domingo, 5 de septiembre de 2010

Parte informativo del fin de semana

Resumen en imágenes

Podría extenderme, pero mi pereza vence hoy a la prosa, así que más por acordarme yo que por otra cosa, reseño brevemente lo que fue mi fin de semana, que empezaba el viernes con el regreso al Body Balance, cuya entrada se pudo leer aquí, y cuyas agujetas aún perduran. Seguía el viernes a la tarde con partida de Dixit (aquí mencionado) y algo de rol en la lonja, partida de Cthulhu actual, donde el que no murió se volvió sectario y el sábado después de comer, a Pamplona.

Allí, en la inauguración del piso de unos amigos, merendola y juegos de mesa, jugando al Noviembre Rojo, con agónica victoria, al Scattergories, con hilarantes resultados y al Bang, con una victoria aplastante y una derrota en el balance, mediando una cena en el kebab en la que los vídeos del Bananero (también aparecido esta semana en el blog) tuvieron un gran protagonismo.

Hoy por la mañana una gratificante sesión de Spa y después de comer, el atuobús de regreso a Bilbao.

viernes, 3 de septiembre de 2010

Gimnasio again.

...do cual mona.

Se acaba el verano y se acaba el descanso de gimnasio, más prolongado de lo que debiera. Y a estas cosas es peligrosamente fácil acostumbrarse (a no ir, que acostumbrarse a ir cuesta un huevo).

Y como lo mejor es hacerlo de forma gradual, el lunes fui a pedalear tímidamente a una bicicleta de spinning, pero entre que me costaba hacerme al duro sillín y que el calzado que llevaba era totalmente incómodo (esas ajadas zapatillas descansan ahora en una papelera) no llegué a terminar la clase. Por lo que podría decirse que el retorno al gimnasio ha sido hoy, con una clase de Body Balance que me ha hecho sudar más que 7 sesiones de sauna y una ola de calor sahariano, con el sudor cayendo por la cara, y que era realmente incómodo cuando se metía en los ojos, que escuece un huevo.

Pero bueno, todo sea por tener una salud y un cuerpo 10, o al menos de 5 raspado

jueves, 2 de septiembre de 2010

Predators

Y alienígenas.

Uno va al cine a ver esto pensando que se va a encontrar con la típica película de marines muriendo, y no es así. Lo que muere en esta película no son marines.

Ahora en serio. Predators es una película honesta que te da lo que esperas de ella, un festival de disparos y sangre en la jungla, con un grupo de personajes variopintos que se encuentran en el coto de caza de los Predators y ellos son la caza, por lo que tienen que apartar sus diferencias y colaborar en este siniestro juego.

Del reparto destacan, por conocidos, Adrien Brody en su papel de duro mercenario, Danny Trejo, protagonista de Machete y que aquí se llama "Cuchillo", o el cameo de Laurence Fishburne (conocido mayormente por su papel de Morfeo en Matrix).

El argumento, pues es bien simple. Un grupo de desconocidos, que tienen en común ser máquinas de matar; un mercenario americano, una militar israelí, un ángel de la muerte Sierra Leona, un sicario de la mafia mexicana, un militar ruso, un miembro de la Yakuza y un condenado a muerte (y un médico, será por lo de matasanos), es lanzado en paracaídas a una extraña jungla que luego descubrirán que no es la Tierra (podría ser perfectamente Pandora) y tienen que buscar la forma de sobrevivir, pero su feliz idea de salir todos vivos del planeta choca con las luctuosas intenciones de sus carceleros, y se enfrentarán a un juego de cazador contra presa, para darse cuenta de que técnicamente, todos ellos son depredadores.

No va a ser ésta la película que revolucione el cine, pero tampoco me parece que desmerezca a la original de Schwarzenegger (lo he escrito sin usar Google) a la que hace un par de guiños que son de agradecer. Y el toque de Robert Rodríguez, que nos regala un duelo entre un samurai y un predator sin que desentone demasiado.

Si es acción y entretenimiento lo que le pide el espectador a Predators: deseo concedido.

miércoles, 1 de septiembre de 2010

El bananero [+18]

Adalid del humor fino

Diría que el Bananero es un humorista fino, sutil, elegante y nada procaz. Pero mentiría como un bellaco. El bananero es uno de tantos frikis que pululan por Internet, con un humor soez, chabacano, verbalmente explícito y totalmente ordinario, pero con la cualidad de volverse gracioso cuando has visto cada vídeo múltiples veces rodeado de tus amigotes, y tiene además ese acento argentino y ese vocabulario que a nosotros nos resulta tan chocante, que si te va ese tipo de humor (el caca-culo-pedo-pis de toda la vida), te puedes reir a carcajadas.

Y no seré yo quien niegue que le encuentro su gracia. Me gustaba South park y me gusta la Casa de los Dibujos, porque en cierta medida, para reirse con el humor estúpido no hay necesidad de serlo.

¿Y qué contiene sus vídeos?

Me consta que tiene sketches individuales, pero sus grandes éxitos son trozos de series/películas con un doblaje de cachondeo por encima y unos efectos visuales deliberadamente cutres. Los más acertados son I-Van el trolazo, una parodia homosexual de He-man (claro que la propia serie de He-man resultaba bastante homoparódica en sí misma), el Hombre que Araña, versión "libre" de Spiderman y "El impotente Hulk", todas ellas cargadas de grosería y caspa, pero la tercera con frases maravillosas.

Probablemente la más visible, la menos zafia, sea la primera, la de I-Van el trolazo (así que imaginad cómo son los otros), y procedo a enlazar aquí las mejores atrocidades del Bananero:

¿En qué pensaban los autores de la serie original?

¿Sabés cómo me saco...?


La poronga de Mengueche

Y huelga decir que el Bananero era un tema recurrente en las borracheras de Fiestas de Bilbao.

martes, 31 de agosto de 2010

Dixit

Elementos del juego

Dixit, sin haber inventado la rueda, es un soplo de aire fresco en el mundo de los juegos de mesa. Yo ya había jugado antes a esto, e incluso hablado de ello en el blog, y mucho antes con un diccionario. Porque el Dixit no es otra cosa que jugar al Diccionario o al Absolutas Idioteces, pero con imágenes, pues el juego consta de poco más que una baraja de cartas con dibujos, sin texto, sin valores numéricos, solo imagen.

Pero en sus imágenes, de Marie Cardouat, reside su encanto, son unas imágenes de gran belleza, tremendamente evocadoras, que encierran historias en sí mismas, y que nos cuentan un cuento por sí solas.

La mecánica, bien simple, es la siguiente:

Cada jugador tiene en su mano 6 cartas, y el narrador, cargo que es rotatorio, escoje una de ellas y dice lo que quiera; un concepto, una palabra, el título de una película... lo que le venga en gana. Y los demás jugadores tienen que elegir de entre las cartas que tengan ellos, una que se ajuste a lo que ha dicho el narrador.

Una vez todos han jugado sus cartas, boca abajo, el narrador las baraja y las va revelando, de forma que no se sepa quién ha jugado cuál, y los jugadores, en secreto, deben votar la que creen que puso el narrador. Una vez se revelan, se procede a puntuar: 3 puntos por aivinar la que era y un punto por cada jugador que haya votado por la tuya.

Es importante que el narrador no sea demasiado obvio ni demasiado oscuro, ya que si todos aciertan o ninguno lo hace, todos puntuarán menos él, así que debe encontrar un sutil equilibrio entre lo evidente y lo incomprensible.

Ejemplo: "Bebida"

En el caso que nos ocupa, el narrador dijo "bebida", lo cual tiene una cierta complicación, dado que en mayor o menor medida, hay varias cartas que encajarían. En este caso es la primera. Si el narrador hubiera dicho "cáliz de oro", probablemente todos habrían acertado, y si hubiera dicho "iguana tomando el sol en bikini", nadie en sus cabales la habría votado, por lo que en ninguno de los dos casos habría puntuado.

El juego es totalmente libre en cuanto a qué se puede decir y qué no. Una melodía, un monosílabo, un speech de media hora... todo es lícito y todo vale. Con el caso del cáliz tan válido habría sido decir "copazo" o "la pasión de Cristo", como decir "glu-glu" o "Indiana Jones". Todo vale, siempre y cuando no te pases de fácil o difícil.

RIDIT

Y la palabra es "Lady Gaga"

Acuesten a los niños, que llega la programación para mayores. Y es que, obviamente, Dixit es un juego para todos los públicos, pero que como acaba siendo jugado por frikis, acaba siendo corrompido, y es entretenido tirar de conceptos abstractos, "la felicidad", "un día en el circo", "la insoportable levedad del ser"... pero el propio juego propone variantes, como hacer partidas temáticas en las que solo se puedan utilizar canciones, o títulos de película, y por qué no, tirar de frikadas o humor negro, o incluso hacer un dixit temático de Muchachada Nui, o los videos del Bananero.

Con esto, el Dixit, que puede adolecer de ser un juego fácilmente quemable, adquiere una nueva dimensión, que le puede dar mucha vidilla.

BIBIT

Naturalmente, nada impide, salvo el sentido común y lo que diga el dueño de las cartas, jugar al dixit con bebida, donde bebes en función de que falles/aciertes la tarjeta, aunque para ello recomiendo encarecidamente poner unas fundas a las cartas.

lunes, 30 de agosto de 2010

Día en Beijing

¿Dejarán entrar aquí?

Vuelvo con mis narraciones chinescas, para decir cosas buenas acerca de su capital, pues entre lo del hotel y lo de la muralla, mala propaganda les estaba haciendo, y hoy me voy a lo positivo.

Me centro primero en la parte más típicamente turística, que es la ciudad prohibida, junto a la plaza de Tianamén, la clásica estampa de la foto de Mao que se ve a mis espaldas. Algo digno de ver, con sus múltiples casitas, aunque te puedes volver loco si pretendes entrar en todas y cada una de ellas, pues aunque bello, no deja de ser enormente repetitivo. Fotos las tengo a docenas, y algunas muy chulas, pero no es plan de marear. Pongo una y a correr:

Templo de la feliz sonrisa, pagoda de la eterna satisfacción, o algo por el estilo.

Tras la ciudad, había un montecillo con un templo que tenía unas vistas preciosas, desde donde se veía bastante bien todo Beijing, pero con unas enormes, casi gargantuescas abejas, del tamaño casi de melones con alas.
 Parece la snitch dorada.

Al bajar vimos el único espacio de Beijing en el que no había gente, algo insólito, y luego nos encontramos con un parquecillo lleno de dinosaurios, de los que ya hablaré en otro momento, que tuvo su guasa.

Al bajar nos topamos con unos madrileños recién llegados a China, que pedían ayuda de gente que conociera el lugar, sobre todo sitios para comer, así que con ellos nos fuimos, a comer e intercambiar anécdotas en una divertida sobremesa.

Y por último, antes de abandonar el país, una vuelta por la histórica Tianamén, con unas bonitas vistas.

Ahora, saltándome la lógica temporal del relato, me voy a dos días antes, cuando llegamos a China, para hablar del gran mercado de la seda, un buen sitio para que pueda ir de compras quien guste de precios baratos, vendedores que gritan y eternas sesiones de regateo, o del pintoresco salon recreativo que nos topamos, con una máquina expendedora de, de...

625 experimentos

Y también recabó mi atención, aunque no en un aspecto especialmente positivo, uno de los mercadillos de calle, donde vendían comidas tan exóticas como hipocampo, estrella de mar o brochetas de escorpiones... vivos.

Puede que me deje cosas por contar de Beijing, pero creo que las más importantes ya las he contado.

domingo, 29 de agosto de 2010

Aste Nagusia: Fin de fiesta

¡Libres!

Otra vez más, se acabó la fiesta y Marijaia vuelve a su cubil hasta el año que viene. Alcohol, risas, encuentros aleatorios. Y ayer turno de txozna, tranquilito pero productivo, pues no recordaba cuándo fue la última vez que vi tanto dinero junto. Se nota que era el último día y la gente iba a quemar naves.

Eso sí, en mi caso el cansancio acumulado hacía mella, lo que unido al hecho de que bebí menos que el viernes y se me pasó la borrachera sobre las 5 de la mañana, aunque me lo estaba pasando francamente bien me fui sobre las 6, incumpliendo mis malvados planes de hacer gaupasa y desayunar churros en compañía de toda la tropa que estábamos, como viene siendo tradicional.

Unas fiestas divertidas, pese al paréntesis del miércoles, en las que nuevamente he podido salir todos los días y en las que la camiseta de la comparsa ha vuelto a sacar chispas.

¡Hasta la Aste Nagusia 2011!

sábado, 28 de agosto de 2010

Aste Nagusia: Sombreros y submarinos

Todo es más elegante con un sombrero

Anteúltimo día de fiestas y uno de los grandes, en el que nos juntamos un grupo cuantitativamente considerable. Pero como no todo es fiesta y alcohol, debo decir que ayer fue un día de bastante socializar, quedando por la mañana con unos amigos para ir a comer a la cervecera, tener después una sobremesa jugando al Dixit (ya que me lo había comprado, tenía que estrenarlo) y después un rol en vivo, TK 208 D. Donskoy, ambientada en un submarino soviético, donde me tocó como comandante abortar un motín y salvar a la mayor parte de la tripulación.

Ya lo que es por la noche, nos fuimos a ingerir masivamente bebida, jugando a caricaturas o un desternillante teléfono escacharrado, todo ello rehogado con ron, mucho ron. No mentiré negando que la embriaguez alcanzó unas cotas simpáticas, pero sin llegar a resentirse el cuerpo, quedando lo de ayer encuadrado, al menos para mí, en borrachera divertida. Y con lo que mola de fiestas, que es encontrarse con gente.

Y como no es plan de contar aquí detalles sórdidos, damos por concluida la transmisión, no sin antes avisar de que hoy estaré nuevamente tras la barra de la txozna, en turno de tarde.

viernes, 27 de agosto de 2010

Aste Nagusia: Bob Esponja

En ocasiones veo esponjas

Avanzan las fiestas y entramos ya en el tramo hardcore de las mismas, que son los tres días gordos; jueves, viernes y sábado, recibiendo ayer al señor Manu como visitante para estos tres días de fiesta, que ya hasta el lunes no toca trabajar.

Así pues, ayer la sesión comenzó con vodka negro, Villa Paleti y videos de Youtube, demostrando que es cierta la teoría de que la música de Benny Hill lo mejora todo.

Yakety Sax!

Luego, a las txoznas, donde los katxis obnubilaban nuestros sentidos, y donde cambiábamos sistemáticamente todos los estribillos de las canciones por "Bob Esponja", hasta que a eso de las 6 servidor optó por coger el metro (que de acuerdo con mi superior estrategia llegó justo a tiempo para que yo lo cogiera sin esperar) y retirarme para casa.

Quedan dos días, a ver qué tal.

jueves, 26 de agosto de 2010

Aste Nagusia: Día sin txoznas

Patada en concierto

Ayer, por primera vez en 15 años, no bajé a las txoznas en fiestas de Bilbao estando en Bilbao. El motivo es que por cuestiones que no vienen al caso (el tema es polémico y no tengo muy clara mi opinión al respecto) las Comparsas adheridas a Bilboko Konpartsak, como es el caso de la mía, Moskotarrak, decidieron que se haría un parón, para entre otras cosas demostrar cómo serían las fiestas sin txoznas (a mi entender serían una mierda) por lo que hubo que buscar otros planes alternativos, y estos fueron acercarme a un bar de Deusto donde actuaba "Patada", un grupo compuesto por amigos míos de la época del instituto, con los que pude estar charlando un rato.

Y como el concierto acabó prontito, sobre las 22:30, no me fui muy tarde a casa y se dio la insólita circunstancia que no se había dado ni en mi época de universitario, cuando tenía exámenes en septiembre, y es que a las 12 ya estaba en casita.

Por tanto, para compensar, habrá que aprovechar y quemar las naves en los tres días que quedan de Semana Grande.