viernes, 31 de enero de 2020

Los autos pintados

Empezando con Pierre Nodoyuna.

Hace unas semanas me di el capricho y me compré el juego de mesa de Los autos locos, pues las figuritas eran muy chulas. Aunque el capricho no consiste tanto en el juego, que no es demasiado caro, sino en pintarlas, y poco a poco iré pagando a un pintos para que me las adorne, que así el juego lucirá más. De momento tengo a Pierre Nodoyuna, ya iré luciendo fotos a medida que la familia crezca. 

jueves, 30 de enero de 2020

2084: ya a la venta

Hace ilusión verlo en la sección de novedades. 

Hoy es el día. Hacía 10 días que yo recibí mi copia, pero por fin hoy el juego de rol de 2084 es una realidad accesible al público, y que ya está en las tiendas para que cualquiera pueda comprarlo y leerlo.

Es inevitable recordar aquellas tardes de 1990, cuando yo iba a la librería Maceda de Santutxu a hojear absorto aquellos libros de rol, sin saber aún que se acabaría convirtiendo en mi mayor hobby y que algún día algo escrito por mí sería un habitante de las baldas de rol. No de aquella librería, que aunque sigue existiendo se dedica a otros menesteres, pero sí en otras, como es el caso de Joker, sin duda la referencia rolera de Bilbao desde hace muchísimos años (y ya que hablamos de Joker, aprovecho para comentar, que por aquí todavía no lo había hecho, que el 7 de febrero haremos precisamente ahí la presentación del juego, a las 18:30 de la tarde). Si me lo hubieran dicho entonces, no me lo habría creído. 

El juego ya está disponible en tiendas, pero también en la página web de la editorial, a golpe de un par de cómodos clicks.

miércoles, 29 de enero de 2020

2084 explicado a no roleros

Pero Jokin, no entiendo nada de lo que pone aquí. 

Como mucha gente de mi entorno sabe, acabo de publicar un libro. Más concretamente un libro de rol, 2084, del que he hablado muchas veces por aquí (y lo que me queda), pero ha sido casi siempre dirigiéndome al público que sabe lo que es un libro de rol.

Sin embargo, no todo el mundo que me conoce sabe qué es un libro de rol y en qué se diferencia de un libro convencional, como pudieran ser un ensayo o una novela. Y para tratar de explicar esto, primero explico muy brevemente lo que es un juego de rol. 

Un juego de rol es una actividad en la que los jugadores se reúnen (habitualmente alrededor de una mesa) y cada uno de ellos interpreta a un personaje ficticio, narrando las acciones que lleva a cabo y también lo que dice dicho personaje, sin un rumbo predefinido. Por lo general, cada jugador tiene su personaje salvo uno, que es el director de juego (que también recibe otros nombres, como narrador, árbitro o el muy popular anglicismo "master"). Este director de juego describe una situación ficticia a los jugadores, y junto con las decisiones que estos van tomando, se crea una historia colectiva.

Imagina lector, por un momento, que eres un campesino del S. XIV que sale a arar las tierras al amanecer y cuando te vas a poner a ello escuchas un ruido que podría ser de lobos. ¿qué haces? ¿sales corriendo? ¿te escondes? ¿te enfrentas a los lobos? Si te has imaginado la escena y has pensado "pues haría tal", igual no lo sabías, pero acabas de jugar a rol.   

¿Pero y esas hojas con tantos números? ¿Y esos dados tan raros?

Cuando se juega a rol, cada personaje es único, con sus capacidades y sus defectos (es lo que hace que el juego sea divertido), que suelen expresarse mediante valores numéricos y, si bien no siempre es necesario, a menudo se acude al azar para resolver situaciones de éxito incierto. En el ejemplo que poníamos arriba, si decidimos enfrentarnos al lobo con el palo, dependiendo de lo fuerte que sea nuestro personaje (igual es alguien débil con Fortaleza 2, o por el contrario un portento de la la naturaleza con Fortaleza 7), puede que le derrotemos o puede que nos coma. Y ese "puede que" se determina habitualmente con dados, según las reglas que tenga cada juego, pues hay mil maneras de resolverlo, algunas más simples y otras más complicadas.

Lo que hacían los chavales de Stranger Things era jugar a rol. 

Explicado a eso, vamos a la parte importante: ¿qué es un libro de rol y en qué consiste?

Pues un libro de rol suele tener dos cosas: reglas y ambientación.

Las reglas, pues no olvidemos que es un juego, son las que nos explican cómo crear un personaje (¿será fuerte? ¿será listo? ¿será ágil? ¿sabrá latín? ¿tiene poderes?) y cómo simular esas situaciones de desenlace incierto que comentaba arriba. Podría ser desde algo tan sencillo como "para matar a un lobo, tira un dado y saca 4 o más" o algo tan complejo que te simule la física del combate y tenga en cuenta el tipo de arma con la que te enfrentas a él, el entorno en el que te enfrentas al lobo, la visibilidad... aquí ya para gustos. ¿Es mejor el Poker o el Tute? Pues eso, gustos.

Por la parte que toca a 2084, el capítulo 2 es el que nos explica cómo crear un personaje ficticio para ese mundo, cómo definir sus capacidades y debilidades. El capítulo 3, en cambio, es el que nos habla de las reglas del juego, el que nos explica cómo simular un combate (nadie se pega de verdad, es todo ficticio, importante), una persecución, etc.

La otra parte del libro es lo que se llama ambientación, y para esto no hace falta saber de rol. 2084 es un mundo ficticio que hemos creado, a partir del nuestro pero ficticio, y en este libro contamos cómo es su historia, su organización, sus costumbres...

En los capítulos 4 a 7 es donde incidimos en ello. Concretamente el 4 nos habla de cómo se llegó a la situación ficticia que se nos plantea (puede tomarse como un simple ensayo de ciencia ficción), en el 5 hablamos largo y tendido de cómo es el día a día de la gente que vive en ese mundo. El 6 va dedicado al funcionamiento de la ONU y los Cascos Azules, mientras que el 7 va dedicado a lo que se enfrenta a la ONU, tanto los anticiudadanos como lo que se encuentra fuera de las ciudades. Esta ambientacion también se puede encontrar en los relatos que adornan el libro, entre capítulo y capítulo, con los que hemos querido describir de la mejor manera posible cómo es este mundo. Alguno de ellos ya fue publicado en este blog, por cierto.

Después vendría el capítulo 8, algo más técnico, con consejos de dirección y explicaciones sobre qué teníamos en la cabeza al hacer el juego o nuestras fuentes de inspiración. Pero creo que es un capítulo que aunque no se tenga ni idea de lo que es rol, es "picoteable", especialmente el apartado que dedicamos a describir Ciudad 22, que no deja de ser también ambientación.

Por último, el capítulo 9 puede ser el más extraño para quien no esté familiarizado, pues lo que se conoce como "aventura introductoria", lo que explicado de forma simple es una situación ficticia que se propone para que el director de juego que quiera dirigir plantee a los jugadores.

Y, aunque me refiera a él saltándome el orden lógico, queda hablar del capítulo 1, que es el que explica algunas de las cosas que he tratado de explicar en esta entrada. Por lo demás, creo que el libro no muerde y la mayoría del texto es accesible para cualquiera, o eso hemos intentado. 

martes, 28 de enero de 2020

Toponimia espúria

Probable origen de las tapas leonesas en el Barrio Húmedo. 

¿Sabíais que...

León ciudad se llama así por la cantidad de leones que había en esta región? Cuando fue invadida por el Imperio Romano, allá por mediados del siglo I a.C., Nerón fundó esta ciudad en honor a este animal, el cual se acabó extinguiendo debido al cambio climático.

Si alguien no lo sabía puede ser porque tenga unos mínimos de cultura, suficientes como para saber que esto es un absurdo, pues León no debe su nombre a ningún gran felino, sino que viene de la Legión VII de los romanos, que tenía a bien acampar por esa zona.

¿Entonces el texto de los leones? Semejante anacoluto obedece a un mensaje que vi en Twitter, donde  por error o (más que posiblemente) cachondeo, ofrecía esa burrada de explicación e, inspirado por ella, me vine arriba y comencé a dar mis propias explicaciones sobre toponimia española en este hilo, que reproduzco aquí para deleite de mis lectores.

¿Sabíais que...

Segovia se llama así porque el arquitecto que construyó el acueducto, Cayo Marco Porcino, sufría constantes crisis de ansiedad y sus operarios repetían todo el rato "se agobia, se agobia".

Valladolid toma su nombre de las justas entre caballeros medievales (lides). La ciudad empezó siendo un recinto rodeado con vallas, y de ahí Vallado Lid y luego Valladolid.

Badajoz debe su nombre al colosal campanario de su catedral, concretamente al badajo de su campana mayor, cuyo sonido se extendía por toda Extremadura.

Mérida debe su nombre a que sus pobladores originales eran un clan de colonos de las Tierras Altas de Escocia, liderados por la princesa Mérida de Dunbroch. Exacto, la misma Mérida de la película de Pixar "Brave".

El nombre de Zaragoza proviene de la palabra fenicia "Zara", que significa telar (de ahí viene también el nombre de la conocida tienda de ropa) y Zaragoza quiere decir, literalmente, "Ciudad que goza de muchos telares".

El nombre de Sevilla tiene su origen en una divertida anécdota del S. VI, cuando Hispalis era tan solo una pequeña aldea, una sombra de su gloria romana y el poeta visigodo Vinotinto escribió su poema "Hispalis, sé villa..."

Soria viene literalmente del latín Soria, plural de Sor (hermana, monja), y debe su nombre a la enorme proliferación de conventos de monjas que experimentó en el S. IX.

Madrid viene de madre, pues los íberos que la fundaron consideraban que la capital del reino debía ser una madre para todos sus habitantes. Lo mismo pasa en Rusia, cuya capital "Moscú" significa madre en ruso.

Bilbao se llamaba originalmente Vil Vaho, pues debido a la actividad minera de la región su ría siempre estaba contaminada y emitía constantemente olores fecales.

Salamanca viene de "Sala Manca". Los visigodos solían organizar sus cortes en enormes salones con pasillos a los lados, uno para los nobles y otro para el clero, y estos pasillos se llamaban "manos", pero Salamanca no tenía estas manos, y de ahí Sala Manca.

Tenerife debe su nombre al conquistador Ricardo de la Hueva Morena, que se lanzó a conquistar las islas al grito de "queremos tener riquezas, pero de nada sirven las riquezas si no nos ayuda Dios. Queremos tener y fe". Y así, de "tener y fe", salió Tenerife.

Alicante era, en tiempos de los omeyas, una ciudad que cultibaba mucho las artes musicales, y era especialmente famoso un cantante llamado Ali, al que nobles y mercaderes de toda la península acudían a oír cantar. De ahí la ciudad del "Ali cante", Alicante.

Albacete es la ciudad en la que se escribió el primer diccionario de la península, y su nombre es una derivación del original "Aalazeta".

El nombre de Las Palmas es en honor a la ovación y los aplausos con que los nativos de la isla recibieron a los conquistadores españoles, a quienes creían dioses.

Logroño se llama así porque su fundación fue lo más importante que sucedió en el año 815. Y de "Logro del año" vino "Logroño".

Zamora fue un puesto militar muy importante durante la reconquista, pues tenía un Alcázar de gran valor estratégico, al que los reinos cristianos llamaban "la fortaleza mora", en castellano antiguo "Za mora".

El nombre de Cuenca se debe a que en los primeros asentamientos fenicios de la región, rica en cerámica, se fabricaban unos cuencos muy valorados en el comercio mediterráneo.

Vitoria se llama así porque sus habitantes celebraban la llegada de la siembra lanzando un sacrificio humano atado a algo paraguas desde la torre más alta (de ahí la tradición del Celedón), y este sacrificio era muy vitoreado. Quiere decir "la ciudad que vitorea".

Guadalajara viene de Guad-al-jarana, literalmente "río de la fiesta", pues cuando los árabes llegaron a la región en 711 coincidió con que era un verano muy caluroso y las fiestas patronales, por lo que se encontraron a todo el mundo de fiesta y bañándose.

Melilla debe su nombre a la hija de un emir del S. XI, la princesa Qamila, muy querida por el pueblo, a quien cariñosamente los cristianos llamaban Carmela o Carmelilla, siendo conocida como "La ciudad de Carmelilla" y de ahí Melilla.

Cantabria toma su nombre de sus habitantes prerromanos, los cantabrios, quiénes eran conocidos así por su costumbre de cantar muy alto. En latín cantabrius, "que canta con brío".

Valencia viene del latín valentia (valentía), porque cuando la fundaron los romanos era un lugar muy peligroso, por el clima (era época de inundaciones) y las feroces tribus de íberos locales, y solo los más valientes se atrevieron a colonizar esa región.

Teruel viene del hebreo, pues fue fundada por judíos allá por el S. IV. La llamaron directamente con el nombre de "Teruel" (en hebreo Tharu-il), que es uno de los arcángeles menores, de los que solo salen en textos apócrifos y significa "el que existe en el frío".

Portugalete fue fundada por marinos portugueses que hacían la ruta hacia Europa del Norte y necesitaban una parada comercial en el Golfo de Bizkaia. De ahí el pequeño Portugal, Portugalete.

El nombre Lleida (o Lérida) tiene su origen en la batalla que midió a Wilfredo el Velloso contra los árabes, en la que derrotó a sus enemigos pero sufrió una mortal herida en el pueblo que se conocería como "La herida del Rey". Y de "La herida" a "Lérida".

Santander toma su nombre de San Tander (Tandario de Tracia), un martir cristiano que en el S. I fue torturado por los hoplitas en Crimea y su cadáver arrojado a las sardinas (de ahí que en Santander haya un barrio llamado el Sardinero).

lunes, 27 de enero de 2020

Intemperie

Tosar y Callejo: compro.

En un árido cortijo, situado en alguna parte indeterminada de España, el hijo de unos jornaleros desaparece, llevándose consigo algo de dinero y el reloj de oro del capataz, un hombre cruel y violento, que movilizará a todos sus hombres para dar caza al chico, por lo que parece que es algo más que un reloj y algo de dinero. En su huida, se encontrará con un pastor, que le ayudará a sobrevivir.

Intemperie es totalmente un western, que nos traslada muy bien a esa España rural del pasado; seca, árida e inhóspita, esa España pobre de señoritos latifundistas y campesinos pobres. A eso le sumamos el lujo de contar con dos grandes como Luis Tosar y Luis Callejo, el buen hacer del chaval Jaime López y unos muy buenos escuderos, como Kandido Uranga y Vicente Romero y tenemos un producto muy disfrutable, a la vez que sufrible, claro. Una película seca y cortante, como el escenario en el que se desarrolla. 

domingo, 26 de enero de 2020

Finde con fabada casera y demás

Fabada casera.

Vamos al clásico. Del viernes se puede deducir fácilmente que fui al cine (Te quiero imbécil) y al teatro (Mi palabra contra la mía), y añado que entre medias fui al gimnasio.

El sábado por la mañana me levanté pronto y aproveché para quemar calorías en el gimnasio y luego al local de Abaco, que teníamos que limpiar y reorganizar. Después, para compensar tanto esfuerzo, comida grupal en casa de un amigo que cometió el error de poner en el grupo de Whatsapp "he hecho fabada casera, ¿alguien se apunta?" y se le llenó la casa de gente.

Divertida velada con divertida sobremesa que me dejó la mandíbula dolorida de tanto reír. Luego a tomar unos cacharros, cena y paseo con señora novia y a casa.

Domingo por la mañana nuevamente al gimnasio (estoy en racha, hay que aprovechar las veces en que no me da pereza) y por la tarde cine (Intemperie). Luego, a falta de planes mejores, en casa jugando al RDR2. Y eso ha sido más o menos todo. 

sábado, 25 de enero de 2020

Es mi palabra contra la mía

El cartel, anunciando el combate de Piedrahita VS Piedrahita.

"No estamos contentos con lo que tenemos" era el leit motiv del monólogo del genial humorista Luis Piedrahita, al que ya fui a ver allá por 2013

Debo decir que me gustó, pero también debo decir que me gustó más la otra vez. En esta hubo el problema externo del ruido de una bocina de la calle que interrumpía constantemente a Piedrahita, que salía al paso como podía pero cortaba mucho el rollo. Por otra parte, este número buscaba mucho la participación del público, y eso interrumpía mucho el ritmo, por eso me quedo con la otra. 

Pero si me quedo con lo bueno, me reí muchísimo con las reflexiones sobre el Primark, la parte de las mudanzas (que me pilla bastante reciente) y sobre todo me quito el sombrero ante la labia y la cultura de este señor, que tiene carrete sea el tema que sea.

viernes, 24 de enero de 2020

Te quiero, imbécil

Una comedia romántica con cartel amarillo, seguro que a nadie se le había ocurrido antes.

Marcos es tiene 35 años, y la misma semana en la que le deja su novia con la que llevaba 8 años le despiden del trabajo, con lo que tiene que volverse a casa de sus padres y reinventarse del todo, y su vida dará un giro cuando se encuentre con Raquel, una amiga del instituto a la que no había visto desde entonces, y que revolucionará su vida. Para más inri, Raquel era una chica gordita, que estaba enamorada de Marcos en aquella época pero ahora se ha puesto mucho más guapa. No cuento cómo acaba por no hacer spoiler, y por no insultar a la inteligencia de nadie, pues si algo tiene esta película es que es previsible. 

A ver, eso no es necesariamente malo, pues no creo que pretenda ir más allá del mero entretenimiento, y es en lo que se queda. Tiene sus cosas buenas, como su crítica a algunas conductas de masculinidad tóxica (que, viendo el resto de la película no sé si son voluntarias o casuales) y la gracia de Quim Gutiérrez (aunque aquí está un poco encasillado en su registro de Quim Gutiérrez, perdedor adorable), y tiene otras malas. El videoblogger gurú interpretado por Ernesto Alterio (que aquí da ya por culminada su transformación en Héctor Alterio) que aconseja a Marcos era un poco recargado, y algunos chistes un tanto rancios que llegaban a la vergüenza ajena. Especial sonrojo provoca la escena de la transexual, por ejemplo. Alguien debería avisar a 1993 diciendo que se les ha escapado el chiste.

¿Aporta algo más allá de hora y media de entretenimiento? Creo que no, que se queda en eso. Y que juega tanto con los clichés que se acaba convirtiendo en uno.

jueves, 23 de enero de 2020

2084 ya tiene fecha

El próximo jueves, este chiquitín estará en las tiendas.

Evidentemente yo ya conocía la fecha, pero hasta hoy no la he podido decir, pero por fin puedo decir que el 30 de enero, el juego de rol 2084 estará a la venta, con un PVP de 34,99 euros, tapa dura y colorines. También estará disponible en PDF, no sé por cuánto pero más barato, claro. 

Así que espero que todos los lectores de bien de este blog acudan formales a comprarlo, o recibirán una visita de los cascos azules por su, eh... seguridad.

Y ahora pongo un par de páginas que la editorial me permite poner, para que veáis qué aspecto tendrá el libro:

El relato de 13263055, origen de todo esto.

Muestra de texto maquetado.

Al final s ofrece un breve anexo con las ilustraciones orignales de Alfonso Berroya y Josu Jorquera.

miércoles, 22 de enero de 2020

Multiseriando: enero 2020

Se me acumulan los deberes.

La oferta de series es tan grande que es imposible llevar al día todas las que salen, e incluso es difícil tener muy claro cuáles se están viendo. Es más fácil cuando solo se sigue una o se coge la costumbre de asignar una cada día (como he hecho otras veces), pero como ahora lo llevo un poco caótico, creo que estas son más o menos las que podría decir que estoy viendo actualmente:

-The Office: Con esta llevo tiempo, pues la empecé en verano de 2018. He tenido temporadas de verla con más contunidad, pero aunque me gusta la tengo como serie de picoteo ocasional, faltándome dos temporadas.
-Brooklyn 99: Con esta tres cuartos de lo mismo, y eso que me costó pillarle la gracia al principio y ahora sí que me gusta.
-You: ¿Por qué me puse a ver esto? No lo tengo muy claro, o sí. Es la típica serie de ver en el gimnasio mientras hago cardio.
-The good place: Amo esta serie, pero me da penita pensar que cada capítulo que veo me acerca más a su final.
-The end of the f***ing world: La primera temporada me gustó mucho y la segunda tampoco me disgusta, pero por A o por B la tengo medio aparcada.
-Vikings: La verdad es que la veo casi por inercia. Me falta por ver justo la última temporada.
-1983: Una distopía polaca de la que he visto un par de capítulos. Pinta interesante, y obviamente "distopía con nombre de año" fue un factor importante.
-El cuento de la criada: En verano vi la primera temporada y me gustó. Algún día seguiré. 
-Final space: He visto un par de capítulos de la segunda temporada, en algún momento me pondré con el resto. 
-Bojack Horseman: Esta la tengo por ahí empezada, pero no le pillo el punto. 

Y seguro que me dejo más, pero es lo que tiene tener tantos frentes abiertos... que acabas no haciendo caso a ninguno.