viernes, 30 de septiembre de 2011

Yakety Sax

Mejorándolo todo desde 1963

Yakety Sax, o como es más comúnmente conocida "la canción de Benny Hill", es una canción totalmente asociada a persecuciones, o a situaciones ridículas en general. Una canción que normalmente da la risa, o por lo menos hace sonreír. Pero además, tiene otra divertida cualidad. Pero antes, veamos la canción en su contexto habitual:



Bien, pues esta canción tiene la propiedad de que es capaz de volver automáticamente más divertida cualquier escena de cine. Es capaz de convertir en comedia el drama más lacrimógeno, arrancar carcajadas a una película de terror, o convertir en chanza las de acción.

Tomemos como ejemplo el inquietante Resplandor de Kubrick:



Probemos ahora con el Señor de los anillos:



Volvemos al terror con "La matanza de Texas". El audio es nefasto, pero el concepto tronchante:



Una de mis favoritas, "La pasión de Cristo", con los ruiditos, que dan mucho juego:



Los horrores de la guerra en "Salvar al soldado Ryan":



Pero esta es la mejor demostración de cómo esta canción puede mejorar un vídeo en principio aburrido:



Y por último, otra muestra, pero esta vez solo para amantes del humor negro:

miércoles, 28 de septiembre de 2011

Errores de mostrador

Metiendo la pata

Muchas veces hablo aquí de cosas insólitas que me suceden en el mostrador, de cosas surrealistas que resultan graciosas, y que muchas veces son obra de la cazurrez de quien viene. Pero hay veces en las que el cazurro resulto ser yo, y al igual que Casillas ha sacado un vídeo con sus cantadas, procedo esta vez a hacer leña de mí mismo, con este divertido error que cometí ayer, culpa sin duda de ir tan acelerado y a piñón fijo.

Muchas veces sucede que los usuarios vienen a por un certificado, y de esas muchísimas, van primero al registro a por un certificado que les dan allí, y luego vienen, reenviados, a por el nuestro. Es cierto que hay mucho listillo que intenta hacer la jugada de pasar por el registro, para que les reenvíen a donde nosotros e intentar saltarse el sistema de cita previa. Pero ayer no fue el caso.

Estaba yo ayer en el mostrador, cuando vino una persona, que venía con unos certificados de registro en la mano, pero sin número.

-Tienes que coger número.
-Ya, es que vengo de registro.
-Me parece muy bien, pero tienes que coger número.
-Sí, sí. Que vengo de registro.
-Vale, pero tienes que esperar a que salga tu número en pantalla.
-Es que yo vengo de registro, y...
-Que sí, pero que te esperes, que ya saldrá tu número.
-No me estás entendiendo, que vengo de registro, porque trabajo en registro.

Diré en mi defensa que esa persona llevaba poco tiempo trabajando, pero eso no excusa que me colé. Por suerte, se lo tomó a bien, y no pasó de ser algo meramente anecdótico.

Y bueno, que a veces es bueno reírse de los errores propios, sobre todo cuando no tienen consecuencias.

martes, 27 de septiembre de 2011

No habrá paz para los malvados

Pues catacrocker.

José Coronado se convierte en el Chuck Norris español en esta película de mucha acción pero poco sentido, con el tráfico de drogas y el terrorismo islámico como telón de fondo.

El protagonista es Santos Trinidad, un duro y sórdido (y alcohólico) policía que decide que lo de cumplir las normas no va con él, y decide hacer la guerra por su cuenta. Pero como hacer las cosas de forma lógica es demasiado fácil, opta por liarla en un prostíbulo, cometiendo un par de asesinatos gratuitos, para que su antagonista, Charlie el del Comisario (se llama de otra forma, pero es claramente Charlie, que se separó de Pope y se fue a trabajar a la brigada) tenga algo que investigar. Charlie estará acompañado en todo momento por la juez de instrucción con complejo de policía. La juez, que tiene mucho tiempo libre, se dedica a seguir todos y cada uno de los puntos de la investigación, hasta el punto de que solo le falta ponerse a hacer la autopsia. Se ve que el fiscal estaba de vacaciones y alguien tenía que hacer su trabajo, claro.

Por una parte Santos Trinidad se dedica a ir interrogando gente y a tapar las huellas de su triple asesinato, de una forma magistral, ya que la película nos enseña cosas muy didácticas, como que las personas no tenemos huellas dactilares en la mano izquierda, o que los mafiosos ponen una cámara para grabarse a sí mismos traficando con droga. Además la película nos da otra valiosa lección: TODOS los colombianos trafican con droga y TODOS los musulmanes son yihadistas.

La película es entretenida, no lo niego, pero es un completo despropósito, totalmente irreal y carente de sentido en muchos momentos, con un protagonista al que te pasas la película deseando que peguen una paliza. El papel de Coronado queda muy lejos de su brillante Rafael Mazas en "La caja 507", curiosamente del mismo director, Enrique Urbizu, que no consigue aquí acercarse al nivel de aquella.

No habrá paz para los malvados, que tan buena pinta tenía en el tráiler, queda en agua de borrajas. Sin sentido, con momentos ridículos e incluso un poco panfletaria.

lunes, 26 de septiembre de 2011

A 100

<100, realmente.

A principios de año me parecía una quimera. Estaba en 120, y lo de bajar peso empezaba a ser ya algo a tener en consideración. No era fácil, pero ya en marzo me dio por tomármelo en serio, y esforzarme un poco en comer menos (sobre todo comer menos cosas insanas, claro), y mantener el ejercicio. Los resultados fueron dejándose ver, y me planteé como objetivo llegar a los 100 en septiembre. Y así ha sido, pues hoy, muchos años después, la báscula mostraba una cifra que no empezaba por 1. Algo para lo que habría que remontarse al año 2002.

99,8 era la feliz cifra, algo impensable hace no tanto, pero que he podido conseguir. Ya no parece tan utópico aquello que me dijo el médico en enero, cuando me dijo que podía volver a pesar los 90 que pesaba cuando tenía 20 años. Casi me río, pero ahora ya no parece tan imposible. Pero sin prisa, que esto no es un sprint. Ahora lo importante es mantener, no retroceder el camino y como propósito me conformo con acabar el año sin pasar de los 100.

Y ni dieta Dukan, ni pollas en vinagre. El secreto: no comer sin hambre, reemplazar el picoteo por fruta, ejercicio (el gimnasio ayuda mucho, claro) y sobre todo, no renunciar a la comida basura puntual ni a las cenas/comidas sociales.

domingo, 25 de septiembre de 2011

Boda de Aitor y Amaia

Con los felices recién casados.

Ayer fue un día muy especial, ya que se casaban Amaia y Aitor, quien tiene el honor de ser uno de mis mejores y más antiguos amigos, y que tuvieron una boda de lo más emotiva, reuniendo, como suele ser habitual, a familiares y amigos. La boda propiamente dicha fue en Indautxu, curiosamente en la misma iglesia en la que se casaron mis padres años ha, y el convite fue en el hotel Hesperia Zubialde (detrás del campo de fútbol)

La cena estuvo genial, tanto por el ambiente, con momentos realmente memorables, como por la cena en sí, donde si por gula fuera, habría comido 4 platos de cada cosa, especialmente el solomillo y la tarta, que estaba de chuparse los dedos.

Descubre los 7 errores.

Hubo también un vídeo, cortesía del amigo Dani, con fotos de Aitor y de Amaia y música bonita (al señor reciente marido casi se le caen los lagrimones de la emoción, debo decir) y la foto que se ve, un remake de la que nos hicimos hace 15 años como motivo de mi 18º cumpleaños (y su 17º), donde parece que los años no me han tratado mal del todo.

Cuando abandomanos el hotel nos fuimos a un sitio al que nunca pensé que iría, la discoteca Pachá, la cual estaba bastante más vacía de lo que me esperaba, pero en la que pudimos darnos el gusto de tenerla prácticamente para nosotros solos. Y ahí estuvimos hasta las tantas, cuando ya el cansancio nos hizo retirarnos.

Mu bonico todo ^_^

sábado, 24 de septiembre de 2011

Terminado el curso de improvisación

Diagrama de Harold

Ayer terminé el minicurso de improvisación que empecé el lunes. 5 días de maravillosa diversión y risas por doquier, en los que me lo he pasado como un enano aprendiendo el método Harold, y donde las clases de 2 horas y cuarto me parecían de 10 minutos. Ha sido fascinante, y aunque no hubiera aprendido absolutamente nada, que no es el caso, ya me habría merecido la pena.

Ahora queda la pena de que se haya terminado, pero las ganas de que empiece ya lo que es el curso de teatro, al que iré los lunes, pues esta semana ha sido muy positiva. Los ejercicios, a cual más surrealista, nos hacían ahondar en el absurdo (como ser una lenteja a punto de ser ahorcada) y jugar a expresar sentimientos, soltándose la melena. Y conceptos muy interesantes, como que en el teatro hay que huir del "no", y cambiarlo por un "sí y", y otras muchas cosas, que me costaría resumir aquí.

La verdad, ha sido muy enriquecedor, y el grupo de gente que nos hemos juntado ha sido de lo mejor. Sin duda, si tuviera que recomendar este curso de improvisación, lo haría con los ojos cerrados, pues a nada que uno tenga ganas de soltarse y divertirse, cualquiera le puede sacar verdadero petróleo.

viernes, 23 de septiembre de 2011

Zumo de naranja

¡A la rica vitamina!

Aviso legal: Esta entrada es una verdadera gilipollez, pero se escribe en sustitución de una entrada más seria que tenía ya escrita, sobre posibles cambios en el trabajo, pero que debido a información obtenida posteriormente (para ser exactos, cuando estaba ya dando a "publicar"), ha dejado de tener sentido. Me limitaré a decir que amanecían malas noticias en el horizonte laboral, y que nos han comunicado que no van a ser tales. No puedo dar más información en público, pues nos han dicho que no filtremos, sorry.

En su lugar dedicaré este espacio al zumo de naranja recién exprimido, y a la frutería a la que solemos ir en nuestro descanso matutino, donde venden zumo de naranja natural recién exprimido, y que entra de maravilla.

Y para dar un poquito de contenido a la entrada, una minianécdota de mostrador, que se repite muchas veces:

-Según la carta que te mandaron...
-A mí no me llegó ninguna carta.

Y por supuesto, tener yo el acuse de recibo en la mano. Pese a lo cual, siguen negando la mayor.

miércoles, 21 de septiembre de 2011

Llegó el Dead Island

¿Sabe a cerebro?

Salió a la venta el día 9, y yo lo tenía pedido desde un poco antes. Básicamente desde que leí las palabras "Sandbox" y "Zombies" en la isma frase. Ha tardado, pero por fin me ha llegado, y lo he estado probando un poco. Recuerda un huevo al Left 4 Dead, pero en single player, aunque tiene muy buena pinta, y los decorados están más que logrados.

Y sobre todo debo decir, que con esa maravilla de trailer, se merecían mi dinero.

martes, 20 de septiembre de 2011

Curso de improvisación humorística

Del Close, autor del método Harold.


Ayer asistí a la tronchante primera clase de este curso, en la escuela de teatro Muzzik, donde este año me he apuntado a teatro (algo que llevaba tiempo queriendo hacer, y a lo que por fin me he animado), y la verdad es que la primera impresión es difícilmente mejorable. La clase, que fue de 20 a 22:15 (el curso son los 5 días de esta semana, con ese mismo horario) se me hizo cortísima, y es que tanto la gente que había, como los ejercicios, eran divertidísimos.

Copio de la web:

Este cursillo intensivo intenta mostrar a los alumnos de interpretación tácticas de improvisación basadas en el sistema que el norteamericano Del Close (1934-1999) impulso entre los actores de comedía estadounidenses mas famosos en los años 70 y 80. Interpretes como Dan Aykroyd ("Ghosbusters"), Bill Murray ("Saturday Night Live"), John Candy, Chevy Chase, John Belushi ("Blues Brothers"), Steve Carell ("The Office") o Mike Myers ("Austin Powers") trabajaron en escena ante el público desarrollando improvisaciones bajo las directrices de Del Close en el llamado Second City y las famosas sesiones del Improv Olimpic en teatros. Gracias a estas sesiones muchos de sus alumnos crecieron y encontraron una base propia interpretativa para después convertirse en grandes cómicos. John Belushi ("Blues Brothers" y el programa de TV "Saturday Night Live") dijo en una ocasión que todo lo que sabía respecto a la comedia se lo debía especialmente a Del Close y a sus enseñanzas.

Los ejercicios eran, como puede imaginarse, improvisar un montón, y jugar con la mímica y el metalenguaje (hacer como que hablas, pero realmente estar emitiendo sonidos sin sentido), o salir a cantar hasta que alguien tomaba el relevo. Lo bueno es que había bastante buen nivel entre los participantes, y la dificultad estaba muchas veces en aguantar la risa. Suerte que reírse también forma parte del asunto.

La verdad es que salí encantado, y me alegro de haberme apuntado.

lunes, 19 de septiembre de 2011

Por la tarde en la oficina

Mi madre, ejerciendo de tía-abuela

Poco que contar sobre el título. Se acabó el horario de verano, y regresan las tardes de lunes (bueno, no es que no hubiera tardes antes, pero es que no tenía que ir a trabajar*), lo que unido a otro plan, que mañana contaré, hace que hoy vaya a estar bastantes horas fuera de casa.

*Vale, ahora mismo no estoy trabajando, pero me he tomado un descansito, que la tarde es larga.

Contaré un poco por encima el fin de semana, ya que ayer no lo hice. El viernes, como ya narré, nos fuimos al karaoke, divertido plan que repetimos el sábado noche, hasta elevadas horas de la mañana. Antes de eso, sin embargo, había ido con mi madre para ir a Bergara a conocer a Urko, el hijo que tuvo la semana pasada mi prima, y que es mi... ¿sobriprimo?

El domingo fue protagonizado por la partida de rol (Aquelarre) que jugamos en casa, y poca más historia.