lunes, 3 de octubre de 2016

Teatro: sexta temporada

Un lustro ya.

Hoy es el primer lunes de octubre, y eso significa una cosa: vuelve el teatro después de salir por la tarde de trabajar. Parece que fue ayer cuando empecé, pero ya van cinco años, con otras tantas obras, y eso sin contar las obras pequeñas de marzo, los recitales de improvisaciones o los monólogos sheakespirianos. Puedo decir que ya no soy un novato en esto del teatro amateur. 

La verdad es que había ganas, pues esta clase es un buen aliciente para que el lunes sea menos lunes. Y hoy, que empezaba el nuevo curso, tocaba el ritual de ver caras nuevas y de echar en falta algunos compañeros que ya no siguen (aunque se mantiene la mayor parte del bloque). Pero como dice la canción, las cosas quedan, las gentes se van y otros que vienen las continuarán. Y como decía Freddie Mercury, el show debe continuar. Y hoy se ha puesto la primera piedra para el show teatral de 2017.

domingo, 2 de octubre de 2016

Fin de semana con jornadas y liga nueva

Empieza bien la liga.

Toca hablar de dos jornadas; las de juegos de mesa de ayer y la que da comienzo a la nueva temporada ACB de baloncesto. Pero antes vamos a respetar el orden y a comenzar el relato del fin de semana por el principio.

El viernes tocó una de lonja y juegos de mesa, con un Star Wars Rebellion por la tarde y juegos varios a la noche, aunque no hasta muy tarde. De hecho, antes de medianoche ya estaba en casa, así que antes de acostarme aproveché para reseñar el juego que había comprado y estrenado ese mismo día.

Sábado por la mañana de compras y pintxos, una sobremesa televisiva con intento frustrado de ir al cine (entradas agotadas) y por la noche nuevamente al local, donde organizábamos jornadas de juegos de mesa y aprovecho para jugar alguna partida suelta y echar unas risas, rememorando clásicos como Time´s Up (donde descubrimos que Lindsay Lohan destaca por su faceta de actriz porno) o "Come-caca-gato", al que llevaba eones sin jugar.

Nos vamos ya al domingo, con una agradable matinal en la que salgo para ver (aunque sea por televisión) el partido del Bilbao Basket, que empezaba la liga en Fuenlabrada, y lo hace a lo grande, con una victoria 80-89 en la que se llegaron a tener ventajas de más de 20 puntos, pese a lo que el miedo a perder cada vez que apretaban un poco ahí estaba. La sombra de las remontadas adversas del año pasado es alargada. De los nuevos me gustan mucho Bamforth y Buva (la doble B, algo muy propio del Bilbao Basket), que este año parece que nos van a dar muchas alegrías.

A mediodía aprovecho para terminar la segunda temporada de la soberbia Daredevil y de ahí a frikear un poco, con otra sesión de la campaña de Warhammer "El enemigo interior", cuyo primer libro "Sombras sobre Bögenhafen" estamos ya a punto de finiquitar.

Con eso y unos estornudos que ha tenido a bien regalarme la alergia (ahora estoy haciendo uso de ellos y del dolor de cabeza que los suele acompañar) damos por finiquitado este primer fin de semana de octubre.

viernes, 30 de septiembre de 2016

Los inseparables

Sencillo y con un cierto toque tierno.

“2 de agosto de 1914 – En la plaza del pueblo, un grupo de amigos inseparables contemplan incrédulos la orden de Movilización General expuesta en el tablón de anuncios del Ayuntamiento. Desde hace semanas, la lectura de la prensa resultaba ya ciertamente inquietante, pero no por ello este anuncio ha dejado de sorprender a todos. Sin tener la menor idea del infierno que les espera, estos amigos juran permanecer unidos frente a cualquier adversidad y así poder regresar todos juntos a su hogar. Desgraciadamente, la dura realidad a la que se enfrentarán superará con creces al peor de sus temores”

Este juego, que se llama "Les Poilus" en la versión original (poilu era el apelativo informal para los soldados de infantería francesa de la 1ª Guerra Mundial) es un juego cooperativo en el que los jugadores tienen que sumar fuerzas para sobrevivir a la Gran Guerra y llegar vivos al armisticio antes de que las trincheras acaben con su moral.

Para 2 a 5 jugadores, el juego se compone fundamentalmente de cartas, que contienen amenazas o heridas, y que los jugadores están obligados a jugar sobre sí mismos para poder cumplir con las misiones, pues de lo contrario la mora se les termina y fracasarán todos.

Para ello, al empezar se componen dos mazos: el de adversidad y el de moral. El objetivo es agotar el mazo de adversidad antes de que se termine el de moral, y esto se hace por medio de las misiones. Al comenzar la misión, el líder de misión (cargo que es rotatorio) decide la intensidad de la misma, y reparte entre los jugadores tantas cartas de adversidad como estime oportuno. Esto va de agotar ese mazo, así que no puede ser tan sencillo, por lo que además de agotarse, los jugadores tienen que quedarse sin cartas en la mano.

Por tanto, los jugadores tendrán un número variable de cartas en la mano (es importante el equilibrio, pues si tienen demasiadas no podrán hacer frente a ellas y si tienen pocas, el mazo de adversidad no avanza) y en su turno tendrán varias acciones:

-Jugar una carta. Puede ser de amenaza, con lo que se suma a la zona central (tierra de nadie) o de heridas. Si alguien tiene 4 heridas puede morir, y si alguien muere, todos pierden. Además, las heridas suelen incluir desventajas, que lastran al jugador. Las amenazas, en cambio, en el momento que haya 3 iguales de un tipo, la misión fracasa. Hay nieve, lluvia, noche, obuses, gas y asaltos enemigos (silbatos), teniendo cada carta dos o tres símbolos de amenaza.

-Dar un discurso: Hay unas fichas de discurso inspirador, limitadas, pero que cada misión se gana una, y que permite que los otros jugadores descarten un tipo de amenaza. Por ejemplo, si dice "no tengáis miedo de la lluvia", cada uno de los demás jugadores (no el que ha hecho el discurso) puede descartar una carta de su mano que tenga el icono lluvia.

-Usar el amuleto: Cada personaje tiene un símbolo, que representa su amuleto y se corresponde con una de las 6 amenazas. Puede dar la vuelta a su carta y eliminar de tierra de nadie una carta que tenga esa amenaza.

-Replegarse: El jugador sale de la misión y pone en secreto una ficha de apoyo, en beneficio de otro jugador. Esto es importante, pues el jugador que más apoyos reciba puede quitarse heridas, y si hay empate, nadie puede hacerlo, de modo que hay que tratar de intuir las acciones de los compañeros.

Basados en personas reales.

La misión tiene éxito si todos los jugadores se repliegan (en cuyo caso las cartas de amenaza jugadas se van de juego) o fracasa si hay una amenaza repetida tres veces (las cartas de tierra de nadie van al mazo de adversidad). Tras hacer eso, se miran los apoyos y se cuentan las cartas en la mano, y se pasan del mazo de moral al mazo de adversidad tantas cartas como cartas sumen los jugadores (por lo que empezar replegándose es fácil, pero no sirve de nada), y en el momento en que se terminen las cartas del mazo de moral, los jugadores han perdido. También pierden si después de calcular los apoyos alguno de ellos tiene 4 o más heridas.

El juego tiene el aliciente de ser cooperativo y resulta bastante difícil (ya en el modo que sugiere para novatos nos ha costado ganar), y las partidas no son de una duración muy larga (en torno a media hora), lo que hace de este juego una buena opción para rellenar el rato entre partida y partida. Además, cuenta con un detalle que me ha enamorado, y es que según cuentan las instrucciones, los personajes jugables están basados en soldados reales de la guerra, más concretamente los abuelos de algunos de los diseñadores del juego, lo que lo convierte en un entrañable homenaje a ellos.

jueves, 29 de septiembre de 2016

El futuro ya no es lo que era

¿En serio, qué me hizo pensar que esta película podría ser buena?

La película no tenía especial buena pinta, de hecho tenía una pinta a cutre que echaba para atrás. Y no mentía, lo es. Supuestamente una comedia, gasta nada más empezar las dos o tres balas graciosas que pudiera tener y se queda en una insulsa dramedia familiar que aspira a ser tierna y que no es si no una tontada al servicio de Dani Rovira, que demuestra lo que ya sospechábamos, que como actor solo tiene un registro: el de tío majete entrañable. Y ojo, que en ese sentido cumple, pero no se le va a pedir más.

No hay que cometer el error que cometí yo (esto me pasa por ir al cine sin documentarme) de que vaya a ser una película de ciencia ficción, pues es de ambientación completamente contemporánea, y las pintas de Rovira son debidas a que en la película es Kal-el, un futurólogo televisivo que a pesar de tener un cierto éxito en lo profesional, es un verdadero desastre en lo personal y está inmerso en plena crisis de los 40, con un divorcio que no lleva muy bien y unos hijos a los que apenas conoce.

Y así va la película dando bandazos, con un argumento soso y una paupérrima dirección de actores, que no parecen tomarse la película del todo en serio. Tiene el aliciente de estar desarrollada en Oviedo (una ciudad que personalmente me parece muy agradable), aunque no le pidan a Rovira que tenga acento asturiano, claro, por mucho que su personaje sea de ahí.

Lo cierto es que poco salvable hay en esta película. Al menos no llega a hacerse aburrida del todo, pero es verdad que es un producto completamente prescindible y sin gracia, que pretende, sin conseguirlo, tocar la fibra del espectador. 

Como nota procede poner un suspenso, en especial para la escena postcréditos que pretende ser graciosa y no llega ni a quedarse por el camino.

miércoles, 28 de septiembre de 2016

Empezando campaña de Descent

¡Empieza la campaña con victoria del Señor Oscuro!

Descent es un elaborado juego de mesa (lo que significa muchas fichitas, figuras y cartas) que recuerda muchísimo al clásico Heroquest, en el que hasta un máximo de 4 jugadores colaboran para derrotar al 5º, que maneja al Señor Oscuro. Los escenarios de los que se compone el juego constan de un tablero modular, que se va construyendo con algunas de las muchas fichas, y por el que se van moviendo los personajes para medir sus fuerzas con los monstruos y logrando sus objetivos. En función de que lo consigan o no, ellos o el Señor Oscuro van mejorando sus capacidades (con habilidades, equipo, conjuros...) y van avanzando por escenarios, con un cierto hilo conductor (que es más decorativo que otra cosa) hasta ir llegando al épico final. Es uno de tantos juegos que siguen este esquema, en el que además los personajes obedecen un poco al clásico Guerrero-Pícaro-Clérigo-Mago, pero tiene algunas cosas que le hacen destacar.

En primer lugar la calidad, tanto de jugabilidad como de materiales, con ilustraciones vistosas, figuras llamativas y variadas, y muchos componentes que pegan para bien al ojo, habiendo además mejorado mucho desde la primera edición, que era bonita pero en la práctica injugable. Otro motivo que hace que merezca la pena es las posibilidades que ofrece de variar el crecimiento del personaje, pues son muchos los personajes a elegir y diversas las opciones de mejora, lo que hace que las combinaciones de personaje final son muchas. No diré que es imposible ver dos personajes iguales, pues hay combinaciones mejores que otras, pero sí que variedad no le falta. Así, por ejemplo, un guerrero puede ser caballero, berserker, amo de las bestias... y como metamos de por medio las expansiones, la cosa crece más. El malo, por su parte, también tiene una cierta variedad a la hora de elegir los monstruos que salen en cada escenario, y los caminos a elegir son también múltiples, lo que hace que dos partidas a priori idénticas puedan ser completamente distintas, y eso le da una grandísima rejugabilidad.

La otra, y principal clave de por qué lo jugamos es que lo tenemos en la lonja, cortesía de un donante que tuvo a bien regalarnos este juego, con varias expansiones. Y claro, no se le puede hacer el feo de no jugarlo.

Así pues, hoy hemos empezado la campaña "Laberinto de perdición", en la que me toca el papel de señor oscuro, y en la que intentaré derrotarles y frustrar sus planes de salvar el mundo mientras río de forma maquiavélica.

NOTA: Aunque guarda similitudes, y desde fuera suena todo a lo mismo, Descent no es un juego de rol, pues aquí no hay una interpretación de los personajes, y no hay interacción más allá de "muevo a esta casilla y pego a este bicho" (a pesar de que haya gente que juega a rol así, pero ese es otro debate), y las posibilidades, aunque amplias, son limitadas al tablero.

NOTA 2: Esto solo es un juego de mesa. Cuando termina la partida recogemos las figuritas y las cartas, las metemos en la caja y seguimos con nuestras vidas normales, igual que si jugamos a Monopoly no nos creemos inversores financieros. 

martes, 27 de septiembre de 2016

El hombre de las mil caras

Eduard Fernández, un gran Paco Paesa.

Suele decirse que la realidad supera la ficción, y es que a veces suceden historias que dan para una película. Es el caso de Luis Roldán, ex-director de la Guardia Civil que se largó del país con muchos millones de pesetas, con un culebrón que tuvo en jaque al sistema y dio mucha salsa en los medios de comunicación, pues hubo un tiempo en el que no se hablaba de otra cosa.

A mí todo aquello me pilló muy jovencillo, por lo que la historia no me la conozco del todo, lo que creo que es un problema a la hora de ver la película, ya que sin conocerla bien puede hacerse un poco complicado de seguir, y sobre todo difícil de valorar su verosimilitud.

Dejando de lado ese detalle, se hace interesante, siendo un thriller de engaños, conspiraciones y juegos de poder en el que la atmósfera está muy lograda y la recreación tanto de la época como de los personajes muy conseguidas. Belloch parece Belloch, Roldán parece Roldán y Paesa también es él, así como algunos personajes secundarios que parecen transformarse en sus alter egos.

Técnicamente sobresaliente, puede contar con el mencionado handicap de no conocer los hechos más que a cachos pero tiene una historia atrayente y que da mucho juego, lo que hace que la valoración global sea positiva. Diría algo de la buena actuación de Eduard Fernández, pero eso rara vez es noticia.

lunes, 26 de septiembre de 2016

Hiperrealismo

Daba la sensación de estar saliendo realmente del suelo.

Hoy he ido a ver una exposición que no mentiré si digo que me ha dejado un poco frío. Seguramente las altas expectativas generadas por las muy buenas críticas que había oído de esta exposición de escultura hiperrealista que ha estado todo el verano en el museo de Bellas Artes de Bilbao, y que terminaba hoy, han tenido algo que ver, dado que he ido muy ilusionado a verla, y me he quedado un poco decepcionado.

La decepción no es tanto por que las muestras carecieran de calidad, pues había algunas verdaderamente espectaculares, sino porque era una exposición muy pequeñita, que se veía, siendo generosos, en media hora. Y aunque algunas obras, como ya he dicho, eran espectaculares, otras en cambio no lo eran tanto. No me ha disgustado, pero me ha dado muchísimo menos de lo que esperaba, la verdad. Vale que lo bueno si breve dos veces bueno, pero leñe, no TAN breve.

Ahora como muestra, y aunque las fotos no pueden hacer justicia a las obras, algunas que he retratado con el móvil:
La foto no lo muestra bien, pero el efecto gotas de agua era acojonante.

Unos pies muy detallados, casi se podían oler.

A simple vista era difícil saber si era una estatua o una chica jugando al escondite.

La Venus naciendo de una banana.

Esta también parecía de verdad.

El juego que hacía esta con la perspectiva es difícil de describir con palabras.

¡Culo!

Aquí igual no se nota, pero parecía que levitaba.

Desde otra perspectiva.

domingo, 25 de septiembre de 2016

Regreso a Miribilla 2016-17

No ha sido el mejor partido del mundo, pero había ganas de volver.

Por fin, tras el parón veraniego vuelven las matinales de baloncesto, pues hoy ha sido ya el partido de presentación del renovado Bilbao Basket, antes de que empiece la temporada el domingo que viene en Fuenlabrada. El partido ha sido malo, aunque con cierta emoción en el marcador y el rival, el venezolano Guaros de Lara no era un rival de mucho postín en cuanto al nombre, y hoy la cosa era más que nada ver a los nuevos. O algunos que vuelven, como el regreso de Salgado a Bilbao, tras su paréntesis de 6 temporadas fuera.

Se ha ganado, 91-86, aunque el partido ha sido un poco sosete, con el mal juego propio de un equipo no rodado, y con parciales en contra que en un partido de verdad habrían dado mucho miedo. Aquí, como daba igual ganar que perder, no pasaban de ser molestos. Cierto es que siempre es preferible ganar, pero hoy no era tan importante. 

De los nuevos me han gustado, cosa que ya me esperaba, Tabu y sobre todo Bamforth, y algo más flojo estaba Lapornik. Nikolic no ha estado especialmente mal pero tampoco lo sabría valorar. Michael Eric, con su matazo para terminar el partido ha tenido sus más y sus menos, y el que me temo que no ha estado muy allá (pero es que a su edad ya no se le puede exigir mucho) ha sido el bueno de Javi Salgado.

Veremos qué nos depara la temporada. Yo me conformo con que sea un año tranquilo y sin sobresaltos, que todo lo que sea quedar mejor que eso, bienvenido sea.

sábado, 24 de septiembre de 2016

Don´t trust the B- in Apartment 23

Traducida como "Apartamento 23".

Una sitcom corta e inexplicablemente malograda, que no pasó de la segunda temporada, tras haber sufrido un pésimo trato por parte de la cadena que la emitió, que llegó a echar los capítulos en desorden, dejando otros incluso sin verse, "Don trust the B" es una serie fresca, gamberra y muy, muy divertida, con momentos verdaderamente tronchantes.

Va sobre June, una chica de pueblo que llega a la gran New York a trabajar para una gran empresa, pero cuando las cosas se tuercen y tiene que buscarse las castañas, acaba viéndose obligada a compartir piso con Chloe (Krysten Ritter), una auténtica psicópata emocional, manipuladora, tóxica, mentirosa, liante y carente de toda ética, pero muy divertida. Alguien que en la vida real querríamos lejos, pero que para una comedia es toda una joya. A ellas se une James Van der Beek (sí, el actor de Dawson´s Creek haciendo de sí mismo), un actor de segunda fila encasillado en un papel de su adolescencia, que es el mejor amigo de Chloe, y algunos otros secundarios también bastante graciosos, como Eli, el vecino psicópata o Robin, la antigua compañera de piso de Chloe, obsesionada con esta.

La serie sigue el esquema de comedia de situación, basándose sobre todo en el contraste y el choque entre ambas protagonistas, ya que Chloe y June son como el día y la noche. June es honesta, trabajadora, responsable, con un fuerte sentido de la ética y el deseo de preocuparse por los demás, mientras que Chloe... no. 

"Don´t trust the" tiene un humor genial, con golpes de humor a veces absurdos y a veces ácidos, y con otros momentos muy simpáticos, en los que es imposible no acaba adorando a la despreciable Chloe y despreciar a la cadena que maltrató la serie y no la renovó, dejándonos solo con 26 capítulos y ganas de más de esta serie, que es además muchas veces un homenaje a las series de televisión de los 90, rescatando actores y referencias que creíamos olvidadas, y de las que Van der Beek, uno de los mejores personajes que haya visto en una sitcom, es solo la punta del iceberg.. 

Recomiendo encarecidamente, eso sí, a quien quiera verla, que consulte el orden correcto de los episodios aquí, pues aunque no tenga una densa metatrama detrás, sí que hay algunas coñas recurrentes que podrían perder algo de gracia si no se ven en el orden adecuado.

viernes, 23 de septiembre de 2016

¡Habrá tercera temporada!

¡El notición de la semana!

Es oficial. Ayer RTVE confirmaba en su página web que la mejor serie que ha parido en años tendrá tercera temporada, aprobando 13 nuevos episodios, con lo que responde de forma positiva al clamor de los fans que tanto hemos dado la chapa para que pase, y dándonos una gran alegría.

Prometen también que habrá un salto de calidad, con más exteriores, efectos y tal (es decir, mayor inversión de dinero) pero no se mojan al hablar de fechas. Creo haber leído por ahí que empiezan a grabar en diciembre y que se empezaría a emitir en mayo. Y como agua de tal esperaré los nuevos episodios.