jueves, 30 de marzo de 2017

Imperium

Harry Potter y la cámara de gas.

Esto va de que un auror se tiene que infiltrar en una banda de mortífagos que odian a los muggles y conspiran para volver a traer a la vida a Voldemort, con el ánimo de derrocar al Gobierno sangresucia que...

Vale, hecha la gracia (lo siento, Daniel, para mí siempre serás Harry Potter), toca hablar de la película. Y me parece muy acertada la definición que da el cartel "American History X conoce a Infiltrados", pues recuerda bastante en temática y atmósfera a ambas sobre todo a la primera. En ella el protagonista es un agente del FBI que se infiltra en una banda de supremacistas arios para investigar un posible atentado bacteriológico, y se verá obligado a hacer muchas cosas que no desea. Entre ellas, la más difícil, empatizar con ellos para saber cómo piensan, y ver qué les lleva a ese discurso del odio.

Como thriller funciona muy bien, dentro de subgénero de "policía infiltrado" que personalmente me tira bastante, y tiene cosas muy aprovechables, siendo una la de salirse del tópico, con un mensaje tan necesario hoy en día como "ojo, que hay más malos en el mundo además de los islamistas radicales" (lo que supongo que a mucho aneuro le parecerá en sus delirios un mensaje giliprogre de Soros y el NWO, pues a nadie le gusta que le retraten) y que toque un poco qué lleva a alguien a tener esas ideas, con la reflexión de que muchos de los que están ahí podrían ser personas muy distintas en circunstancias diferentes.

Una película muy interesante, aunque haya pasado bastante desapercibida.

miércoles, 29 de marzo de 2017

@malditobulo

Creo que la conocí investigando este evidente bulo.

Feministas diciendo que rechazar a una mujer es violación inversa, carne de gato en supermercados italianos, musulmanes agrediendo a empleados de servicios de salud en España, RGI reservada a inmigrantes... todos tienen algo en común: son mentira.

Sí, puede resultar difícil de digerir, pero no todo lo que vemos en Internet es verdad. Lo prometo, hay noticias que a pesar de ser virales y estar a la vez en el muro de Facebook de tu cuñado, en el grupo de Whatsapp del equipo de petanca y en ese e-mail que te ha mandado un compañero de trabajo, son falsas. Por increible que parezca, ser una noticia muy difundida y muy espectacular no exime de no ajustarse a la realidad. 

Venga, ya vale de sarcasmo, ¿no?

Internet, ese pozo de sabiduría pero también de podredumbre, donde podemos encontrar literamente de todo y donde podemos hacer que un mensaje llegue muy lejos. Lo que antes se quedaba en gritar tonterías en la plaza del pueblo ahora puede ser escribir un tuit y que lo lean hasta en Kuala Lumpur (o, Dios nos libre, en la Audiencia Nacional), lo que significa que es mucho más fácil que antes colar rumores falsos.

Pero esta entrada no va para hablar de ese fenómeno de sobra conocido ni para desmontar ningún bulo en particular, sino para recomendar la fantástica cuenta de Twitter @malditobulo (para los menos familiarizados, una pista: si oís "Twitter dice" es mentira. Twitter no es un alguien, es una plataforma de microblogging en la que otros álguienes pueden decir cosas, incluso yo), que se dedica a recopilar los bulos que están de moda y desmontarlos con datos. Y es fascinante la cantidad de mierda que se comparte en las redes sociales. 

¿Y a qué se debe tanta noticia falsa en la red? Pues a veces es mero trolleo, que a todos nos gusta ser un poco gamberros de vez en cuándo (incluso yo he inventado alguna chorrada de vez en cuándo), pero otras veces obedecen a motivos menos honestos. Uno, el monetario, buscar una noticia fascinante y espectacular, aunque sea falsa, con el ánimo de conseguir visitas. El otro, mucho más deleznable, el de generar opiniones y en particular instigar el odio contra determinados colectivos. 

En fin. Como la red es muchas veces un terreno minado, sobre esto me gusta aplicar siempre esta máxima:

"Regla básica de Internet: si parece mentira o difícil de creer, seguramente sea mentira".

El porcentaje de acierto es muy elevado.

martes, 28 de marzo de 2017

Carteleando

Busca a Wally.

Aprovechando que no tenía partida, como suelo tener algunos martes, me he dedicado al noble arte de repartir carteles. Pero no de forma digital, como suelo hacer, sino analógica y presencial. Es decir, pateándome las tiendas del sector, casi todas patrocinadoras, para entregarles un ejemplar y que puedan lucirlo.

La ruta ha empezado en ModPC, de ahí a la lonja a por más carteles, de ahí a mi habitual Zabalburu, a Peter´s Land, y luego el triángulo friki que componen Joker, El almacén secreto y Bilbogames.

¡Que ya no queda nada para las jornadas!

lunes, 27 de marzo de 2017

Día mundial del teatro

Epidauro, uno de los más emblemáticos de la antigüedad.

Es adecuado que este año caiga en lunes, pues es cuando lo puedo conmemorar como es debido: haciendo teatro, ya que es el día de la semana que tenemos la clase. Prácticamente todo tiene un día dedicado, y en el caso de este noble arte es el 27 marzo, día en el que para completar la efeméride, una figura del mundo de la actuación pronuncia su discurso, siendo este año la actriz Isabelle Huppert quien se encarga.

¿Y por qué el 27 de marzo? Pues la verdad es que no lo tengo muy claro, pues la única referencia que he visto es que fue un 27 de marzo, el de 1962, cuando se inauguró el Teatro de las Naciones de París. Aunque si tenemos en cuenta que esta fecha se empezó a celebrar en 1961, tal vez sería más correcto decir que es el día del teatro... y las máquinas del tiempo.

domingo, 26 de marzo de 2017

Fin de semana atípico

Logo de Capitán Elefante

Empezaré por el viernes, con algo que está lejos de ser atípico, pues por la tarde me fui al cine, concretamente a ver la fabulosa "El Bar". Es de Álex de la Iglesia, tenía que ir el día del estreno, y  a la primera sesión. Luego a casa a pasar el resto de la tarde, con un poco de Spartacus y otro poco de Borderlands, y a la noche empieza lo raro: me voy a un concierto. Efectivamente, no soy muy de estos planes y ni siquiera conocía al grupo, pero a veces hay que probar cosas nuevas. Así que nos fuimos con unos amigos a la discoteca MOMA, a ver al grupo barakaldés "Capitán Elefante" y sus teloneros "Eladio". Por suerte, el sitio no estaba especialmente saturado, así que no me agobia. Y al acabar, previo paso por casa a por droga, que la muela estaba un poco porculera, a tomar algo y estar de charleta.

El sábado resulta ser un día tranquilo, entre hacer las cosas de casa, ver la tele y jugar al ordenador, hasta que a la noche me paso por la lonja y me convencen para jugar a un juego que ni me gusta, ni se me da bien, ni había tocado en 20 años... el ajedrez. Lo curioso es que juego dos partidas y gano las dos. 

Del domingo poca hostia que contar, siendo además el día más corto del año (solo 23 horas). Un poco de hacer nada y dar una vuelta por el parque, aprovechando que con el cambio de horario el sol se pone más tarde. Mañana podré salir de trabajar siendo aún de día.

sábado, 25 de marzo de 2017

El bar

Alex de la Iglesia. Nuff said.

Nueva película de este genio del cine al que no es ningún secreto que admiro. Vuelve a jugar con encerrarnos en un sitio angosto, como tan bien funcionara en La Comunidad, con esta película que encuentra sus reminiscencias en Última Llamada, La Niebla o incluso Rec·.

Un grupo de gente sin, en principio, nada en común, solo el hecho de encontrarse en el mismo sitio a la misma hora, se queda encerrada en un castizo bar del centro de Madrid cuando unos inquitantes y enigmáticos hechos les impiden salir. Empieza la lucha por la supervivencia en un entorno aislado.

La trama no ofrece grandes sorpresas, pues ya los títulos del principio nos van dando una pista bastante gorda de por dónde van a ir los tiros, y el desarrollo sigue en muchos puntos el esquema de "gente que no se conoce encerrada en sitio peligroso", pero lo hace muy bien, y en parte es gracias a lo que mejor sabe hacer Alex: construir personajes y sacar lo mejor de los actores, con un Joaquín Climent que se come la pantalla el rato que sale, un perturbador Jaime Ordóñez y un Mario Casas al que ya no se hace tan raro ver actuando bien. De Carmen Machi y Terele Pávez no digo nada, que son apuestas seguras.

Una atmósfera lograda, un conflicto latente entre personajes que estás deseando que explote y una película cuyo defecto más gordo es que se hace corta. Alex, avisa cuando hagas la siguiente, que allí voy.

viernes, 24 de marzo de 2017

El guardián invisible

Del giliboicot y la polémica absurda ni voy a hablar.

Novela negra llevada al cine, pero en este caso con un toque cercano, pues se desarrolla en Navarra, en el ambiente lluvioso y rural del Valle del Baztan, lugar de destacada mitología y que es aquí el escenario para un thriller en el que la Policía Foral tiene que encontrar al asesino que mata chicas adolescentes de manera ritual.

La protagonista es Amaia Salazar (Marta Etura), una policía con experiencia en el FBI, que tiene que retornar a sus orígenes, al pueblo de Elizondo, para lidiar con la investigación a la vez que se enfrenta a sus terribles monstruos internos.

En lo que parece una no del todo lograda adaptación de libro a pantalla (confieso que no he leído la novela) nos encontramos con una ambientación muy lograda, con esa atmósfera entre mágica y sombría, siempre misteriosa y cargada de la sempiterna lluvia (lo que en Bilbao llamaríamos "tiempo normal"), pero unas actuaciones que a pesar de contar con un buen reparto resultaban mejorables y un argumento interesante pero confuso, y una resolución a veces algo atropellada, en la que cuesta enterarse de qué está pasando, y tiene pinta de que son partes del libro en las que hubo que apretujar y comprimir demasiado, con lo que ello implica.

Ahora, arriesgándome a pisar terreno de spoilers, debo decir que no me gustó especialmente ese epílogo que cierra la película, en una escena sobre la que es verdad que la película nos va dando pistas desde el principio, y no sé cómo estará en el libro, pero aquí, tal y como se había ido desarrollando, le queda como a un Cristo dos pistolas. Aunque es verdad que, si como parece anunciarnos ese final tan abierto, hay secuela, a lo mejor ahí cobra más sentido.

Hablo, claro está, de cierto personaje peludo al que podemos ver, que se supone que da sentido al título.

jueves, 23 de marzo de 2017

Con el nUevo móvil

 
En mis manos. Bueno, solo en una.

Hoy me ha llegado el nuevo teléfono móvil que pedí el martes: un BQ Aquaris U, que viene a sustituir mi ajado Aquaris 4.5, que tan buen resultado me ha dado, con la pretensión de que sea lo mismo pero mejor. Sin embargo, son varios los motivos por los que su estreno aún tendrá que esperar.

Uno es una tontería, que es comprar una funda, pues llevar el móvil nuevecito en el mismo bolsillo que llevo las llaves, sin protección, da cosica. El otro es que me tiene que llegar el duplicado de la tarjeta SIM, para que se adapte al nuevo teléfono. Esto en principio tampoco debería ser un problema, ya que creo que la que tengo sirve perfectamente. Pero eso no he podido comprobarlo, y es el verdadero motivo por el que la sustitución va a tener que esperar un poco, ya que no he sido capaz de abrir la ranura de las tarjetas, ni con el punzón-llave que viene. Y dado que no me quiero cargar el teléfono tan rápido, lo llevaré mañana a la tienda.

Así que de momento, sigo con el viejo, y el nuevo es... una bonita tablet.

miércoles, 22 de marzo de 2017

Kong: La Isla Calavera

Esta vez el Rey juega en casa.

¿Otra película de Kong Kong? ¿Pero no hicieron una hace poco? Vale, "poco" son 11 años, pero tampoco es un plazo tan largo, que es King Kong, no Spiderman, como para andar reiniciando la saga cada dos por tres. 

Pero esta vez tiran por una vía más original, y en vez de repetir el esquema clásico de "llegar a isla, ver mono gigante, capturarlo, mono secuestra a rubia y se sube al Empire State", cuentan una historia completamente distinta, que sin ser original (no deja de ser muy "Parque Jurásico") que sirve de vehículo para hacer una pura película de aventuras, sin más pretensiones que esa, saltando de cliché en cliché y mostrando todo tipo de horrores y letales bichos gigantes en la mítica Isla Calavera. Tampoco se puede decir, por motivos evidentes, que sea una secuela (no hago spoiler si digo que la versión de 1933 acaba con el simio ligeramente muerto), y tampoco puede decirse que sea una precuela, pues se desarrolla a principios de los años 70. Así que, ¿un reboot? Bueno, podría ser, pero con un argumento muy diferente.

La película en sí no pasa de ser un producto de puro entretenimiento, y de ver lo bien hecho que está y lo grande que es el mono, con todo un elenco de personajes secundarios a los que solo les falta una diana en la cabeza, pero a fin de cuentas están para eso. Esta película va sobre el Rey, y los humanos son solo unos invitados en su casa, que es la isla.

Aunque entretenida, no me parece que sea una película imprescindible, pero lo que sí me parece imprescindible, si se va a ver, es quedarse hasta la escena de después de los créditos, pues conseguirá que el pequeño friki que muchos llevamos dentro dé saltos en la butaca. Solo daré una pista: no es Samuel L. Jackson, que ese ya sale antes de los créditos del final.

martes, 21 de marzo de 2017

El móvil anoréxico

No eres tú, soy yo.

Me da rabia, y me he estado resistiendo hasta ahora, prolongando su vida más allá de lo habitual, pero me temo que va a tocar jubilar el Bq Aquaris 4.5 que tan buen resultado me ha dado, pero que a pesar de que todavía funciona perfectamente, y la duración de la batería es aceptable (llego a casa a la noche con un 30% si la cargo antes de salir, algo impensable con el anterior), tiene un problema gordo, que lleva tiempo arrastrando, no tiene arreglo y puede acabar por darme un disgusto.

El problema es de alimentación, y es que la ranura en la que se mete el cargador está ligeramente torcida, y cuando lo enchufo se sale con un soplido, pasando muchas veces que lo dejo a cargar por la noche, el cable se sale y me lo encuentro por la mañana con un 10-15%, y es una chufa, ya que, ahí viene el otro problema, la mayoría de los cargadores no me sirven. De hecho, alguna vez que lo he tenido que cargar en el trabajo he tenido que andar casi momificándolo con gomas para que no se salga el cable del cargador de su holgada ranura.

Así, aunque el resto funciona de perlas, temo que cualquier día haga puf y deje de poderlo cargar, de manera que me tengo que rendir a la evidencia y cambiar ya de terminal, Ha tenido una vida larga (2 años y medio, lo que en años de móvil son como 115 años humanos, más o menos) y feliz, 

El jueves llega el flamante reemplazo. ¡Arf, qué pereza!