jueves, 31 de enero de 2019

Estrenando el RDR2

Veamos a qué sabe esto.

Tenía un motivo para comprarme la Xbox One, y ayer por fin lo puse en marcha. El juego había salido ya en octubre, y con la consola, que básicamente compré para jugar al Red Dead Redemption 2, llevo desde diciembre, pero entre pitos y flautas todavía no me había dado por empezarlo. Como me había puesto con el NBA 2K19 y el GTA V, lo tenía aún por estrenar, y ayer ya por fin lo inicié. Pensaba esperar a estar ya con la mudanza hecha, pero ¿qué demonios? Necesitaba pegar tiros a algo.

De momento poco puedo decir, y estoy en los primeros compases. Aún sin entrar en el terreno de libertad de poder hacer el cafre, me recuerda mucho estéticamente a "Los odiosos 8", y gráficamente, por supuesto, es espectacular. 

Lo que me ha sorprendido es ver que es una precuela del anterior, cosa que no esperaba. Y poca cosa más puedo añadir, que entre que metí los DVDs, instalé y tal, pude jugar poco y llevo menos de una hora. Lo que sí parece es que me va a dar muchas horas de diversión.

Puede que me explaye más cuando me lo haya terminado.

miércoles, 30 de enero de 2019

Reuniones que... en fin

"Smithers, echaremos la culpa de todo a Función Pública".

Dentro de esta complicada encrucijada laboral en la que me encuentro, hoy toca hablar de la reunión que hemos mantenido hoy con los jefes. No daré nombres en público pero necesito escribir esto como desahogo. Y a los efectos tanto cómicos como de privacidad, me referiré a dos intervinientes en dicha reunión como Señor Burns (Director), Smithers (Jefe de Servicio) e inanimada barra de carbono (Jefa de Sección).

Yo ya intuía que de esa reunión iba a salir enfadado, pues enfadado entraba por cómo se nos ha tratado, y tenía claro que no nos iban a decir nada de fuste. Pero al menos que los jefes dieran la cara.

Ha empezado todo con un speech de Smithers en el que se nos contaban las bondades de este cambio, su necesidad y sobre todo negar la mayor, reiterando que no era decisión suya, sino que venía de Función Pública (el informe en el que ellos pedían la reestructuración debió de escribirlo el perro, vaya), un discurso con mucha palabrería bonita y caritas de pena, con disculpas falsas.

A continuación la delegada sindical ha procedido a abofetear (metafóricamente) a Smithers, cantándole las 40 y poniéndole en su sitio, mientras el Sr. Burns, miraba el móvil cual quinceañero enamorado. Pero cuando ha empezado a oír cosas que no le gustaban (básicamente "nos estáis mintiendo a la cara") ha sacado su tono de chulería barriobajera para decir que si no nos vamos a creer lo que dicen se va, que la reunión no tiene sentido, y que si dura más de una hora también se va. A lo primero, tal vez se le podía haber ocurrido que no mentir sería una posibilidad, y a lo segundo, que ir al grano en vez de adornar cada frase aligera el ritmo de la reunión.

Cuando he podido tener el turno de palabra para expresar mi enfado y mi decepción es cuando me he quedado atónito, pues Smithers y Burns, a quienes me estaba dirigiendo expresamente, estaban cuchicheando como niños, obligándome a parar mi intervención y decirles "eh, que os estoy hablando". De verdad, no podía dar crédito a lo que estaba pasando.

La reunión ha seguido, y los compañeros les hemos ido dando nuestras impresiones, sin decir una palabra más alta que otra. En un momento dado el Sr. Burns, sin mediar palabra y faltandonos completamente al respeto se ha marchado de la reunión. Muy elegante, sí.

Pero para redondear, lo que ya me ha terminado de rematar la faena ha sido Smithers, con quien la conversación ha sido algo así.

-Yo lo que no entiendo es cómo habiendo salido esto de un informe vuestro no nos sepáis decir cómo va a quedar cada una de las secciones. A mí me da igual porque me toca irme, pero hay compañeros que se quedan, y que a lo mejor según lo que les toque prefieren irse, y esta decisión nos obligáis a tomarla antes del día 8.
-Realmente sí lo sabemos, pero no os lo podemos decir.
-Eh, sabiendo que a algunos nos habéis hecho una putada precisamente por no haber dicho las cosas a tiempo, lo correcto sería que nos lo dijerais, y así la gente puede decidir. Entiendo que no os apetezca ver caras largas, pero eso sería lo honesto.
-Precisamente por honestidad es que no lo decimos, para que no tengáis que estar con la zozobra.

En serio, ¿qué parte de "por no decir las cosas a tiempo a mí me habéis hecho una putada, no les hagáis la misma a los compañeros" no ha entendido? Pues así, con dos cojones. Mientras tanto, la inanimada barra de carbono, que se supone que es nuestra inmediata superior, miraba al infinito con pasividad.

Lo mejor de esto es que yo tenía la preocupación de perder las formas o de ser injusto en la reunión con alguien que a lo mejor podría no tener tanta culpa. Pero comportándose así me han hecho un favor, de modo que me quedo muy tranquilo.

martes, 29 de enero de 2019

(Vice) El vicio del poder

La labor de caracterización es brutal.

La traducción mata un poco de juego de palabras del original, con la palabra "vice", que sirve para referirse al vicio que menciona el título en castellano pero también al cargo por el que muchos conocimos al protagonista de esta película, de vicepresidente de los Estados Unidos.

Es la historia de Dick Cheney, quien fuera vicepresidente y mano metida en el culo de George W. Bush, responsable unas cuántas burradas en Oriente Medio. Nos cuenta, con aires de biopic, el ascenso al poder de Cheney y sus tropelías post 11-S.

Puede parecer, sobre todo al principio, que esta película nos va a endulzar la figura de Dick Cheney, pero lejos de eso nos lo presenta como un ambicioso y manipulador político a quien se la sopla que sus actos causen miles de muertos al otro lado del océano si con ello se sale con la suya. No faltará, por supuesto, quien tilde la película de ser un "panfleto progre". Pero adelantándose a la jugada, es la propia película la que en un momento dado rompe la cuarta pared para reírse de esa gente.

Lo más destacable, sin embargo, es el trabajo aspecto visual, que transforma a los actores en verdaderos avatares de los personajes a los que dan vida, y algunos como Condoleezza Rice o Colin Powell se reconocen en cuanto asoman la cara en la pantalla.

Lo peor de esta película es pensar que mucho de lo que nos cuentan fue real (si no peor), que gente así existe en el poder y que los medios manipulan de forma activa y deliberadamente a las masas, lo que me hace catalogar esta película directamente en el género de terror.

lunes, 28 de enero de 2019

Personaje para junio.

¿Mister Marshall? Que se ponga.

Más bruto que un arado, mandón (salvo con su mujer) y corrupto cual serpiente. Ese será Don Acisclo, mi rústico personaje en la obra "Los caciques".

domingo, 27 de enero de 2019

Fin de semana que anuncia cambios

Lammers nunca le dio la espalda al partido.

Este fin de semana mis pensamientos han estado ocupados sobre los cambios venideros. Unos deseados (la casa) otros contra mi voluntad (el trabajo). Pero eso no significa que no haya hecho nada el fin de semana, y hablar de ello es lo que toca.

El viernes estuve planificando cosas de reformas, pidiendo presupuestos, enseñando la casa a personas cercanas... y por la noche me fui a la lonja, para desconectar un poco la mente jugando a juegos de mesa y sobre todo de charleta (para qué mentir, despotricando contra quienes han provocado el cambio indeseado y sus nefastas formas). 

El sábado por la mañana me fui a comprar los regalos de mi padre, para su 70º cumpleaños, y luego de pintxopote al Casco Viejo, que venían unos amigos de Barcelona. No pude estar todo el tiempo que me habría gustado, pues por la tarde había jornadas en la lonja y me tocaba dirigir: Pasión de las Pasiones. Por la noche unas pizzas y de charleta. Lo que habríamos hecho en un bar, pero en la comodidad de tener nuestro local propio.

Domingo por la mañana, baloncesto. No iba yo muy animado, pues ni los eventos recientes ni la racha negativa del equipo acompañaban, pero la verdad es que el partido contra el Lleida acabó resultando más plácido de lo que señalaba el primer cuarto. 

Por la tarde, he aprovechado para llevar más cosas a casa (aunque tampoco quiero llevar todas hasta no tener la reforma hecha, que luego es un sindiós), y estar un rato por ahí en la mejor compañía posible.

Y mojarme con la lluvia, claro.

viernes, 25 de enero de 2019

Traslado forzoso

Así de "voluntario".

Ayer fue un día de mierda. Lo que debería haber sido un día feliz por la compra de piso se vio ensombrecido por lo ocurrido en el trabajo, y es que me tengo que ir, contra mi voluntad, de mi actual puesto de trabajo a otro peor. 

El mismo día en el que firmaba la escritura de la compra de un piso que elegí básicamente porque estaba al lado de mi centro de trabajo me comunican que tengo que irme a trabajar a la otra punta de la ciudad, al último sitio al que quiero ir.

Concretamente, dentro del mismo proceso en el que el viernes me habían dicho que yo me libraba, llamándome ayer para decirme que se habían equivocado y la baremación estaba mal hecha (en un proceso en el que lo han hecho TODO mal), de modo que no solo no me libraba sino que me quedo el último para elegir destino.

Esto viene de un proceso de reasignación de efectivos, contra el que nada hay que objetar. Es así, es legal y es coherente, vale. Cero quejas. Ni puta gracia, pero cero quejas, es lo que hay. Las quejas son por las formas, porque nos hayan estado ocultando información (cuando no mintiendo directamente a la cara) y tratando como si fuéramos imbéciles, o directamente mobiliario de oficina. 

Ayer estaba hundido, con una mezcla de rabia, impotencia y sobre todo pena por tener que dejar un sitio en el que he estado tantos años tan a gusto, pero también con la decepción de algunos jefes a quienes tenía por compañeros y no han sido capaces de dar la cara por sus decisiones.

Me tengo que ir, eso ya es inamovible, pero puede que tenga una posibilidad para librarme de un destino que no quiero para ir a otro que, siendo peor que el que dejo, es mucho mejor que el que me va a tocar, si bien no quiero lanzar campanas al vuelo. Informaré.

jueves, 24 de enero de 2019

De compras

En mi nueva finca.

Llegó el día de ir a firmar, y a las 18:30 la notaria estampaba su rúbrica en la escritura de compraventa, dando lugar a la entrega de llaves de la nueva CasaJokin, inmueble que pasa a ser ya de mi propiedad. Con una deuda con el banco, pero una casa que es mía.

La mudanza todavía tardará un poco, que es posible que tenga que hacer una pequeña reforma, pero ya está liada.

martes, 22 de enero de 2019

Glass

La cristalina trinidad.

A estas alturas ya no es ningún spoiler decir que el final de Múltiple (Split) empalmaba con El Protegido (Unbreakable), puesto que esa es la premisa de esta película. Secuela directa de ambas películas, aquí enfrenta al ahora protector David Dunn con el hombre de las múltiples personalidades y naturalmente su peligroso némesis, el hombre de cristal, que sigue obsesionado con transformar el mundo en un cómic de superhéroes.

Al igual que me pasara con El protegido, esta película me genera sensaciones encontradas, pues tiene cosas muy positivas y otras que no tanto. Me gusta el toque de "superpoderes realistas" que busca, y tiene aspectos muy positivos, pero no me termina de convencer el ritmo, costándole mucho entrar en harina e intercalando momentos de permanecer pegado a la pantalla con otros de tener la cabeza más en la lista de la compra. Ganan, he de decir, los primeros, y me gusta que den mucho juego al tema de las múltiples personalidades del villano, como también me gusta cómo algunos personajes rompen, de alguna manera, la cuarta pared.

No me termina de convencer el final, y no por lo que cuenta, que sí me gusta, sino por ese efecto de estornudo a medio salir que tienen algunas películas al cerrarse, que parece que se termina pero no. Y ojo, que el final me ha gustado, y me gusta el escenario que plantea, pero la sensación descolocaba un poco.

No diré que me ha enamorado, pero sí que sabiendo qué se va a ver (tal vez lo que me traicionó cuando vi El protegido) es una película muy visible.

lunes, 21 de enero de 2019

Fecha caciquil

Marcada en el calendario.

Hoy nos ha sido anunciada la fecha para la representación en junio de la obra "Los Caciques", en la que tomaré parte dando vida al corrupto alcalde don Acisclo Arrambla Pael. Será el domingo 9 de junio, con horario aún por determinar, y ahí estaré gestionando la resaca de la boda que tengo el día anterior. Será un fin de semana completito.