jueves, 31 de enero de 2013

Interraíl (XII)

Comenzaba el viaje de vuelta. 

La salida de Estambul marcaba un doble punto de inflexión en el viaje.Por una parte, dejábamos de ir hacia el Este para volver a Occidente, pero sobre todo porque en Estambul dividimos la compañía: borja y David se quedan allí, y Olga y yo marchamos, rumbo de nuevo a Europa. 

Pero decidimos no desandar nuestros pasos, sino que optamos por una ruta alternativa, en un muy largo viaje en tren. Y todo empieza con...

Estambul-Thesalónica: "A ver si tenemos suerte con la alternativa macedónica". 

En el tren, de una calidad y comodidad incotestable (nótese la ironía), viajamos con una familia de gitanos búlgaros, con los que iba una niña que miraba ávidamente nuestras chocolatinas, y no paró hasta hacerse con una. También me llama tremendamente la atención el momento en el que entra en el tren un vendedor de agua y grita "¡so, so, so!" (agua en turco), lo que inmediatamente me permite darme cuenta de por qué a los vendedores de agua de Dune se les llama Soo Soo Sook.

El viaje no es precisamente corto (16 horas), y nos da mucho margen para el desvarío y el aburrimiento. En un momento de sopor extremo escribo el siguiente ensayo:

NOTA SOBRE LOS CHICLES TURCOS: Estimado lector. ¿Alguna vez has probado a mascar Ironfix (esa sustancia que servía para pegar pósters a la pared)? ¡Pues un chicle turco te brindará una experiencia muy similar, pero igual de desagradable!

Durante el trayecto trabamos contacto con un grupo de madrileños, también mochileros, que nos ameniza el viaje. Y con ellos compartimos el siguiente episodio.

Nada más cruzar la frontera, el tren se detiene en Python y nos hacen bajar, y nos comunican que hay que pagar un suplemento o esperar al siguiente tren, lo que son varias horas. Optamos por ceder al suplemento, pero resulta que no hay plazas para todos, así que le echamos todo el morro del mundo y nos metemos a viajar en primera, sin nadie que nos diga nada (Dios bendiga la vagancia griega). Y así viajamos un rato hasta que finalmente aparece un revisor y nos hace pagar un suplemento (que ya estábamos dispuestos a pagar) y nos permite continuar en el tren (que no nos querían dejar coger). Así que miel sobre hojuelas. 

Empieza a caer la noche, y entra el sueño, aunque un teléfono móvil de no se sabe quién, sonando incesante con su Tubular Bells, impide todo atisbo de sueño.

Y finalmente llegamos a nuestro siguiente destino: Thesalónica.

miércoles, 30 de enero de 2013

El pobre elefantito

Dumbo :(

Hay fotos que despiertan sentimientos, y la verdad es que la que hoy nos ocupa me ha llamado la atención.  La noticia ha sucedido en Malasia, donde 10 elefantes pigmeos han aparecido muertos de forma misteriosa (podría ser que envenenados). El texto dice así, "Diez elefantes pigmeos, subespecie de paquidermo en peligro de extinción, fueron encontrados muertos en una reserva de Sabah, estado de Malasia situado al noreste de la isla de Borneo. Los animales fueron hallados muy cerca uno de otro en la jungla que tapiza el parque forestal de Gunung Rara, con unas 485.000 hectáreas de extensión. El departamento a cargo de la protección de la fauna ha iniciado una investigación para determinar si los elefantes murieron envenenados, como en principio sospechan los veterinarios. En octubre del año pasado la asamblea legislativa del Estado de Sabah prohibió cualquier tipo de actividad forestal o agrícola en Gunung Rara para proteger el hábitat del elefante pigmeo, del que apenas quedan en estado salvaje unos 1.500 ejemplares en la isla.

Tal vez no sea una historia especialmente llamativa, pero la foto del pobre elefantito llorando a su madre es una foto tan bonita como triste. Aunque aquí por desgracia no creo que tenga unos cuervos enseñándole a volar.

martes, 29 de enero de 2013

Más montañismo doméstico

El salón de mi casa 

En más de una vez me he referido aquí a las humedades que hacen crecer el suelo de mi salón, con montículos que bien podrían parecer el túmulo mortuario de una prostituta muerta. También he ido hablando de las no pocas obras que hemos tenido al respecto, y de cómo volvía a salir un nuevo bulto cada vez que dábamos el tema por finiquitado. 

De hecho, la última vez que se hizo obra, acordamos con el casero que nos molestaba más la obra que el bulto, por lo que ahí se quedó el del hall. El tema es que ahora ha salido otro, aún mayor, en el pasillo/salón, y la solución pasa no por levantar y cambiar (como las anteriores veces), sino de levantar y bajar todo el sistema de cañerías, obra que se antoja más complicada. Y como quiera que el casero lo ha dejado a nuestra elección, creo que salvo que esto se convierta en insostenible, preferimos tener los bultos que la casa patas arriba por las obras.

lunes, 28 de enero de 2013

Teaser: El llanto de Dédalo

Spoiler: definición gráfica.

Dédalo era un arquitecto de la antigua Grecia, capaz de elaborar los más ingeniosos inventos y los más retorcidos laberintos. Suyo era el laberinto del Minotauro, y suyo era también el sistema de rotondas de Vitoria.

Esto viene a raíz de que a medio curso la escuela de teatro a la que voy organiza una actuación (aparte de la obra de junio), en la que todos los grupos hacen una miniobra. Y este año la mitología es el nexo que tienen estas obras en común.

Representaremos el 2 de marzo en la sala Bilborock, y el argumento de la obra debería ser evidente.

domingo, 27 de enero de 2013

Huevos con aceite, libros y otras cosas

Un calamar a la romana.

Fin de fin de semana. Y como es costumbre, hago la crónica.

El viernes, tras echar por la tarde unas partidillas a Dominion y Modern Art, una incursión a Santurtzi, a la fiesta sorpresa de una amiga (sorpresa para ella, que era su cumpleaños), en la que soy de los pocos no informáticas, pero solo un rato, y pronto a casa. 

El sábado tocaba otra celebración cumpleañera, esta vez de mi madre, con comida en el Wok, y por la tarde dar una vuelta de compras de las que molan (Game, Fnac...) y luego a casa. Por la noche partida de rol: La mirada del Centinela, donde jugamos el episodio "Sentencia revocada", en la que mi personaje, Goldfield, encuentra una muerta dramáticamente muy apropiada.

Y hoy doble evento. Por una parte un nuevo minimusical (frikimusical esta vez), versionando a los Twisted Sisters con la gastronómica versión "Huevos con aceite" (de ahí el calamar, que intervino en la grabación) y después más comida en otra edición del Club del libro, de la que me traigo los 3 primeros tomos de Strangers in Paradise.

sábado, 26 de enero de 2013

Modern Art

Versión antigua del juego. 

Modern Art es otra de las joyas del prolífico diseñador alemán Reiner Knizia, y aquí los jugadores son marchantes de arte que tienen que conseguir que sus museos destaquen por encima de los demás.

Existen, al menos que yo conozca, tre sediciones de este juego, y en la anterior (la que yo conocí) se podía elegir entre museos reales, y teníamos para elegir 5 ciudades: París, Nueva York, Berlín, Tokyo y... Bilbao.

Componentes. Sí, lo que parece el Guggenheim de Bilbao, lo es.

Además de estos museos, que a efectos de juego funcionan exactamente igual, hay 5 artistas (ficticios, aunque con resemblanzas a pintores reales de arte moderno) que tienen cuadros, y cada cuadro es una carta. Y estos cuadros valdrán más o menos, y el objetivo de los jugadores es acabar la partida con más dinero que los demás.

Al principio del juego se repartirán cartas a los jugadores, y al principio de cada ronda, excepto la última, se repartirán más, hasta haberse dado todas. Son en total 5 rondas (llamémoslas temporadas), y en la última tocará jugar con lo que nos quede en la mano.

¿Cómo va esto?

El funcionamiento del juego es sencillo. Cada jugador en su turno puede jugar una carta de su mano, y representará que está sacando un cuadro a subasta. Hay varios tipos de subasta, que vendrán determinados por un icono en la propia carta, y son los siguientes:

-Puja abierta: Sencilla. Los jugadores van berreando sus ofertas, hasta que alguien diga una cifra que nadie quiera superar. El mejor postor se llevará el cuadro a su galería y pagará el dinero al jugador que jugó la carta. Si es éste quien ha hecho la mejor oferta (el que saca el cuadro también puede pujar), se quedará con el cuadro, pero le dará el dinero a la banca. Si nadie puja, el que sacó la carta se la lleva gratis.

-Puja a ronda cerrada: Por orden, y empezando por el jugador a la izquierda del que puso el cuadro, irán haciendo sus ofertas. Cada jugador solo puede decidir si supera o no la oferta anterior. Y la subasta acaba en el que puso la carta, que podrá elegir entre vender el cuadro al mejor postor, o ser él quien lo compre, pagando un precio mayor a la banca. Como antes, si nadie puja, el que sacó la carta se la lleva gratis.

-Puja secreta: Cada jugador pone una cantidad de dinero en su puño, y simultáneamente muestran sus ofertas. El que haya puesto más, se la queda. En caso de empate, el que jugó la carta tiene preferencia, y si él no está entre los que empataron, empezando a contar hacia su izquierda, el que tenga más cerca (el que sea "mano", vamos)

-Precio fijado: El que pone el cuadro establece un precio. Por orden, los jugadores pueden decidir si lo pagan o no. En cuanto uno dice que sí, se queda con el cuadro y se termina la subasta. Si nadie lo quiere, el que puso el cuadro está obligado a comprárselo a la banca.

-Colección: Es un tipo especial de subasta, en la que se saca esta carta, junto con otra carta normal del mismo autor. Se hace una subasta con las mismas reglas que la segunda carta, con el goloso añadido de que aquí el premio no es un cuadro, sino dos.

Naturalmente, para que se pueda pujar por los cuadros, se empieza con dinero (concretamente 100 cada jugador). Si no, el juego iba a ser un poco absurdo.

Autores de la edición moderna.

¿Y cuánto dura la partida?

Como ya comenté, la partida consta de 5 rondas. Pero de poco sirve contar esto sin explicar cómo funcionan las rondas. La ronda dura hasta que se subasta el quinto cuadro de un mismo autor. Basta con que salga, porque de hecho, ese cuadro no se llega a subastar. En ese momento, se mira qué autores han vendido más cuadros en esa ronda, y se establecen los precios.

Los cuadros del autor (que no jguador) que más cuadros haya vendido valdrán 30, los del segundo 20 y los del tercero 10. Los otros dos, en cambio, no valdrán ni como papel higiénico.De esta manera, cada jugador venderá en ese momento a la banca sus cuadros (no es una opción, es obligatorio), y se llevará el dinero correspondiente. Que puede ser mucho, poco o incluso nada. 

Puede pasar, y de hecho lo raro es que no pase, que haya empate en número de cuadros vendidos. En ese caso, el criterio de desempate es sencillo. Unos autores son mejores que otros, y siempre ganarán los empates (lo que es un factor a tener en cuenta a la hora de comprar). Claro que también son menos fecundos y hay menos cartas de los buenos que de los mediocres. Recordemos que son cinco autores.

Las demás rondas funcionan igual, con dos matices. Uno, que en las rondas 2ª, 3ª y 4º se roban cartas, y otra, que los cuadros, al venderse, suman su precio anterior. Es decir, que si un autor fue el segundo más vendido en la primera ronda (y por tanto sus cuadros valieron 20) y es el autor más vendido en la sgunda ronda, sus cuadros no valdrían 30, sino 50. ¡Y si volviera a ser el más vendido en la tercera ronda, nos iríamos a los 80!

Pero ojo, esto solo vale si ha puntuado en esa ronda. Si un autor, pongamos el caso, hubiera quedado segundo en cada una de las 4 primeras rondas (20+20+20+20), pero no está entre los 3 primeros de la quinta, su precio en esta ronda sería de 0. Las moda es cruel, ¿qué se le va a hacer?

¿Quién gana?

Sencillo: el que tenga más dinero al final de la 5ª ronda.

(Opcional) Regla de la casa: Dado que esto es un juego temático, cada jugador deberá, cada vez que saque a la venta un cuadro, decir su título y ofrecer una breve descripción del mismo. La mecánica permanece invariable, pero el juego ganará en diversión.
Edición española.

Como ya comentaba, la edición antigua del juego traía museos reales (ciudades más bien), y en ediciones posteriores parece que se ha renunciado a esto. Desconozco el motivo, si esto se debe a temas de derechos de imagen, estrategias comerciales o qué, pero en mi opinión le resta bastante gracia al juego. Así y todo, es un gran juego, que merece ser jugado.

jueves, 24 de enero de 2013

Ahí al lado

Así es como creemos que es. 

La luna, esa invitada de plata que viene a vernos por las noches, a veces esfera, a veces sonrisa. Generadora de mareas, poesías y hombres-lobo, y supuestamente visitada por el hombre en 1969. En noches de cielo despejado, cuando la luna llena se muestra en todo su esplendor, podemos verla casi como si estuviera en el edificio de enfrente, apreciando sus arrugas (producto, sin duda, de la edad) y sus mares. 

Parece que está ahí al lado, casi al alcance de la mano. Pero la realidad es otra, y esta ilustración nos permite hacernos una idea bastante más aproximada de la distancia que nos separa de la Luna.


Así es como es en la realidad.

¿Impresionante, eh? Yo tuve conocimiento de esto en un documental, en el que hacían el símil con un balón de baloncesto y una pelota de tenis, preguntando a la gente por la calle. Nadie acertó. Yo tampoco.

Aproximadamente tenemos que es una distancia de 380.000 kilómetros, y si tenemos en cuenta que el perímetro de la Tierra es de unos 40.000, nos da que para ir a la Luna habría que recorrer una distancia equivalente a ir y de una punta a otra de Bilbao unas 20 veces.

Y esto nos lleva a la reflexión de que siendo el sol exageradamente más grande que la Luna, y que a veces se ve incluso más pequeño que esta... buf, como para ir andando.

miércoles, 23 de enero de 2013

¿Vivos en la Eurocup?

-Juegas como un granjero.
-Qué apropiado, tú defiendes como una vaca.

No daba un duro por el partido de hoy, y la verdad es que la Eurocup sigue estando extremadamente complicada. Pero hoy el Bilbao Basket ha dado su mejor imagen, y ha arrollado al Valencia, que era favorito, en un partido que ha sido muy bonito de ver.

Ha empezado muy bien la cosa, con un 8-0 de salida. Pero no tardó el Valencia en mostrar sus credenciales y plantarse en el 10-10. Parecía que nos íbamos, pero se nos volvían a pegar. Así hasta llegar 23-16, creo, al final del primer cuarto. Y ahí nuestra debacle. Han empezado a meterlas de todos los colores, mientras que los de negro las fallaban todas, y se han plantado 11 arriba.

Así hasta que se ha lesionado el jugador del Valencia Sergey Lischuk, quien estaba siendo uno de los mejores de su equipo (quien haya jugado al Monkey Island podrá pillar el chiste de la foto), y llegó la reacción del Bilbao Basket, que recortó hasta llegar solo 3 al descanso.

A partir de ahí, un demoledor parcial, de 9-0 devolvía al Uxue Bilbao Basket a la posición ventajosa, y la ventaja ha ido creciendo, sobre todo con jugadas como un triple de Zisis, que poseído por el espíritu de Javi Salgado la ha metido en la bocina y desde medio campo. 

Y ya en el último cuarto, al que se ha llegado con un bonito +10, el Valencia, completamente maniatado, intentaba acercarse pero no había manera, y al final 15 puntos de diferencia (91-76), en un partido en el que Raül López ha demostrado por qué llegó a la NBA.

Sigo viendo muy complicado pasar a la siguiente fase, pero al menos hoy he disfrutado como un enano. Y como jueguen a este nivel, ojo en la Copa.

martes, 22 de enero de 2013

Vuelven las fresas

Pleno municipal en la aldea de los Fruittis.

Algunas drogas son más sanas que otras, y está claro que las fresas, y más concretamente los fresones, tienen algún tipo de sustancia adictiva que compele a ingerirlas con fruición. Hacía bastante que no le daba a tan rojo producto, y cuando hoy he ido en el descanso matutino a por el zumo de naranja (voy a hacer un poco de publicidad gratuita: en la frutería Mil Frutas, en la calle Euskalduna ponen por 2 euros un delicioso zumo de naranja de medio litro, natural y recién exprimida) he visto que tenían unos fresones de delicioso aspecto, y me he cogido una caja. Aunque debo confesar que ya no quedan pruebas de esa caja, pues entre el picoteo de la mañana y el de la tarde... Bueno, podía haber sido peor, podía haber comprado cocaína, ¿no? 

Y algo me dice que volveré a cometer la misma fechoría, que los atracones de fresas eran los únicos que me permitía cuando estaba en plena operación adelgazamiento hace dos años, y no me fue tan mal.

En otro orden de asuntos, y por si quedaba alguna duda, hoy he llegado al trabajo y me he encontrado con un correo avisando de que el famoso quinto usuario de ayer... tampoco iba a venir.

A cambio, todos los que he citado hoy, han funcionado a la primera.

lunes, 21 de enero de 2013

Trabajo nuevo, primeros escollos

El título del día de hoy.

Cuando se empieza con una tarea nueva, hay una primera vez para todo, y nos vamos encontrando con las primeras dificultades. En el caso de mis nuevos quehaceres los problemas no vienen de la parte de la grabación, sino de lo que vienen siendo las citas. Sobre el papel es fácil, llamar, concertar la cita y ya está. Y uno prevé que a veces pasará que no sea posible.

Además, tengo un talento especial para que siempre que empiezo con algo nuevo, el primero siempre es el más complicado. No, no es solo porque al no saber hacerlo sea difícil, es porque si tengo una pila de pongamos 20 expedientes, de los que 19 son normales y corrientes y uno tiene alguna cosa rara, siempre el primero será el complicado. Está bien, porque así uno se va curtiendo con las dificultades.

Y esto es lo que pasa con las citas, donde a la primera, zasca, persona ilocalizable. Me pongo el viernes en contacto con el centro que nos lo deriva y les mando la cita. Hoy, correo de que no le han podido localizar. Y claro, el hueco no puede quedar vacío, así que toca buscar sustitutos. Y esto no es fácil, ya que no llamamos directamente al usuario, sino al centro que nos lo deriva, quien tiene que intentar localizarlo. Pues si a la primera no hubo suerte, a la segunda tampoco. Consigo que me digan que sí, para un par de horas después me manden un correo diciendo que esa segunda persona tiene mañana cita con Lanbide, y que le sería imposible. La mañana va avanzando, y hay que llenar el hueco. Llamo a un tercero. Agua. Ha estado ahí, pero hasta mañana ya no se pasa, por lo que no se le puede citar a las 9.

Llamo por un cuarto, y me responden, lógicamente, que con tan poca antelación les es imposible.

Está claro, nadie quiere la cita de mañana. Pero no desfallezco y sigo intentándolo. Por mis cojones que lleno el hueco de mañana. Así que probamos suerte con un quinto candidato. Tras unas cuántas pesquisas y llamar a un sitio y otro, a última hora de la mañana logro que me confirmen que han dejado en casa del usaurio el recado de que tiene cita mañana a las 9. Ahora nos queda la duda:

¿Vendrá, no vendrá?