jueves, 3 de abril de 2025

Tendiendo cuerdas

<música de Indiana Jones>
 
Hace unas semanas se me rompió la cuerda de tender y se quedó en la lista de cosas que sabes que tienes que cambiar pero vas dejando, hasta que por fin fui a la tienda y compré una cuerda. Uno no es consciente de lo que cuestan estas cosas hasta que se pone a hacerlas, ya que lo complicado no es engancharla a uno de los lados sino hacer que llegue al otro.

Más o menos pude apañarme y pasarlo de ventana a ventana (hacerlo por dentro tendría poco sentido) peor entonces me di cuenta de que la cuerda era demasiado corta y diez metros no daban de sí. Había que comprar otra y hoy, después de varias semanas más, por fin lo he hecho.

Me ha llevado un rato, pero ya tengo dos cuerdas de tender operativas (la nueva y la que no se rompió), sin que ningún Jokin haya sido dañado en el proceso.

Lo sé; esta entrada ha sido de relleno.

miércoles, 2 de abril de 2025

¡Milagro en Miribilla!

12 años después, volvemos a una final.

La cosa pintaba muy mal cuando hace una semana el Bilbao Basket perdía estrepitosamente en Dijon (77-58), lo que obligaba nuevamente a recurrir hoy a la épica, y con los dos pivots lesionados. Pero soñar es gratis.

El partido ha empezado muy bien, con el Bilbao Basket como una moto y pasando al rival a rodillo, para terminar el primer cuarto 8 arriba. ¡Ya solo faltaban 11! Pero luego se ha deshinchado en ataque, concatenando hasta diez posesiones sin meter una canasta, y aunque defendían de forma correcta el rival alguna ya metía, de modo que se llegaba al descanso 5 arriba. 14 puntos a remontar en la segunda mitad.

El tercer cuarto no ha sido mejor, y cada vez que Bilbao Basket se iba un poco, allí venían ellos, sin que la desventaja global bajara nunca de la horquilla de los 12-13 puntos. Empezábamos el último cuarto con muy mala pinta: solo 4 arriba (o sea, -13) y teniendo que hacer en 10 minutos lo que no habíamos hecho el 70.

Los peores presaguios se hacían realidad y la mostaza se nos atragantaba. El Dijon completamente subido a nuestras barbas y a falta de 8 minutos empaataban la eliminatoria. Habíamos pasado del "a ver si remontamos" al "a ver si al menos no perdemos". Y cuando a falta de 5 minutos el visitante Booth ponía con un triple el 69-66 en el marcador ya todo parecía perdido.

Pero entonces cambió la película por completo.

Parece ser que nadie avisó a Dijon del cambio de hora, así que decidieron irse antes del partido, mientras Bilbao Basket hacía la de Hulk Hogan con su baile de San Vito y empezaba a repartir mamporros baloncestísticos, en un vendabal como hacía mucho no se veía aquí. Del 69-66 al 97-68. Ver para creer.

Mientras tanto en Cholet, el PAOK de Salónica se colaba milagrosamente en la prórroga con un triple en el último segundo y gracias a un tiro libre fallado por los franceses a falta de 12 segundos se clasificaba para la final, donde será nuestro rival.

No será fácil, pero al menos es posible. Más que lo que parecía hace una semana. La competición es la que es, el rival era el que era y nosotros somos lo que somos, pero hacía mucho que no me iba tan contento de Miribilla. 

¡Aupa Bilbao Basket!

martes, 1 de abril de 2025

A working man

 Jason Statham haciendo de... Jason Statham.

Rozando lo paródico, Jason Statham se pone en la piel de un ordinario (tira en la tabla) capataz de obra que en realidad es un ex (tira otra vez) boina verde del ejército británico. Y lleva su vida de forma pacífica y tranquila hasta que (ruido de dados) secuestran a la hija de sus amigos y tiene que ponerse manos a la obra, para enfrentarse nada menos que a (otra tirada de dados) la mafia rusa.

Y con esto ya he contado no solo esta película sino media filmografía de Statham, que a veces funciona mejor y otras peor y en esta ocasión ha salido cruz. Es verdad que da lo que promete (Jason Statham abriendo cabezas y matando sicarios de siete en siete) pero sin demasiada gracia, con unos villanos completamente ridículos y llegando con los clichés hasta un punto vergonzante, en el que lo suyo es pensar que ya para eso haberla hecho directamente una comedia, aunque pretende no serlo. Sin alejarnos de la propuesta y el esquema (que básicamente era el mismo), la del apicultor revientacráneos era mucho más interesante.

Un olvidable ejercicio de completismo que no pasará al hall de la fama de mejores películas de este actor.