jueves, 30 de junio de 2022

We own this city (La ciudad es nuestra)

HBO vuelve a Baltimore.
 
Baltimore es conocida sobre todo por dos cosas: Edgar Allan Poe y The Wire. Y en esta ocasión, los autores de la serie, David Simon y George Pelecanos, vuelven a mostrarnos la ciudad, para contarnos un caso que sucedió en la realidad, sobre una unidad de policías corruptos que se dedicaban a absuar de su autoridad, detener y apalizar gente de forma arbitraria y literalmente robarles el dinero, todo ello en el marco de los graves disturbios ocasionados por la brutalidad y arbitrariedad de la labor policial. 

Fascinante y a la vez descorazonadora, Simon y Pelekanos vuelven a bordar el retrato costumbrista de es Baltimore deprimida y podrida, con unos policías (capitaneados por un genial John Bernthal) que dan más miedo que los propios criminales, recordando un poco a la también maravillosa The Shield, e indigna ver esa realidad, sobre un sistema que se sustenta sobre raíces carcomidas y se devora a sí mismo. Si solo fuera ficción daría miedo, pero es real, lo que hace que dé todavía más miedo. 

Seis capítulos, tan disfrutables como sufribles y un final cerrado, aunque el problema que nos cuenta, por desgracia, sigue existiendo. Wayne Jenkins y compañía cayeron con todo el equipo, pero, ¿cuántos Wayne Jenkins habrá pululando por el país?

miércoles, 29 de junio de 2022

Black Phone

¿Es usted el titular de la línea?

Película de terror basada en un relato de Joe Hill, en la que se pueden ver algunos homenajes a clásicos de la novela de su padre (Stephen King), como El resplandor o It, pero que si bien me recordaba bastante a Múltiple, representa un soplo de aire fresco para el género y nos muestra cuál va a ser la nueva careta de moda en Halloween.

Uno ve el cartel y, sabiendo que es de terror, uno podría pensar que es el enésimo slasher de tío que va y mata, pero no van por ahí los tiros. Aquí el villano es el Captor, una misteriosa figura (imposible no pensar en Pennywise con su puesta en escena) que a finales de los 70 se dedica a secuestrar adolescentes y... bueno, no voy a contar aquí la película, pues nos la cuenta desde el punto de vista de uno de estos adolescentes, al que secuestra y encierra en una habitación que solo tiene un retrete, un camastro y un enigmático teléfono negro, que da título a la película y cuya importancia para la trama se puede deducir del título.

Combinando lo terrenal con lo fantástico, nos muestra con crudeza escenas de horror muy mundano (en este aspecto toca alabar el trabajo de Mason Thames, pero sobre todo de Madeleine McGraw, que consigue que nos duela, casi físicamente, cada uno de los golpes que recibe (trigger warning, la película tiene escenas bastante explícitas de maltrato infantil), aunque Ethan Hawke dando vida a un villano realmente perturbador tampoco se queda atrás. 

La película se desarrolla en dos frentes, con el encierro por un lado y la búsqueda desde fuera por otro, y va hilando la historia con interés, alternando algunos sustos, hasta que de forma bastante aceptable se resuelve, pero aunque el final es bastante cerrado, deja demasiadas preguntas en el aire, y es que aunque no sea necesario para haber disfrutado de la historia, no nos resuelve absolutamente ninguna de las incógnitas de su trama sobrenatural. Simplemente sucede y ya.

martes, 28 de junio de 2022

Cartel para la vuelta de las Umbras

¡Temática Disney!

Agosto, mes de eventos lúdicos, además de las TdN acohe las Umbras de Pamplona, jornadas que si bien no dejan de ser para mí una especie de metadona post-TdN, también les tengo bastante cariño, pues son bastante años los que (excluida la pandemia) llevo yendo, y se podría decir que son unas jornadas hermanas de las Omicron (como suelo decir a veces bromeando, son las Omicron de verano).

Este año, por desgracia, serán un poco descafeinadas, ya que al no contar con alojamiento gratuito, irá mucha menos gente, pero iré con un par de amigos de Bilbao, así que algo haremos.

lunes, 27 de junio de 2022

Mis partidas para #TdN2022

He venido a hablar de mi libro.

Aunque dos años en barbecho me han dejado un tanto desentrenado, junio y julio suelen ser los meses de preparar las partidas para las TdN y, sobre todo, de terminar de escribir.

En esta ocasión, llevaré tres de rol de mesa (tres de 2084: una, la que viene en el libro; otra, que publiqué en la web y una tercera que aún no he empezado a escribir) y tres vivos: dos repetidos (Meninas y El mejor lugar) y un tercero, How I met your Friends, que me está costando horrores (hay que ver qué fácil se pierde la práctica) pero confío en que resulte jugable.

Huelga decir las ganas que tengo de volver a mi evento favorito del año, ¿verdad?

domingo, 26 de junio de 2022

Finde con frikismo

La partida contra Klaw y Thanos.
 
Empiezo con el viernes, aunque en realidad no hubo gran cosa que reseñar, pues me quedé toda la tarde en casa (terminando el A Plague Tale: Innocence) y después de dar una vuelta me fui a la lonja, pero estuve de tertulia un rato y me marché pronto.

El motivo es que el sábado me iba de jornadas, concretamente al Freak Festival de Vitoria, evento que no resulta ser gran cosa, pero que al menos me sirve para ver alguna cara conocida que llevaba mucho tiempo sin ver. Y ya que estoy ahí, juego una partida de rol ochentero, con todo el espíritu de la época.

El domingo tiene algo más de chicha, con un evento de Marvel Champions por la mañana, donde voy con la baraja faneditada de Hombre Múltiple y una de Gamora, para dar caña a Klaw primero y Zola después.

Y por la tarde más rol, con un one-shot de Delta Green, donde somos nada menos que una célula del Daesh en Irak, aunque la cosa no sale muy bien para nuestros personajes.

Eso ha sido todo, el fin de semana que viene ya será julio.

viernes, 24 de junio de 2022

A Plague Tale: Innocence

Los hermanos Amicia y Hugo de Rune.

La Francia de 1348 (el boom de la peste negra) es el escenario donde este juego nos presenta la historia de dos hermanos, hijos de una rama noble menor, que tienen que escapar precipitadamente cuando su casa es atacada, viéndose envueltos en una carrera por su vida, huyendo de los enemigos, tanto los mortales como una enigmática y sobrenatural plaga que lo envuelve y pudre todo.

Aunque está catalogado como aventura, yo casi podría encajar este juego en la categoría de survival horror, ya que cuenta con muchísimos elementos propios del género, como son la vulnerabilidad del personaje, la oscuridad visual, tanto de ambiente como de iluminación (soberbio el juego en el apartado gráfico), la escasez de recursos y la sensación de que un paso en falso nos puede matar, así como los puzzles a los que nos vamos enfrentando, pues realmente todo el juego en sí no deja de ser un puzzle en el que hay que aprender a resolver cada obstáculo que nos aparece. La infiltración también es un componente clave, por lo que hará las delicias de los aficionados a este tipo de juegos.

Sin embargo, donde realmente reside la fuerza es, además de la atmósfera de horror, que nos traslada a una oscurísima Francia medieval, en la historia y en sus personajes, concretamente la pareja de hermanos protagonistas, que durante gran parte del juego solo se tienen el uno al otro, y con los que es muy complicado no empatizar. 

La dificultad, con excepción del jefe final, que sí se me atragantó bastante, está bastante bien medida, de modo que no hay atascos gordos, y la mayoría en un par de intentos, a lo sumo tres, se acaban sacando. 

Un juego muy recomendable, a menos que no se disfrute con los juegos de terror, porque aquí hay momentos en los que el culillo se puede llegar a contraer bastante.

jueves, 23 de junio de 2022

El insoportable peso de un talento descomunal

Nicolas Cage, la película.

Nicolas Cage es un actor capaz de lo mejor y lo peor, cuyo estilo histriónico y su costumbre por aceptar cualquier papel que le pongan por delante hace que protagonice truños absolutos, pero también cuenta con hitos memorables del cine de acción noventero, como La Roca, Cara a Cara o mi querida Con Air y es un tipo que, en general, siempre me ha caído bien y en esta ocasión procede a hacer un ejercicio de metacine y autocrítica para traernos esta maravilla, divertida de principio a fin, plagada de referencias y que consigiuó sacarme carcajadas en la sala del cine.

Nicolas Cage interpreta a Nicolas Cage, un actor de Hollywood que... correcto, hace de sí mismo, y es contratado por un millonario mallorquín (Pedro Pascal), admirador suyo y traficante de armas entre otras cosas, que quiere que juntos hagan una película, y así nace una amistad entre ambos,  que vertebrará una descacharrante comedia de acción que explota el clásico tropo de héroe por accidente.

Muy, muy divertida, y con un Nicolas Cage excelso, sabiendo reírse muy bien de sí mismo.

miércoles, 22 de junio de 2022

Bandeja desbordada

 Hacienda somos todos, dijeron las entradas. 

Siempre, o casi siempre que hablo por aquí del trabajo lo hago para contar cosas que me pasan en el mostrador o cuando atiendo llamadas telefónicas, pero hay otra parte importante, a la que me dedico las semanas que me toca arriba (en oficina en vez de en mostrador), que es atender la bandeja de tareas.

Antiguamente toda la documentación que llegaba lo hacía en papel, pero de un par de años a esta parte, y sobre todo a raíz de la pandemia, se implantó una presentación telemática en condiciones, de la que soy bastante partidario, ya que es más cómoda para nosotros y más fiable para el usuario. Convive con el papel, que siguen llegando cosas por correo, pero ya menos que antes.

La cuestión es que todo lo que se mete por sede electrónica, tanto como lo que se presenta en mostrador, nos llega a una bandeja, y nuestra función es ir a esa bandeja, ver qué son las cosas y redirigirlas al departamento o servicio correspondientes. A veces alguno puede dar algo de guerra, pero en general no es difícil, y siempre terminamos el día habiendo dejado la bandeja vacía.

Pero aunque la dejemos vacía, como la ventaja de la tramitación electrónica es que no hay horarios, no es raro que desde que nos vamos aun día hasta que volvemos al siguiente, cuando nos conectamos por la mañana haya entradas esperando en la bandeja. Lógico y normal. 

¿Y dónde está lo extraordinario de hoy?

Pues que normalmente por la mañana suele haber 20-30 entradas, alguna vez a lo sumo 40 (lo gordo suele entrar durante el día), pero hoy hemos amanecido con que la bandeja tenía más de 2500, casi todas de la Agencia Tributaria. Hechas las comprobaciones, hemos visto que no es ningún error informático, así que no quedaba otra que coger pico y pala, y ya iremos capeando esto al cabo de los días. Como referencia, haciendo solo esto, se podrían sacar unas 60 por persona y hora, puede que alguna más, pero a esto hay que sumar el resto de cosas que hacemos, y la siempre inoportuna atención telefónica, por lo que esto nos va a lastrar unos cuántos días. 

Así que hoy ha sido la primera vez que nos hemos ido sin poder dejar la bandeja vacía y mañana tocará volver con el miedo a encontrarnos otro envío masivo de estos. Mañana se verá.

martes, 21 de junio de 2022

Nosotros no nos mataremos con pistolas

No negaré que a mí a veces sí que me daban ganas de dispararles.

En primer lugar es preciso decir que esta película está rodada originalmente en valenciano y yo la vi doblada (cosa que deduje mientras la estaba viendo y corroboré más tarde, comprobando que el título original es Nosaltres no ens matarem amb pistoles), y si bien no soy especialmente quisquilloso con esto, me saca completamente cuando en una película unos personajes están doblados y otros no, de modo que esto puede altarar a mi percepción de la película y hacer que a lo mejor me pareciera peor de lo que realmente es. 

Pero como no puedo valorar lo que no vi, pues ahí va mi comentario sobre lo que me topé en el cine. Es un poco la típica película de grupo de amigos de toda la vida, que se reencuentran un fin de semana en el que aprovechan para ponerse al día sobre qué ha sido de sus vidas y, como parte inherente al género, empieza a salir mierda enterrada por todas partes y afloran conflictos que han estado mucho tiempo latentes, algunos mejor contados, que otros, y por el camino enlaza con el costumbrismo y toca temas como la precariedad laboral, la soledad, las relaciones de pareja... la receta típica vaya.

A ratos intenta adentrarse en el terreno de la comedia, y lo hace con tan poca gracia que esos momentos son sin duda lo peor de una película que ya de por sí me parece floja, pero afortunadamente quedan más concentrados hacia el principio de la película, pasando de ser mala a ya no tan mala, aunque nunca llega a funcionar del todo. 

lunes, 20 de junio de 2022

Adiós al teletrabajo

El objetivo de todo esto: pasar de sobremesa a portátil. 

El título es completamente engañoso, ya que llevo desde mayo del año pasado sin teletrabajar (tampoco es que lo eche en falta, la verdad), pero el portátil que nos facilitaron para ello seguía en mi casa, hasta que por fin este viernes nos lo reclamaron, pues la idea es ir paulatinamente reemplazando los ordenadores de sobremesa con los que trabajamos por ordenadores portátiles, así que el ordenador que he entregdo hoy, será mi herramienta de trabajo a partir de septiembre. Lo que no queda claro es si en los puestos de atención al público nos dejarán los ordenadores fijos o si tendremos que ir con ellos todo el día arriba y abajo, lo que sería un terrible engorro que espero que no suceda. 

Lo sabremos a la vuelta del verano.