jueves, 30 de junio de 2016

La Malquerida en vídeo

¡Toma spoiler!

No sin esfuerzo, pero sí sin saludos, aquí pongo el video de nuestra representación del domingo para que quien quiera verla lo tenga fácil. No he podido subirlo antes a causa de la pelea con Youtube a cuenta de un cacho de canción que salía al final, y que le hacía silenciar el vídeo entero, así que después de perder todo el baile de impugnaciones, he cortado por lo sano y he suprimido esa parte. Una pena, porque es bonita, pero era eso o nada. 

Lo intenté también con otros gestores de vídeo, pero ninguno me dejaba subir un archivo tan grande, así que pasé por el aro de Youtube y aquí está el resultado:

Disfruten la obra.

miércoles, 29 de junio de 2016

Arrivederci Carlo!

Puñetazos para la posteridad.

El lunes nos llegaba desde Italia una triste noticia, y no hablo de la eliminación de España en la Eurocopa (que eso fue en Francia), sino del fallecimiento del actor Carlo Pedersoli, o como le conocíamos todos, Bud Spencer. Y con él se me iba un pedacito de mi infancia, pues recuerdo con muchísimo cariño aquellas tardes delante de la tele, en la época en la que Telecinco molaba (sé que para los más jóvenes del lugar puede resultar difícil de creer) viendo a Bud y a su inseparable Terence Hill repartiendo bofetadas a la horda de villanos de chichinabo que, educadamente, acudían de uno en uno a llevarse lo suyo. Si hubo dos actores perfectos para haber hecho una versión en imagen real de Asterix y Obelix, esos habrían sido Bud Spencer y Terence Hill.

Pero Bud Spencer no era simplemente ese actor grande y gracioso que repetía una y otra vez la misma comedia de acción (porque molaban mucho, pero seamos honestos, eran todas iguales), y como homenaje, unas curiosidades sobre tan polifacética persona:

Pincha para ampliar.

martes, 28 de junio de 2016

Warcraft: el origen

Un inexpresivo bárbaro que parece hecho con CGI cutre y a la izquierda Durotan.

No soy en absoluto fan de la saga de Blizzard. He jugado muy poco a Warcraft y nada en absoluto a su popular MMORPG World of Warcraft (de hecho no he jugado, ni tengo intención de hacerlo, a ningún MMORPG, pero ese es otro tema), así que mis expectativas sobre esta película eran menos que nulas. Sin embargo, las buenas críticas que estaba viendo despertaron un poco mi curiosidad, así que me animé a verla y debo decir que he salido bastante contento del cine.

A ver, está claro que no es "El señor de los anillos", pues tiene un guión normalito, tira mucho de clichés y tampoco tiene nada fuera de lo corriente, pero que desde luego tampoco se arrastra por los niveles de cutreza de "Eragon" o, Dios nos asista, "Dungeons&Dragons". Es entretenida y visualmente agradecida, notándose que hay pasta detrás, y tiene escenas gráficamente muy agradecidas, mucha pelea (tal vez un poco demasiado, pero si quisieran hacer una película de diálogos la habrían llamado Talkcraft) y mucho momento épico. Cierto que con topicazos, pero es que a veces los topicazos funcionan. 

No es una delicatessen del cine, y tampoco creo que lo pretenda. Es mero entretenimiento para frikis, y en ese sentido cumple. Además, hay que tener en cuenta que para algunos espectadores, no familiarizados con el videojuego, puede ser un handicap no conocer todo el trasfondo que esta película tiene detrás, y asumo que me habré perdido un carro de referencias, y sobre todo al principio de la película costaba enterarse un poco de las cosas, pero no es algo que dé problemas y la película se puede disfrutar perfectamente a pesar de ir sin conocimiento previo.

Lo que ya no funciona tan bien es Travis Fimmell, el actor protagonista, que no contento con repetir su mismo personaje de Vikings, consigue dotar a su personaje de un dramatismo tal que uno no sabe si le han matado un hijo o se le ha terminado el saldo del Bonobús. Vamos, que hasta el grifo generado por CGI actúa mejor que él.

Pero dejando eso de lado, la verdad es que la película me ha gustado, y me ha despertado el interés por las siguientes entregas que un final tan abierto evidencia que habrá.

lunes, 27 de junio de 2016

La Malquerida

Saludando al público.

Lo malo del teatro es que te tiras todo el curso preparando una obra que, para cuando te das cuenta de que has empezado a representar ya se ha terminado. Pero lo cierto es que el subidón y la intensidad emocional que se experimenta hacen que merezca la pena. 

Y ayer sucedió de nuevo ese momento mágico, esta vez con "La Malquerida", obra que nos obligó a salir de nuestra zona de confort, que es la comedia (por lo general somos un grupo muy payaso) y hacer un drama con escenas bastante intensas, siendo el resultado bastante bueno a juzgar por la reacción del público, y la verdad es que habiéndonos visto hoy grabados en vídeo, y en comparación con las de años anteriores, creo que hemos dado un salto en nuestro nivel y hemos conseguido un buen trabajo. De hecho, algo que no me suele pasar, es que me veo grabado y casi hasta me gusta cómo salgo.

Este año el reto para mí era doble, pues al desafío de hacer algo serio (si bien ahí estaba "Bodas de sangre" de 2013, no nos quedó muy allá) se sumaba el de tener a dos personajes, con el cambio físico que ello implicaba, teniendo que ir a todo correr al vestuario entre acto y acto para cambiar de imagen y aspecto. Pero no valía con eso, pues tenía que intentar parecer dos personas distintas, cambiando no solo de vestuario sino de voz y lenguaje corporal. Subiré el vídeo, y que los espectadores juzguen si lo conseguí.

Sensaciones ahora agridulces, pues al sabor agradable de haber hecho la obra y que haya salido de nuestro gusto se contrapone la pena de saber que el proyecto ya ha quedado atrás, y que ponemos fin a la etapa que ha sido preparar esta obra. Pero ahora toca pensar con ilusión en qué nos deparará el curso que viene y, quién sabe, si podemos plantearnos volver a representar esta.

domingo, 26 de junio de 2016

La subasta Campbell

Imagen promocional.

Toca hablar de un divertido evento que me ocupó la tarde del sábado; "La subasta Cambell", de Tindalos Games, una actividad con elementos de Escape Room, rol en vivo y dinámicas de grupo que tenía, como premisa (nadie lo acertaría por el nombre) una subasta, en la que los misteriosos y caros artefactos de un excéntrico millonario salían al mercado, dejando salir a la luz secretos muy siniestros y un enigma que desentrañar.

De la actividad me gustó mucho cómo integraba la tecnología con la trama (a pesar de que los fallos de la tecnología, como esa wifi que no llegaba a todas partes podían a veces estropear alguna escena interesante), pues todos los objetos importantes para la partida tenían un código QR, con la descripción y tenía efectos en la trama, de manera que quedaba registrado quién había interaccionado con qué objeto (por ejemplo, haber escaneado las instrucciones de una máquina antes hacía que el resultado de escanear dicha máquina fuera distinto a si lo hacíamos sin haberlas visto) y aunque había algún punto a depurar en este sentido, la idea me pareció una genialidad.

Otra cosa que me gustó mucho es que a pesar de ser mucha gente (tal vez demasiada) y tener participantes de estilos muy distintos (desde roleros 100% teatrales, como pueda ser mi caso hasta gente que no había jugado a rol en su vida y solo tenía interés en la resolución de puzzles), se conseguía combinar a gente tan variopinta, que cada uno jugara en el estilo en que se encontrara cómodo y no se estropeara la experiencia lúdica de los demás. En ese sentido muy bien.

También ayudaba la zona de juego, una casa llena de habitaciones en las que perderse, con su ático en obras y su sótano decorado para resultar especialmente inquietante y siniestro, que creaba bastante ambiente y daba más credibilidad a algunas escenas.

A eso le sumamos el picoteo, del que destaco una soberbia selección de zumos caseros y el buen rollo que hubo en general entre todos los asistentes y me quedo con la sensación de haber tenido un plan casi perfecto, siendo el casi porque faltaba lo más importante: alguien que no ayer pudo estar, pero que espero que pueda venir a futuros eventos del estilo.

sábado, 25 de junio de 2016

Cena preteatral

Dando a la cazalla.

Mañana es el día, mañana representamos nuestra obra La Malquerida. Y como un domingo es mal día para hacer la cena de después de la obra, y no parecía buena idea hacerla hoy e ir a actuar de resaca, optamos por hacerla ayer viernes, para así juntarnos, cenar, reír, beber y bailotear.

La cosa fue muy bien, pues pudimos hacer pleno, y tras unos animados potes y una opípara cena en el Lurrina, con las botellas que homenajean la obra de mañana (una de cazalla dulce de 37º y una de seco de 49º) y sendos chupitos que dejaban las neuronas bailando. Así que para emularlas, nos fuimos al Mitote, donde tuvimos durante un rato casi el bar para nosotros, hasta que a eso de la 1:30 se empezó a llenar de gente en grandes cantidades, lo que hizo que el sitio se volviera un poco agobiante y poco a poco empezáramos el goteo de escapar a casa.

jueves, 23 de junio de 2016

Pueblos malditos: los quinquis o mercheros

El quinqui más famoso.

Y… ¿Qué decir de los Quinquis? 

La verdad es que ahondando en el tema de los llamados PUEBLOS MALDITOS, es curioso comprobar que todos están, directa o indirectamente, relacionados con los descendientes de los antiguos moradores de la península, moros y judíos, que fueron perseguidos, marginados, si accedían a “convertirse” y expulsados y despojados de sus bienes si no lo hacían. Un claro ejemplo lo encontramos en la actuación de Los Reyes Católicos, quienes “limpiaron” nuestra geografía. No obstante, todos estos colectivos marginados fueron considerados impuros durante generaciones. 

Si buscamos la definición de Quinqui en un diccionario probablemente nos encontremos con esto: “Persona, generalmente de origen marginal, que vive de cometer pequeños actos delictivos”. Sin embargo la palabra proviene de un grupo social dedicado tradicionalmente a la venta ambulante o "buhoneria", (venta de quincalla o metales baratos) frecuentemente desarraigado de una residencia estable y bordeando, a veces pero no necesariamente los límites de la delincuencia; gentes trashumantes que, la mayor parte de las veces, ni siquiera se inscribían en el Registro Civil y que carecían de toda documentación legal, con lo que quedaban, por ello, exentos de cumplir con el servicio militar.

Conocedores expertos de caminos, veredas y trochas, buscando las sendas menos frecuentadas, muchas veces llegaron a confundirse con contrabandistas y maleantes, con los que en ocasiones habrían de integrarse aún a su pesar, a lo largo de los siglos XVI y XVII. Se trata de una minoría que se ha resistido a ser absorbida por el resto de la población, siendo mantenido el deseo de segregación vivo, entre unos y otros, sobre todo con su habitual práctica de la endogamia. 

Rodrigo Pitá Mercé, en su libro titulado "Lérida morisca", llega a la conclusión de que los quinquis, son descendientes de moriscos que no acataron la orden de expulsión en 1609, y adoptaron una vida nómada y fuera de las estructuras del estado, para evitar el control de la justicia. 

Ya antes del decreto de expulsión, los moriscos que por cuestiones religiosas, tenían muy restringido el acceso a profesiones y oficios realizados por cristianos, se dedicaban a los oficios de arriero, trajinero etc. Se les tachaba de haraganes, mal hablados y hurtadores, desmandados de la vida social ordinaria; sin embargo, se reconoce que, viviendo de un modo anómalo y heterodoxo, no dejan de ser buenos trabajadores, cumplidores de su oficio, sin pereza para madrugar y caminar toda la jornada para no perder una migaja de su ganancia. Su vida es, en sí, contradictoria y difícil-mente comprensible, si no se piensa que estaba motivada, en muchos casos, por otros parámetros morales y étnicos. También se les denomina Mercheros (términos que ellos prefieren) Aunque en un principio vivían en Castilla la Vieja, el valle del Ebro y el norte de Extremadura, existen también pequeñas comunidades en Galicia y en Portugal. 

Hay quien les considera una rama de los gitanos, de los que hablaré otro día. Sin embargo, no existen similitudes físicas, culturales ni lingüísticas entre los quinquis y los gitanos españoles, y esta teoría carece de fundamento concreto. Incluso, a menudo desdeñan a los gitanos. Excluidos de los gremios, discriminados por sus colegas del país menospreciados por la iglesia a causa de su pobreza, los quinquis formaron un grupo aparte y de dedicaron a viajar en carromatos por las llanuras de Castilla y por el valle del Ebro durante varios siglos. Muchos poblados quinquis están situados cerca de las antiguas rutas de las caravanas. En la actualidad, casi un 85 por 100 de ellos viven en suburbios pobres y el resto en zonas rurales dispersados por todo el país. Hasta hace pocos años, su vida se centraba en un carro profusamente decorado y cubierto de lona. Unas bolsas de tela alquitranada, sujeta con cadenas al suelo de la carreta, contenían la ropa y las pertenencias de la familia. Debajo del asiento delantero iban los colchones enrollados. En el interior, al fondo, colgaban inmaculadas ollas y sartenes de cobre. 

La casa-carro albergaba una familia; es decir, un matrimonio y sus hijos e hijas solteros. Los abuelos solían vivir con una hija casada. Las mujeres vestían faldas largas y blusas de encaje y se recogían el largo cabello rubio en un moño o en trenzas. Los hombres llevaban traje de pana, camisa de cuello abierto y sombrero de paño. Las familias viajaban en grandes grupos durante el verano y en invierno acampaban cerca de una población. 

La piedra angular de la vida quinqui es la familia. Es básicamente una sociedad patriarcal. El padre tiene autoridad absoluta sobre sus hijos (en caso de fallecimiento del padre, esta autoridad pasa al hijo varón mayor). A diferencia de los gitanos, no tienen jefe de tribu. 

Su vida es una austeridad espartana; comen poco y beben aún menos. Tienen pocas distracciones, y, a diferencia de los gitanos, no son aficionados a la música. Su habla está cargada proverbios. El vocabulario es una mezcla de castellano antiguo y de las palabras creadas por ellos. 

No celebran ritos matrimoniales. Las parejas se unen por el sencillo procedimiento de la fuga (que suelen producirse con el consentimiento de las familias) o por “adjuntamiento”. Se exige a ambos cónyuges fidelidad absoluta y total infidelidad es castigada con la expulsión del clan. 

Los Quinquis han sido y son todavía objeto de persecución oficial. Una ley contra el nomadismo, promulgada por Carlos III, establecía que los trasgresores fuesen marcados a fuego con el escudo de armas de armas de Castilla. Hasta finales del siglo XVIII fue práctica habitual el azotarles públicamente. La iglesia les excluyo de la recepción de los sacramentos durante décadas, debido a su condición nómada y a su forma de vida independiente. 

Hace unos años, los quinquis atrajeron la atención nacional a raíz de un hecho concreto. Tres jóvenes chabolistas hallándose en dificultades económicas, atracaron una joyería de Madrid, en la primavera de 1965, y mataron accidentalmente a un vigilante cuando huían. Eleuterio Sánchez Rodríguez, alias "El Lute", era uno de ellos. 

Hay muchas teorías sobre el origen de Quinquis. Ellos se consideran: 
a) Los descendientes de los campesinos que perdieron sus tierras en el siglo. 
b) El producto de una mezcla de los romaníes y no romaníes.  
c) El Morisco descendientes de los musulmanes que se volvió al nomadismo a escapar de la persecución. 
d) Una mezcla de los tres anteriores. 

-Por Itziar Laborda

miércoles, 22 de junio de 2016

Revisiones médicas de trabajo

El temido colesterol, a raya.

Ir al médico no suele gustar, es un hecho. Sobre todo no gusta porque sabemos que nos puede tocar escuchar cosas feas, y por eso cuando a uno le toca la revisión rutinaria, pues hay una cierta reticencia, por el miedo a que nos digan cosas que no queremos oír. 

Por contra, cuando vamos y las noticias son buenas, nos invade una sensación de alegría y tranquilidad, que por suerte es mi caso. Hoy he tenido revisión médica rutinaria del trabajo y todo bien. Pruebas físicas bien, vista y oído bien, analítica bien (sorprendentemente, me dan los resultados de una persona que comiera sano, lo que confieso que no siempre es el caso), así que todo en orden y hasta la siguiente. 

De la salud mental no me han dicho nada, por suerte.

martes, 21 de junio de 2016

Preparando partidas para #TdN2016

Las partidas en una imagen.

Hoy empieza el verano, lo que entre muchas otras cosas significa que las TdN ya están cerca, y con ellas el trajín de dirigir partidas. Llevaré las 4 que aquí menciono y casi seguro una quinta, aunque todavía tengo que decidir qué y de qué.

-Pulp Fiction: Esta actividad ya es un clásico, el rol en vivo basado en la película de Tarantino y que he dirigido unas cuántas veces. No tenía intención, pero me la pidieron mucho en las Rolea, así que toca desempolvarla otra vez.

-Blacksad-Parque Zoológico: Mi partida carcelaria del gato detective, exitosamente probada en diversos eventos, ahora en TdN.

-Proyecto Tartarus: Me meto con Cultos Innombrables para experimentar con una partida que se desarrolla en el espacio exterior, donde los Mitos son aún más peligrosos si cabe. En desarrollo.

-El que camina en la oscuridad: Partida también de Cultos Innombrables, que estoy escribiendo a medias con Luis Barbero. En ella, un retiro de fin de semana de los empleados de una consultora informática en una apartada cabaña en el monte es el gancho para una partida de rol en vivo. También en desarrollo.

lunes, 20 de junio de 2016

Último ensayo

Este domingo, nadie se me olvide.

El domingo, como dice el pie de foto es nuestra representación a las 20:00 en Bilborrock de la obra de teatro "La Malquerida", lo que significa que hoy, último lunes antes de la obra ha sido también la última clase y por tanto el último ensayo. O siendo más precisos, los dos últimos ensayos, pues hoy hemos tenido sesión doble, haciendo la obra dos veces seguidas, en una sesión que ha sido maratoniana, pues es una obra gratificante pero emocionalmente agotadora.

Atrás quedan pues los entrenamientos y es el turno de mirar adelante, dar un paso al frente y saber que la próxima vez que representemos la obra será ya en un escenario, con gente viéndonos y fuego real. Un reto, de los que asustan y a la vez atraen. Asusta porque soy sobre todo un actor de comedia y este año toca drama, que lo encuentro mucho más difícil, pero a la vez motiva, pues me obliga a salir de mi zona de confort actoral y me obliga a dar lo mejor de mí mismo.

¿El resultado? Lo sabremos en 6 días.