

Y al igual que pasaba en Air Force One, pero en tierra, los malos se hacen con el control de todo después de matar a todos los seguratas que no están en el ajo, algo a lo que ayuda que el malo sea el jefe de seguridad, Martin Walker. Pero a Walker le falta un día para jubilarse, así que ya sabemos todos que acabará la película muerto. De todas formas, si pones a James Woods de jefe de seguridad, no debería sorprenderte que te salga malvado. Además, son muy malos, y para mostrar lo malos que son, uno de ellos... ¡pega un tiro a un cuadro de Washington y se ríe!

Tras el tiroteo, solo dos personas se salvan de ser tomadas como rehenes: John McCale por un lado, y su hija por otro. McCale consigue liberar al presidente de las garras de los villanos (ojo, uno de ellos tiene bigote, lo que nos indica que será más duro), mientras que su hija se esconde para grabar a los malos y subirlos a Youtube, hasta que le interrumpe un mensaje de su madre "¿Hola cariño, te lo estás pasando bien con tu padre?". Claro, el país paralizado en un nuevo 11-S, y lo que le preguntas a tu hija es si se lo está pasando bien. Y de que en una Casa Blanca sitiada haya cobertura 3G, mejor no me meto...

Pero sigamos con McCale, que va correteando por la Casa Blanca mientras le persiguen los malos, hasta que consigue ponerse en contacto con el gabinete del Vicepresidente, y ahí le dicen el megaplan: huye por los túneles por los que Kennedy colaba a Marylin en la Casa Blanca, y te esperamos a la salida. Y yo me pregunto: ¿Si están esos túneles, y son tan seguros como para que el presidente pueda huir a pie, no tendría más sentido meter un equipo SWAT y...? Tsk, tsk, pensar, pensar...

Volvamos a los malos, uno de los cuales es un megahacker de la hostia, que introduciendo 123456789 (sic) consigue piratear todos los sistemas de la Casa Blanca, mientras el jefe de los malos pide, a cambio de no matar rehenes, 400 millones de dólares (más pide Bankia, así que no me parece tan malo)

Django reelected.

Ahora vamos a uno de los detalles más maravillosos de la película. Recordemos que la niña McCale había subido a Youtube el vídeo del secuestro, lo que como es lógico son unas imágenes que dan la vuelta al mundo, y por lo visto en la cabeza de Roland Emmerich es lógico que los medios estén repitiendo cada 5 minutos el nombre de la niña y pongan su foto en pantalla. Eso ayuda, por una parte, a que los sanguinarios terroristas sepan que tienen dentro una niña que los está grabando y posibilitando que la CIA sepa quiénes son (¡oh, tienen acceso a la tele!), y por otro, que alguien tenga la genial idea de decirle a McCale "mira la tele, así sabrás que los malos tienen motivos para hacerle cosas malas a tu hija, y en vez de pensar en la seguridad del presidente, tendrás otras cosas en la cabeza". Y vaya que si funciona, porque hasta el momento, McCale se habia olvidado de que tenía una hija. Aunque una vez se lo recuerdan, hace su escenita de "yo de aquí no me voy sin mi hija". Pero por desgracia McCale no puede evitar que en pleno acto de maldad, y como feroz represalia, los malos le confisquen el móvil a su hija. Y mira, lo de poner bombas, disparar a gente, tomar rehenes e intentar dar un golpe de Estado, tiene un pase. Pero lo de arrebatar el teléfono móvil a una niña... eso es maldad.

Sin embargo, el presidente es un hombre que está a la moda, y ya que acaba de salir el GTA, se les ocurre que podrían robar un coche, y dado que el coche del presidente es blindado y antibalas, no parece mala idea meterse ahí, así que se van al garaje y salen al patio a dar vueltas, pero no pueden salir, ya que la verja de la Casa Blanca (esto sí tiene sentido) es lo bastante robusta como para que no la pueda derribar un coche, por blindado que esté. Lo que sí la derriba es uno de los tanques de la guardia nacional, pero en vez de salir por el agujero, a McCale le parece mucho más lógico dar un bazooka al presidente para que haga un nuevo boquete en la verja (¡dije que haría un boquete para salir, y es lo que haremos!), y bajo un festival de balas, se dedica a corretear por el jardín de la Casa Blanca  (literal la frase "una vuelta más a la fuente y salimos"). Pero el coche explota (no se puede esperar menos de un coche en una película de Roland Emmerich) y tienen que volver a meterse dentro de la Casa Blanca.

Esto me pasa por contratar sicarios que pierden capacidad de matar a medida que avanza la película.

Esta explosión, que se ve ante las cámaras, hace que todo el mundo dé al presidente por muerto, y tienen que nombrar como tal al vicepresidente, el cual ostenta uno de los mandatos más cortos de la Historia de los EEUU, puesto que los malos, por medio del hacker, consiguen volar el Air Force One, en el que viajaba. Y como no es Harrison Ford, pues... mala suerte. Nombran presidente a un Secretario de Estado, que por cierto es el jefe de McCale al principio de la película. Y su primera orden es "volad la puta Casa Blanca, que estos cabrones han matado al presidente y tienen los códigos para detonar los misiles nucleares, y la pueden liar petarda. Morirán 60 rehenes, pero la alternativa es peor".

Pero dentro de la Casa Blanca están todavía McCale, la niña y el presidente, y atando cabos, los malos descubren que la niña es hija de McCale, y tienen una herramienta para que les entregue al presidente. Y como en toda buena americanada, mientras McCale sufre una embolia por intentar pensar, el presidente decide sacrificarse heróicamente y se entrega para que no maten a la niña. El malo, entonces, le pone entre la bala y la pared y le obliga a decidir "abres el maletín con los códigos, o me cargo a la niña". Pero como estaría feo que mataran niños, o que el presidente cediera al chantaje, este se lanza contra el malo, y tras el forcejeo queda inconsciente, cosa que aprovecha el malo para abrir el maletín con la mano del presidente. 

Así, el malo se dedica ufano a abrir el maletín, tras pegar un tiro al presidente, dicho sea de paso, pero McCale desbarata su plan con una sutil y elegante maniobra de distración: tan sutil como irrumpir a tiros con un todoterreno blindado en la sala oval, atropellando al malo. Al fin y al cabo, era algo parecido a un policía y le quedaba poco para jubilarse.

¿Y el presidente? ¿Está muerto? Por supuesto que no. La bala impactó casualmente en el reloj de Lincoln, regalo de su mujer, y sobrevivió. Todo felicidad y buen rollo, pero queda el detalle de los cazas que van a bombardear la Casa Blanca en 4 minutos. ¡Pero el presidente está vivo, no pueden hacer eso! Entonces la niña sale al patio a ondear la bandera presidencial, y como es la niña más famosa de Youtube, y además, una niña ondeando una bandera significa obviamente "no disparéis, el presidente sigue vivo", los pilotos de los cazas deciden que no van a ejecutar la orden presidencial, y se dan media vuelta sin disparar. 

¡Y va a atacarnos!

Todo es buen rollo y felicidad, pero queda un cabo suelto. ¿Para quién trabajaba el malo? Pues para el Secretario de Estado que había llegado a presidente, y lo que quería era que las tropas estuvieran en Irán para que siguiera habiendo guerra. Esto lo deduce McCale, y se lo lanza a la cara al Secretario-Presidente. No tiene pruebas, pero se ha hecho amiguito del presidente, y con eso basta para que se lo lleven detenido. No en vano, es la democracia más grande del mundo.

Y con todo finalizado, el presidente, McCale y la niña, se van a dar un garbeo en helicóptero.

martes, 24 de septiembre de 2013

Microcurso de Seguridad Social

El curso era aún más pequeño que la imagen. 

Realmente estoy exagerando, y no es que el curso haya sido tan rematadamente corto, pero para mí sí lo ha sido, pues desde que he entrado hasta que he salido, no han sido ni 10 minutos.

La explicación es bien sencilla, y es algo de lo que me he dado cuenta en cuanto el ponente ha empezado a describir el curso y he levantado la mano para preguntar si era el mismo curso que se dio en abril. Cuando me lo ha confirmado, le he dicho que si no le parece mal, me iba a marchar, puesto que no tenía demasiado sentido hacer el mismo curso dos veces (a pesar de que tenía distinto título, pues este se llamaba a secas "Seguridad social" y el otro tenía un nombre más largo). ¿Y quién iba a pensar que me iban a conceder el mismo curso dos veces?

No negaré, eso sí, que según estaba yendo me daba bastante pereza hacer el curso. A veces los pillas con más ganas, a veces con menos, y esta vez, que haya sido el curso más corto de la Historia, ha sido un cierto alivio.

lunes, 23 de septiembre de 2013

Omnívoros

Y de beber, albóndigas.

"Personajes con la profundidad de un charco, casquería y escenas de sexo sin venir a cuento. Lo que viene siendo serie B." Así definí nada más verla esta película, que no entrará en ningún olimpo fílmico, cuyo leit motiv es el canibalismo y de la que se puede sacar poco provechoso, con un planteamiento un tanto desaprovechado, un final bastante chapucero y sobre todo unas interpretaciones francamente mediocres, en la que solo salvaría a Fernando Albizu.

Un crítico gastronómico al que encargan un reportaje sobre restaurantes clandestinos es el protagonista de la historia, que en el transcurso de su investigación (que consiste en follarse todo lo que se mueve) irá descubriendo un siniestro grupo de gente (uno de los cuales evoca terriblemente a Torbe disfrazado de Torrente) que organiza cenas en las que se come carne humana de gente a la que secuestra y tortura, y se irá viendo absorbido por un agujero del que no es fácil salir, y en el que hará todos los méritos posibles para que se lo carguen y le den el premio Darwin.

La película cuenta por una parte la soporífera parte del protagonista y el mundillo de los restaurantes clandestinos (pero de los que no matan gente ni se la comen) y por otra la parte más casquera, donde nos muestran, con unos toquecillos de gore, la obtención y procesado de la carne. Esta parte, aunque es la que le da algo de vidilla a la película, queda por desgracia un tanto descafeinada, también porque la película es bastante cortita (no llega a 85 minutos), pero es que la chispa tampoco le da para más.

Y el final, pues no es que la idea sea mala, pero resulta un poco insultante la sensación de que solo les falte explicarlo con peluches, con flashbacks explicativo a lo Saw que se me antojó un tanto innecesario. Aunque esto tal vez sea lo de menos.

Película bastante mala, solo para los muy amantes del cine casposo, o admiradores de Marta Flich.

domingo, 22 de septiembre de 2013

Durango y Uribarri

Había más palos en esa foto que personas en las jornadas.

Resumen corto del fin de semana, en el que me salto el viernes, que ya lo conté. Ayer sábado dos eventos, uno lúdico, que son unas jornadas de rol y juegos de mesa que se celebraron en Durango, de las que poco hay que rascar, pues la asistencia de gente era bajísima (yo era el 28, y no es que entrara mucha gente después de mí). Aun así, alguna cosilla jugamos, como el Clickado, el Villa Paletti o el San Petersburgo. Y estuvo bien ver a la gente de Durango, Mungía y Santander que habitualmente solo veo en este tipo de encuentros.

Por la noche una actividad más festiva, pues eran fiestas del bilbaíno barrio de Uribarri, y donde sí había más gente, pero donde los juegos de mesa dejaban espacio a los cubatas, con delirantes conversaciones sobre manipulación mediática en el universo de Star Wars, y las teorías conspiranoicas de Forocazas y Force-Chan, que en el momento nos provocaron hilaridad.

Y hoy ha sido una de cine, donde he ido a ver la no muy gloriosa Omnívoros, que ya si eso comentaré mañana.

sábado, 21 de septiembre de 2013

Tacos caseros

Tequila sin alcohol.

Ayer por la noche tocaba socializar, así que quedamos con unos amigos (que atienden al nombre de Josu y Oihane) para cenar, y de entre las opciones que barajamos (lo que viene siendo decidir a última hora), acabamos escogiendo la de hacer la cena en casa, cocinando en alegre compañía, y nos dio por hacer comida mexicana: tacos y guacamole.

El guacamole, de receta sencilla pero algo laborioso, en cuanto hay que estar un buen rato machacando el tomate, la cebolla, el aguacate y el cilantro (más un poco de ajo y el limón que va después, y con esto ya he puesto la receta del guacamole), para que coja algo de forma. Los tacos eran más sencillos; un plato con carne, otros para la verdura (hay gente rara que mezcla verdura con la comida, nunca terminaré de entenderlo) y otro para el queso. Gran cantidad, buena cena y buena compañía. Y para beber, pues por si no se ve en la foto, gusanos de gominola para emular el mezcal.

Por lo demás, agradable charleta sobre lo humano, lo divino* y lo friki.

* La parte de "lo divino" incluye tanto hablar de religión, como hablar de la filmografía de Hugo Weaving.

jueves, 19 de septiembre de 2013

Nombres NBA 3/3 (Divisiones Pacífico y Suroeste)


En recuerdo de Hugo.

Golden State Warriors: "Los Guerreros del Estado Dorado", que en la actualidad y de momento (pues tienen planes de volver a San Francisco) juegan en Oakland, fueron antes los Philadelphia Warriors (cuando los 76ers jugaban en Syracuse), para ser luego los San Francisco Warriors, y ahora los Golden State Warriors. "Golden State" es el apodo de California, por la fiebre del oro de 1849, y el nombre, a juzgar por el logotipo originario de la franquicia, es por los guerreros nativos indios.
Los Angeles Clippers: ¿Los Mecheros de Los Ángeles? Pues no. Agárrense, que vienen curvas; fundados en 1970 como "Buffalo Braves" ("Los Bravos de Buffalo"), se movieron a San Diego (anterior sede de otro equipo, al que ya llegaremos), y ahí tomaron el nombre por el gran tráfico navegable de su bahía, pues el clíper es un tipo de embarcación a vela del S. XIX (el Cutty Shark de las botellas de whisky, es un clíper). Así que, al no haber traducción para la palabra Clipper, tenemos que son "Los Clípers de Los Angeles", o más de andar por casa, "Los Veleros de Los Angeles".
Los Angeles Lakers: "Los Lacustres de Los Angeles", pues por todos es sabido que Los Angeles es una zona llena de lagos... pues no. Los lagos entraron en el nombre del equipo de Magic, Jabbar, Bryant, Gasol... porque antes de irse a California jugaron en Minnesota, donde sí hay lagos para aburrir. Sin embargo, no fue este el primer nombre de la franquicia, que nació en los años 40 como "Detroit Gems" ("Gemas de Detroit"), aunque de forma efímera y sin llegar a jugar nunca en la NBA.
Phoenix Suns: "Los Soles de Phoenix". Aquí no hay que comerse mucho la cabeza, pues en Phoenix, Arizona, hace un sol de cojones, y por eso este nombre fue elegido entre muchos que propusieron los aficionados. También ayuda que el área metropolitana de Phoenix (que se llama así porque la ciudad "renació" de entre las cenizas de los asentamientos nativos que había antes) es conocida como "Valle del Sol".
Sacramento Kings: "Los Reyes de Sacramento". Este equipo que al traducirlo suena a radiocassette de gasolineras es otro de los que se han movido mucho, y la explicación de su nombre hay que buscarla en sus orígenes, cuando nacieron como los "Rochester Seagrams" (Seagram era una destilería que patrocinaba al equipo). Poco después pasarían a llamarse "Rochester Pros" ("Profesionales de Rochester") y más adelante los Rochester Royals ("Reales de Rochester"), pues Royal Crown es una marca de whisky que produce Seagram. El nombre de Royals se mantuvo cuando el equipo se mudó a Cincinnati, pero se cambió al actual "Kings" cuando se mudó de nuevo, esta vez a Kansas, pues los Kansas Royals eran un equipo de béisbol. Y en 1985 se mudaron finalmente a Sacramento.
Dallas Mavericks: ¿Recordáis Maverick, aquella película en la que Mel Gibson es un tahúr en el Oeste americano? Pues antes hubo una serie de televisión, bastante popular por aquellos lares, y es la que dio el nombre al equipo. Tirando de diccionario, se podrían traducir como "Los Inconformistas de Dallas" o "Los Disidentes de Dallas", pero me parece que dado el origen del nombre, lo suyo sería algo así como "Los Tahúres de Dallas", pero bien podríamos traducir la referencia cultura y llamarlos, no sé, "Los Bingueros de Dallas".
Houston Rockets: "Los Cohetes de Houston". Esta parece evidente; en Houston está la sede de la NASA y es famosa la frase "Houston, tenemos un problema". Pues no, los Rockets se llaman así porque antes jugaban en San Diego, cuyo lema es "Una ciudad en movimiento", y de ahí lo de los cohetes.
Memphis Grizzlies: "Los Osos de Memphis" son otro de esos casos en los que un cambio de sede produce nombres graciosos. Nacieron en Vancouver, donde sí tenía sentido que hubiera osos grizzly (un tipo de oso muy grande), y cuando se marcharon a Memphis, se quedaron con el nombre.
New Orleans Pelicans: "Los Pelícanos de Nueva Orleans" nacieron en Charlotte, sede actual de los Bobcats, con el mucho más simpático "Charlotte Hornets" ("Avispones de Charlotte"), que se marcharon a Nueva Orleans, con un paso temporal por Oklahoma City, y para la temporada que empieza ahora se cambiaron el nombre a "Pelicans", pues el pelícano es un animal más propio de Nueva Orleans. ¿Y de dónde venía lo de Hornets? Originariamente el equipo se llamó "Charlotte Spirit" ("El Espíritu de Charlotte") pero tomaron el nombre de Hornets, debido a que la feroz resistencia de la ciudad a los ingleses hizo que el Gobernador inglés la definiera como "nido de avispas". Como curiosidad añadida, debo decir que sin ser yo muy seguidor de la NBA, los Hornets fueron mi equipo favorito, pues siempre me ha encantado su mascota, el simpático avispón Hugo.
San Antonio Spurs: "Las Espuelas de San Antonio" se fundaron en Dallas como los "Chaparrals" (El chaparral es un tipo de terreno, propio de aquella zona) y al irse a San Antonio pasaron a ser los Spurs, pues se consideró que la espuela es una de las señas de identidad del carácter vaquero de Texas, y los Spurs son tan tejanos que durante la temporada 1970-71, estando aún en Dallas, fueron simplemente los "Texas Chaparrals", aunque la idea no cuajó.

Parte 1
Parte 2