martes, 30 de abril de 2024

Devolución de gastos hipotecarios

Me da igual lo que diga el Euribor: este mes, hipoteca negativa. 

No era ajeno a toda esta historia de los gastos de hipoteca que los bancos deben devolver a los clientes, pero no hice nada porque, al haber comprado en 2019 pensaba que no me correspondía. Pero vía radiopatio me llegó un mensaje en el que parece que sí podía pedir, de modo que indagué un poco y vi que sí podía pedir, aunque el plazo se estaba terminando ya.

Busqué los papeles y las facturas, mirando qué podía reclamar y qué no. Me leí las escrituras de la hipoteca y vi que ahí no había nada que reclamar, pues me lo habían hecho bien. Sin embargo, vi que tal vez podía rascar algo de la tasación, que sí pagué yo.

Hice el escrito reclamando, lo llevé a una sucursal de la entida bancaria y me desentendí del tema, no teniendo respuesta alguna hasta ayer, que veo que me aparece en la cuenta del banco un ingreso de casi 500 euros, cuya única explicación es ABONO GASTO PGH XXXXXXXXXX (donde PGH XXXXXXXX es el código de mi hipoteca), de modo que deduzco que será aquello.

Un dinero con el que, francamente, ni contaba, y que nunca viene mal.

lunes, 29 de abril de 2024

Sobaos de mango

Estos sí que me quedaron bonitos. 

Un experimento que me apetecía hacer y que el otro día puse en práctica. Mi idea original era hacer galletas, pero la cosa me quedó mucho más esponjosa de lo previsto, así que fueron más bien bizcochitos.

Ingredientes (a ojo)

-180 gr. de mantequilla sin sal
-750 cl de pulpa de mango
-200 gr de harina
-50 gr. de azúcar glas
-una pizca de sal
-una pizca de bicarbonato sódico
-un huevo

El procedimiento, el habitual para las galletas. Derrito la mantequilla, mezclo con la pulpa de mango. Eso lo mezclo con la harina, el azúcar, la sal y el bicarbonato. Echo el huevo batido y estoy un rato con la batidora de varillas, hasta conseguir una masa uniforme. Eso se va a la nevera un par de horas.

Caliento el horno, unos 15 minutos a 170º-180º, y luego meto las pelotillas de masa en el horno, donde las tengo unos 20 minutos a esa temperatura. Dejo enfriando el resultado, espolvoreo con azúcar glas para la foto y ya tengo un rico postre del que presumir.

domingo, 28 de abril de 2024

Finde de lonjas

Otro sábado de mover juegos.

Otro fin de semana, y ya se nos va abril. Empiezo con el viernes, que por la tarde tuvo juegos de mesa, con partida al Apiario (holgada victoria, y juego que me sorprende gratamente) y luego un par de partidas a Pelusas, con una de cal y otra de arena. Por la noche cine, viendo Puan.

El sábado por la mañana cocino un rato (bizcochos de mango) y luego a la lonja de Ábaco, a reordenar juegos. Luego como en casa y termino de hacer los bizcochos, antes de ir a la otra lonja, a la de Moskotarrak, donde tengo varios cumpleaños, y por ahí andamos, arreglando el mundo, hasta que a eso de las 2 me marcho, siendo yo el único sobrio.

Domingo por la mañana, de nuevo a la lonja, para probar el Fallout, ganando de chiripa, y luego a casa, a comer a las tantas (16:30 o por ahí) y una tarde de hacer el Homer en el sofá.

Eso ha sido mi fin de semana.

sábado, 27 de abril de 2024

Puan

Puan es el nombre coloquial de esa universidad.

Marcelo es un profesor universitario de filosofía tiene que lidiar con que ha fallecido el catedrático, con lo que puede optar al puesto, pero hay dos problemas. Uno, el económico, y es que por culpa de la crisis económica, su universidad se está yendo al garete, y por el otro lado, la aparición de otro candidato, Rafael: un filósofo estrella de prestigio internacional, guapo, carismático y amable, al que Marcelo envidia y desprecia.

Con un punto entre la comedia y el drama reivindicativo, Puan tiene un poco de tira comica llevado a pantalla, con escenas que son un poco historias cortas, o sketches en sí mismos, en los que Marcelo se va enfrentando a situaciones incómodas y muchas veces vergonzantes, a la par que avanza la historia principal. Algunas de estas escenas tienen momentos tronchantes, como la escena del pañal (adelanto, eso sí, que es muy escatológica), o sus clases particulares de filosofía a una adinerada octogenaria.

Eso y unos personajes con los que simpatizar (también hay alguno que habría tirado al mar, eso sí), Puan es una película entretenida, y con un toque de personalidad propia. Tal vez, si tuviera que quitarle algo, los últimos dos minutos, que se me hicieron algo pesados, con el protagonista recitando un tango de forma casi monocorde.

viernes, 26 de abril de 2024

La primera profecía

Profeticé que no me iba a hacer mucha gracia y acerté.

Esta es una película que ya partía con desventaja, ya que no he visto la original, de la que esta es precuela, y tampoco me llamaba nada, de modo que es una de esas películas que veo por ver. Así, tampoco se le puede culpar de que yo no entrara en su juego y se me terminara haciendo pesada, sobre todo porque no conseguía que me interesase la historia que me estaba contando.

La película nos lleva a Roma, en 1971, donde llega Margaret, una novicia americana, para unirse a un convento-orfanato y tomar los votos. Como no puede ser de otra manera, irá viendo que pasan cosas chungas y descubrirá una conspiración por parte de gente que quiere traer a la tierra al Anticristo (o sea, Damian), y lo que al principio es agradable y bonito, se irá oscureciendo, hasta llegar a un final de pesadilla y un final que, hasta para tratarse de una precuela, resulta terriblemente previsible, como también resultan previsibles algunos de los sustos con los que trata de generar artificialmente tensión.

No me ha gustado, es obvio, pero también hay que ser justos y tener en cuenta que esperaba poco de ella y que claramente esta película no era para mí. Y en su defensa hay que decir que, dentro de eso, tampoco me ha resultado tan terrible.

jueves, 25 de abril de 2024

Bu 17.0

Ciudad de vacaciones.

El tiempo avanza inexorable y atrás queda aquel ahora lejano 25 de abril de 2007, día en el que después de un tiempo rumiando la idea me decidí a empezar un blog.

Era la moda de la época y yo me uní, pensando que iba a ser cosa de un par de meses, y que con el tiempo sería uno más de tantos pecios digitales de la blogosfera. Sin embargo, aquí sigo, y este blog es un superviviente, producto de tiempos pasados, y de momento sin intención de echar la cortina.

Llegará el día en el que dejen de aparecer entradas (o que cierren Blogger, que también puede pasar), pero de momento eso está lejos de mi intención.

miércoles, 24 de abril de 2024

Unboxing de Dracula Dossier

El libro principal.

Ayer me llegó material rolero que había comprado en preventa. Hablo de Dracula Dossier, la aclamada campaña rolera que parte de un escenario en el que el rey de los vampiros es real y la novela de Bram Stoker la versión adaptada y censurada de cartas y documentos reales, y el MI6 quiere aprovecharse de esto para sus propios fines. Que no sé si llegaré a dirigirla algún día, pero ya la tengo.

Y esto es lo que traía la caja:




Además de la campaña propiamente dicha y la novela, con anotaciones (clave para el desarrollo de la investigación), trae la guía de campo, los archivos Edom y La leyenda de Dracula, que ya picotearé para ver exactamente lo que son.

Dije unbxing, no análisis exhaustivo...

martes, 23 de abril de 2024

Civil War

No confundir con esta otra Civil War.

¿Qué pasaría si a Estados Unidos se le acaban los países que bombardear y se tiene que bombardear a sí mismo? En ese escenario se desarrolla Civil War, mostrándonos las andanzas de un grupo de periodistas de guerra, tratando de cubrir el frente, en primera línea de batalla y jugándose la vida mientras recorren un país en llamas.

La película me supuso una decepción relativa, no por falta de calidad, sino porque no era exactamente lo que esperaba ver. Pensé que ahondaría más en el contexto político de la guerra que da nombre a la película, pero de ella no se dan más que sucintas pinceladas y lo que nos cuenta no es la guerra, que se convierte en un mero decorado, sino las vivencias de los protagonistas, y los desoladores efectos que tiene la guerra en las personas. Ocurre en Estados Unidos, como podría ocurrir en Siria, Somalia o Palestina.

Pero como digo, la decepción era relativa, pues si bien no me encontré con lo que había ido a ver, sí me encontré con una película muy solvente, que ofrece momentos narrativamente muy poderosos y cuenta con escenas que me hicieron permanecer pegado a la butaca, y no sin sobresaltos. Mención especial a cierta escena en la que aparece Jesse Plemmons (prácticamente volviendo a ser el despreciable Todd Alquist de Breaking Bad), que es sin duda la escena más tensa de toda la película. Además, no es el todo cierto que da igual que la película fuera en Estados Unidos o en [inserte país africano del que nunca se acuerden los medios], pues precisamente al ser en Occidente, nos hace más fácil ver un poco más desde dentro, lo que es que el país en el que vives se vaya a la mierda, tu bienestar y tu seguridad se vayan por el retrete. No tanto como un "te podría pasar a ti " (lo que daría para debate sobre la doctrina del shock), sino como un "mira, esto es lo que le pasa a la gente cuando su país entra en guerra".  

Con unos apartados técnicos muy logrados, tal vez se le pueda echar en cara que el final quede un tanto forzado, pero tampoco me llegó a chirriar, y no desmerece en absoluto el producto. Además, el final del final, valga la redundancia (lo de la foto de los soldados, que luego acompaña a los créditos), es un perfecto relato de lo que probablemente sí pasaría.

No es lo que compré, pero me la quedo.

lunes, 22 de abril de 2024

Optimus

 No confundir con el mus.

Optimus es un juego de dados, de tipo roll&write (tirar dados y escribir en una hoja los resultados) de 1 a 4 jugadores, que al menos en su versión solitaria, la que he probado yo, resulta bastante adictivo.

Tenemos seis dados, cada uno de un color (amarillo, azul, verde, naranja, morado y blanco, que es comodín) y una hoja en la que vamos apuntando.

La hoja.

La mecánica es muy sencillita. El jugador activo tira todos los dados, si tiene y quiere gasta repeticiones y se queda con uno de los dados. Todos los que tengan un resultado inferior se apartan, y apunta en su hoja el resultado del dado elegido, en su espacio correspondiente. Con los dados que no han sido apartados ni usados repite la operación, eligiendo un segundo dado, y hace esto una tercera vez, para elegir tres dados. Una vez lo haya hecho, el resto de jugadores eligen uno de los dados que apartó y lo marcan (no tienen que pelearse por ello, pueden elegir el mismo si quieren). Si tiene un "+1", puede volver a utilizar uno de sus seis dados, tanto si está usado, apartado o sin elegir. Una vez hecho eso, e el turno del siguiente jugador y cuando todos han actuado, se acaba la ronda.

El juego consta de cuatro a seis rondas (según número de jugadores), al principio de las cuales los jugadores ganarán una recompensa fija (repetición,+1 o marcar una casilla cualquiera).

¿Y cómo se usan los dados?

Amarillo: Se usa un dado amarillo para marcar una casilla de ese número en la sección amarilla. Las líneas dan recompensas inmediatas, las columnas puntos al final de la partida y la diagonal un +1, que se puede usar más tarde.

Azul: Se suman el dado azul y el resultado que tenga el blanco, y se marca esa casilla en la sección amarilla. Además de las recompensar por filas y columnas, tener más casillas azules marcadas da puntos de victoria, hasta 56, si se marcan todas.

Verde: Se usa un dado verde igual o mayor a la casilla que queremos marcar (de izquierda a derecha, claro) y, además de las recompensas que vaya dando, nos otorgará tantos puntos de victoria como la casilla verde más a la derecha que hayamos tachado al final de la partida.

Naranja: Usamos cualquier dado naranja y marcamos casillas de izquierda a derecha. Además de las recompensas que vaya dando, al final de la partida dará tantos puntos como la suma de todos los números.

Morado: Funciona igual que el naranja, pero con morados y una pequeña complicación: cada dado que pongamos tiene que ser má alto que el anterior, a menos que sea un seis, que podemos poner cualquiera. la puntuación es también la suma de los números morados.

Zorritos: Algunas de las recompensas que iremos marcando son esos iconos de zorro. Cada uno nos da tantos puntos al final de la partida como el color que menos puntos nos haya dado. Así que de nada nos sirven si hemos descuidado alguno de los colores.

Y este es básicamente el juego. En su modo solitario la diferencia es básicamente que tras elegir nuestros dados, tiramos todos y de entre los tres más bajos elegimos el que queramos, y que hay que conseguir el máximo número posible de puntos, según una tabla.

Rápido, sencillo y muy adictivo. Difícil echar una sola partida.

domingo, 21 de abril de 2024

Finde electoral y tal

Partida matutina.

Pues fin de semana con bastantes cosas. El viernes comida cumpleañera en La Tagliatella con mi madre, luego algo de gimnasio y después visita a Max Center, para cenar y ver Freelance, aunque no volvimos andando, sino en metro. 

Bastante meneo iba a tener el sábado, que por la mañana estuvimos en la lonja, quitando cables y tubos, para reacondicionar las baldas de juegos, algo que todavía nos va a dar bastante curro. De hecho, estuvumos hasta las 14 o así, de modo que ya aproveché para comer pizza en el local, pues a las 16 tenía otra sesión de Seafall (donde me alzo con una generosa victoria, por cierto). Luego, después de un paseo aprovechando el buen tiempo, a cenar al Assafir marroquí, y a casa.

El domingo también bastante completo, pues aprovechamos la mañana para echar un Heat, en el tablero personalizado de Bilbao, y también gano (creo, además, que es la primera vez que consigo ganar una partida). Luego voto y voy a Barakaldo, donde había comida, que ya sabía, pero me sorprenden con que era para celebrar, entre otros, mi cumpleaños.

Menos agradable es el partido, en el que un infame arbitraje (en serio, de los de recordar, y para mal) da la victoria en Miribilla a Obradoiro, aunque como tampoco es que nos jugáramos gran cosa, el disgusto es relativo. Y cuando termina el partido, por fin a casa, que este fin de semana apenas la he pisado.