jueves, 31 de agosto de 2023

Oppenheimer

El parecido físico del actor protagonista está muy logrado.

Toca empezar diciendo que no tenía especial interés en esta película, ya que no soy particularmente fan del cine de Christopher Nolan, y que me la habría saltado si no fuera porque mi señora novia quería verla.

Partiendo de esa base, y con un listón de salida realmente bajo (me esperaba un insufrible y aburrido pestiño pretencioso), la película me ha gustado. Un poco demasiado larga tal vez (3 horas se me hicieron excesivas), pero en general le he encontrado más cosas positivas que negativas.

Las dos historias que nos cuentan (el Proyecto Manhattan por un lado, y las implicaciones en la carrera de Oppenheimer por otro) están bien hiladas, y los constantes vaivenes de una a otra están lo suficientemente bien narrados como para que se puedan entender sin problema y, salvo momentos puntuales, consigue mantener el interés. 

Con una muy lograda recreación de la época y de sus personajes, consigue trasladarnos muy bien a los convulsos tiempos de la guerra primero y del macartismo después. También consigue trasladarnos, aunque esto es más un tirón de orejas a la película, el machismo imperante de los años 40, y lo hace de la peor forma posible, reduciendo al nivel de decorado viviente a los personajes de Emily Blunt y Florence Pugh (que parece que esté ahí solo para enseñar las tetas). Que sí, que se entiende perfectamente su función y su peso en la historia, pero son más elementos de la trama que personajes en sí mismos. Y desaprovechar así a dos actrices de esa talla, manda narices.

Sí me gustó, en cambio, que sirve bien para conocer algo más de la época y del personaje (francamente, toda la parte de las acusaciones de comunismo que sufrió, yo las desconocía) y que juega muy bien a encontrar un equilibrio entre el "se viene estudiado de casa, si no te enteras te jodes" y el "te lo explico todo con peluches, como si fueras idiota", encontrando una buena fórmula para que las cosas que no cuenta se puedan deducir con facilidad. 

Por último, una cosa que hay que aplaudirle es que sea capaz de convertir en apasionantes escenas de gente hablando, que contadas de otra forma podrían haber sido un coñazo, pero que con el contraste sonoro que utiliza, consigue transmitirle una impronta muy interesante.

En definitiva, una buena película, mejor de lo que me esperaba, aunque probablemente tampoco será de las que recuerde cuando se termine el año y me pregunte cuál ha sido mi top de películas.

miércoles, 30 de agosto de 2023

No tengas miedo (Cobweb)

Del inglés Cob (Miedo) y Web (No tengas).

Película de casa con fantasma (o posesión infernal), empezamos bien. No tengo muy claro por qué sigo viendo este tipo de películas, pero allá vamos.

En esta ocasión el protagonista es Peter, un niño atormentado, que vive con unos padres amantísimos (pero que están un poco como las maracas de Machín) y sufre bullying en el colegio. Y por si eso fuera poco, por las noches oye voces, de una presencia que hay en su casa, y le hace dudar sobre qué es real y qué no. Luego descubre que una niña desapareció, habla con ella y poco a poco va conociendo su secreto, hasta descubrir la horrible verdad.

¿Qué tal está la película? El climax está bien, eso se lo concedo. Tiene un par de escenas potentes y la cosa queda relativamente bien hilada, lo que hace que la última media hora sea disfrutable. ¿El problema? Que la primera media hora se me hizo un tanto soporífera.

A título anecdótico, he de confesar que me costó aguantar la risilla cuando detectan un veneno... literamente porque huele a canela. Pero es veneno.

martes, 29 de agosto de 2023

Mi soledad tiene alas

Bonnie&Clyde de extrarradio.

Mario Casas se lanza al mundo de la dirección, demostrando que tiene el mismo dominio del lenguaje cinematográfico que del verbal, pues por momentos era difícil saber lo que estaba contando. 

[RISAS ENLATADAS]

Hecho el chascarrillo, la verdad es que aunque a veces sí peca de eso que señalo arriba, y que a veces no terminaba de hacer bien transiciones entre escenas, de modo que no quedaba muy claro a dónde quería llegar. No es ni mucho menos lo que más destaca de la película, pero me apetecía hacer la coña. Lo cierto es que la película, sin ser redonda, se puede ver.

Nos cuenta la historia de Dan, un chaval de barrio con alma de artista (interpretada por Óscar Casas, que a pesar de lo cinematográfico de su apellido está lejos del nivel de su hermano Mario) y Vio, amiga suya de toda la vida. Se ganan la vida más o menos como pueden, con trabajillos, algún que otro palo y, lo que mueve la trama, un atraco que se tuerce y hace que todo el mundo se les desvanezca, pasando de ser una suerte de Historias del Kronen de la generación Z a una (previsible) historia de amor entre fugitivos. 

Me gusta de la película que se nota que le han querido poner mimo, y si bien el resultado no me fascina, ofrece escenas interesantes, y en concreto hay una hacia el final, que logra ser bastante tensa. Se nota que es la película que al director le apetecía hacer, y que para protagonizarla puso a una versión joven de sí mismo (esto a veces era un poco desconcertante, porque a veces se parecía mucho a él y otras menos), pero Óscar Casas resulta ser un actor extremadamente limitado, y es en todo momento eclipsado por el resto de componentes del reparto. Pero, como vimos con el propio Mario Casas, nada que no pueda solucionar en el futuro, con más experiencia. Que no desespere.

lunes, 28 de agosto de 2023

Misery Class

Genial Goyo, como siempre.

En la vida hay clases, y ese era el teórico leit motiv del monólogo que fuimos a ver ayer, aunque en seguida se desmarcaba del mismo, para pasar a ser un elenco de coñas y chistes, que cuando vienen de un grande como es Goyo, es suficiente para pasar dos horas sin parar de reír, con sus salidas orgiinales, sus guiños a la actualidad (recadito para Rubiales) y ayer también su ración de humor negro.

Pero además hubo otra cosa que hizo la función de ayer especial, y es que como estábamos en primera fila, fui uno de los espectadores a los que eligió para dar cera (y yo encantado, porque eso lo hace aún más divertido), y bien a huevo que se la dejé para hacer coñas cuando le dije mi profesión.

Como siempre, muy recomendable. Firme propósito de volver a verlo el año que viene.

domingo, 27 de agosto de 2023

Fin de semana (grande)

El entierro de la Marijaia.

¿Es domingo, verdad? Pues aunque sea un poco atípico, voy a hacer lo de todos los domingos. Y como la última actualización se quedó en el jueves, hablaré del viernes. 

Por la mañana dormí, mucho. Estaba reventado del día anterior, tanto que dormí hasta las 11, me tiré la mañana sin hacer nada, bajé a comer y luego me eché una siesta.

Algo más activa fue la tarde, que bajé al Casco Viejo e hicimos ruta turística (previo paso por el Gelatti Gelatti) a una amiga granadina, por todo el Campo Volantín, hasta el Parque de Doña Casilda, para terminar en Basurto, donde cogía el tren. Todo esto acompañados de la tremenda tromba de agua, que me dejó totalmente empapado. Esa noche, entre el cansancio del día anterior y la caminata de la tarde, me acabo quedando en casa.

Más animado fue el sábado, cuya mañana fue para vaguear y hacer pintxopote, comer fuera y por la tarde turno de barra en Moskotarrak. El jueves habíamos batido el record histórico de recaudación, pero fue efímero, ya que el viernes nos lo superaron. Pues ayer lo volvimos a recuperar, con una caja espectacular y una tremenda borrachera de billetes de 50€. 

Hoy domingo, dormir hasta tarde, pintxopote de mediodía y siesta, antes de ir al Teatro Campos a ver como todos los años a Goyo Jiménez y luego el entierro de Marijaia, para dar cierre a una Aste Nagusia a la que, siendo francos, no le he hecho demasiado caso.

viernes, 25 de agosto de 2023

Día de txozneo, marmitako y records

Estaba cojonudo.

Como cualquier otro día, sonaba el despertador, me daba una dicha, me vestía y me iba a trabajar. Pero no era un día cualquiera, ya que al vestirme me ponía la camiseta de la konparsa, pues además de que me tocaba turno por la tarde, tenía comida de cuadrilla en la propia txozna, un opíparo marmitako, con el que nos pusimos hasta las patas.

Después vino el turno de tarde, que empezó normal, pero poco a poco el flujo de gente y dinero fue haciéndose más y más constante, con billetes de 50€ volando por todas partes, cámaras refrigeradas que se vaciaban todo el rato y las botellas que no dejaban de terminarse. Cuando, terminado el turno, hicimos el recuento de dinero, el dato era maravilloso: record absoluto de recaudación en un turno de tarde.

Lógicamente, tanto trajín no era inocuo, y tras terminarlo, y estar un rato de charleta, me retiré a casa, para dormir varias horas por puro agotamiento y despertarme hoy como si tuviera resaca, pese a que ayer no bebí ni una gota de alcohol.

Un listón difícil de superar, a ver qué tal el sábado.

jueves, 24 de agosto de 2023

Te estoy amando locamente

Creí, erroneamente, que esto iba a ser una gilicomedia.

Sevilla, 1977. Franco ha muerto, pero la Ley de Peligrosidad Social sigue plenamente vigente, unida a unos prejuicios y tabúes, que si aún a día de hoy siguen existiendo, imaginemos hace 46 años, cuando surgieron los primeros movimientos en España de lo que hoy es día el orgullo y el primer desfile como tal*. 

*el primero fue en Barcelona un año antes, tal como nos lo cuenta la película, pero nos entendemos.

En ese contexto tenemos a Miguel, un chico homosexual de 17 años, que no se atreve a salir del armario y a Reme, una mujer razonablemente progresista (dentro de los baremos de la época) pero víctima de sus prejuicios, y con la necesidad de proteger a su hijo de algo que no sabe ni lo que es.

La película nos cuenta la historia no solo de Miguel, de su salida del armario, de cómo conoce a otras personas que reivindican la libertad LGTB, de los problemas que eso le supone con la ley y las autoridades... sino que también nos muestra el punto de vista de Reme, la historia de su deconstrucción, su lucha contra los prejuicios y el amor hacia su hijo, siendo este uno de los arcos clave de la película, ya que se muestra todo de forma muy orgánica. Adoro a esa Reme, que es un personaje complejo, creíble y muy humano, que ni cae en el tópico caricaturesco de madre homófoba sin matices, ni se va al extremo de madre tolerante chupiguay que lo acepta todo a la primera, sino que tiene sus grises y sus claroscuros, guarnecidos por la soberbia interpretación de Ana Wagener, quien por esta película se merece cuando menos una nominación al Goya.

Pero no solo es el personaje de Reme el que brilla, sino que los personajes secundarios también lucen (es fácil cuando cuentas en el reparto con perlas como Alba Flores o Manuel Morón), y la propia historia, dándonos escenas muy tensas pero muy humanas, con un final que logra emocionar.

Muy recomendable.

miércoles, 23 de agosto de 2023

Calorcillo

Más grados que años tengo, algo cada vez más difícil de ver.

Esta ola de calor es claro síntoma de que el sol ha decidido apuntarse a la semana grande de Bilbao, y dorarnos con sus rayos, pasando la mágica barrera de los 40 grados. Esto hace que me alegre de haber decidido trabajar esta semana (en principio estaba de vacaciones, pero así me las guardo para más adelante), ya que en la oficina estoy tranquilo, con poco movimiento, pero sobre todo más fresco que en casa.

Sin embargo, he de decir que pese a que lógicamente no me gusta tanto calor, no me escondo, y me mantengo en que prefiero el verano al invierno. No me agrada tanto calor, pero lo prefiero con mucho al frío.

Y si esto me hace perder lectores en el blog (si es que tengo alguno), que así sea. Team Summer!

martes, 22 de agosto de 2023

Txozneando

Posando con Willy, otro de los voluntarios.

Ayer fue el tercer día de fiestas de Bilbao, pero el primero que bajé yo. Y si lo hice fue porque tenía turno de barra en Moskotarrak (ojo al dato, de las 44 ediciones que se han celebrado, con esta, de la Aste Nagusia, yo he estado haciendo turno en 22), y como ya me había comprometido, tocaba ir. 

Me daba toda la pereza del mundo, pero a las 17 ya estaba con mi camiseta fiestera, rumbo al recinto ferial, para hacer el primero de los turnos de este año (repito jueves y sábado), que se prolongó hasta la hora del cambio de turno, la 1:00.

Es verdad que luego una vez ahí estás a gusto, rodeado de amigos, tomando algo y tal, pero lo cierto es que ya no es un plan que me ilusione como antaño, y que si no fuera por los turnos, este año valoraba como opción seria la de no bajar ni un día. Pero bueno, toca mirar a olo bueno, y dentro de lo que cabe disfrutar del plan.

lunes, 21 de agosto de 2023

Blue Beetle

Esa carátula, sacada de videoclub de los 80, le da un toque.

De la mano de DC llega al cine un nuevo superhéroe, que si bien en los cómics es un clasicazo, creo que para el público general es bastante desconocido (a mí, la verdad, ni me sonaba). 

Blue Beetle es también, lo que resulta bastante relevante, el primer superhéroe mexicano que llega a la gran pantalla (al menos en el cine mainstream, si no me estoy colando), y ya cultura e idiosincrasia mexicanas tienen bastante relevancia aquí. Y si he de fiarme de críticas venidas de ese país que he leído, lo hacen con bastante acierto.

Aquí el protagonista es Jaime Reyes, un recién licenciado que vuelve con su familia a Palmera City, y en uno de sus trabajos (no importa que tengas carrera, si eres de una minoría étnica, te van a relegar a los peores trabajos) acaba un poco por casualidad haciéndose con un escarabajo totémico-supertecnológico, que le da unos poderes a lo Ironman, y de paso lo enemistan con la malvada supercorporación que lo busca. Pero con su voluntad y la ayuda de su familia, logrará salir adelante y hacerse con la victoria.

No nos vamos a engañar, esta es una película de superhéres bastante formuláica, que sigue el manual de estilo de película de origen. Pero no pido a cada película que veo que reinvente el cine, sino que me entretenga, y esta lo consigue. Tiene momentos de humor, de acción, emotivos... con alguna escena un poco más pesada que otras, pero un cocktail muy básico que en general funciona. Y aunque bastante evidente, tiene también su parte de crítica social, contra el capitalismo, el racismo, el clasismo y demás, Aquí lo mismo que con el resto de la película: es simple, pero funciona.

¿Tendrá encaje en el nuevo universo cinematográfico DC que planea James Gunn? El tiempo lo dirá.